La Xiaomi Smart Door Lock 4 Pro llega para poner la puerta de casa en el centro del hogar inteligente, combinando vigilancia, control de accesos y domótica avanzada en un único dispositivo. En un formato que recuerda más a un gadget de alta gama que a una cerradura tradicional, integra cámaras, biometría, radar y una pantalla interior para que todo quede bajo tu supervisión. Hablamos de una solución integral con hasta 12 métodos de desbloqueo y funciones de seguridad que van mucho más allá de abrir y cerrar.
Si buscas subir varios escalones la protección de tu vivienda —o de tu negocio—, este modelo es uno de los más completos del catálogo de Xiaomi. Además de un diseño sobrio y minimalista, incluye un sistema de cámaras duales para reducir puntos ciegos, visión nocturna avanzada y conectividad con la app Xiaomi Home. A ello se suma una autonomía de varios meses, alimentación híbrida y un sistema de bloqueo automático silencioso que aporta tranquilidad en el día a día.
Diseño que encaja en cualquier puerta y un enfoque premium
A primera vista, la Smart Door Lock 4 Pro destaca por un estilo sobrio, con líneas limpias y acabado oscuro que combina sin estridencias con puertas modernas o clásicas. No es una pieza aparatosa, ni recargada: Xiaomi apuesta por un aspecto elegante y funcional que transmite solidez. De hecho, varios medios señalan que abandona el aspecto puramente utilitario de generaciones anteriores para adoptar una estética más cercana a un terminal inteligente de alta gama.
El conjunto prescinde de elementos innecesarios a la vista —hay referencias a modelos sin picaporte ni manija— y lo sustituye por un panel limpio y una pantalla interior tipo “ojo de gato”. Esta pantalla, de 3,97 pulgadas, permite ver lo que ocurre al otro lado sin levantarte del sofá y se activa cuando alguien llama. Ese enfoque práctico, discreto y premium convierte a esta cerradura en una opción válida tanto para el hogar como para entornos profesionales que buscan buena imagen y seguridad.
La integración de la pantalla no es un mero capricho estético: permite monitorización en tiempo real y control local intuitivo. También facilita que la cerradura actúe como mirilla digital con mayor calidad que las tradicionales, especialmente gracias al trabajo conjunto con las cámaras. Al final, la experiencia que propone Xiaomi es convertir la puerta en un punto inteligente de control, con información visual al momento y sin complicaciones.
La ergonomía está pensada para el uso diario: el sistema de cierre es totalmente automático y silencioso, se activa al cerrar y reduce ruidos en el mecanismo. A ello se añade un cilindro de seguridad mecánico de nivel C, el estándar más alto de su categoría, con resistencia antitaladro y un enfoque robusto frente a ataques físicos. Esta combinación de estructura reforzada y mecanismos silenciosos es clave para que la cerradura pase desapercibida en operación, pero no en resistencia.
Como buena pieza del ecosistema de la marca, su diseño también atiende a la integración con otros dispositivos de la casa. No solo es que se vea bien; es que está pensada para coordinar luces, cámaras o climatización cuando detecta que has llegado o te vas. Gracias a su acabado minimalista y a su enfoque conectado, se puede decir que “entra por los ojos” y, sobre todo, se nota en el uso diario.
Cámaras duales y visión inteligente para vigilar sin puntos ciegos

Uno de los grandes atractivos de la Xiaomi Smart Door Lock 4 Pro es su sistema de visión. Integra un módulo de cámaras duales con un sensor principal de 3 MP y un secundario de 2 MP que trabajan de forma conjunta para ampliar el campo de visión y reducir puntos ciegos. Según diferentes fichas y medios, el conjunto ofrece amplios ángulos de cobertura (con referencias a 160° en la cámara principal y 128°/152° en la secundaria, según edición), lo que ayuda a ver tanto a quien llama como los paquetes dejados en el suelo.
La configuración “Cat Eye” en el exterior, con lente ultra gran angular de 2 MP, refuerza esa cobertura en el rellano y está apoyada por algoritmos de IA para detección de personas y merodeo. En situaciones de baja luz, el sistema activa visión nocturna dinámica con cinco LED infrarrojos y la opción de cambiar entre color con poca iluminación y blanco y negro por infrarrojos. Lo importante es que, incluso de noche, la imagen se mantiene clara y útil para identificar rostros o situaciones ante la puerta.
La cerradura es capaz de grabar y notificar automáticamente cuando alguien se queda frente a la puerta más tiempo del normal. Esto es posible gracias al radar de ondas milimétricas y la detección de presencia humana por IA, que filtra falsos positivos y centra los avisos en lo que importa. La idea de Xiaomi aquí es que no tengas que estar pendiente: si sucede algo relevante, recibirás una alerta en el móvil con el clip correspondiente.
Desde la pantalla interior de 3,97 pulgadas puedes ver el vídeo en directo o revisar quién ha llamado, y desde el smartphone puedes acceder tanto a la visualización en tiempo real como al historial. Algunas fuentes señalan incluso la conectividad con televisores y pantallas inteligentes de Xiaomi para contestar llamadas o desbloquear de forma remota. Ese ecosistema visual pone la vigilancia a un toque de distancia, ya sea en casa o cuando no estás.
En conjunto, este módulo de vídeo convierte a la Smart Door Lock 4 Pro en un híbrido entre cerradura y cámara de seguridad para el recibidor. Cubres el control de acceso, pero también vigilas lo que ocurre junto a la puerta. Para quien vive en pisos con rellanos transitados o recibe paquetería a menudo, es una ventaja notable frente a cerraduras sin visión integrada.
Biometría de última generación y hasta 12 formas de entrar

La Smart Door Lock 4 Pro juega en otra liga cuando se habla de accesos. Ofrece una docena de métodos de desbloqueo que cubren prácticamente cualquier escenario: biometría avanzada, contraseñas, NFC, Bluetooth y llave de toda la vida como plan B. Este enfoque multiprotocolo brilla especialmente en familias o oficinas con perfiles de uso muy distintos.
La estrella del conjunto es el reconocimiento de venas de la palma mediante IA. Utiliza luz infrarroja cercana para escanear el patrón de venas bajo la piel y compararlo con el perfil registrado, sin necesidad de contacto. Los datos reportados hablan de tiempos de desbloqueo por debajo del segundo y tasas de rechazo extremadamente bajas (con referencias a cifras inferiores al 0,001% en la edición con cámara dual). Más allá de lo espectacular, resuelve problemas habituales: huellas desgastadas, manos mojadas o diferencias de altura en peques ya no son un obstáculo.
El reconocimiento facial 3D con detección de vida añade otra capa de seguridad: la cerradura analiza profundidad y rasgos para evitar suplantaciones con fotos o vídeos. Algunas fuentes mencionan certificaciones de pruebas de seguridad financiera (BCTC) en sus sensores, pensadas para cumplir estándares exigentes. La IA ajusta el reconocimiento a cada usuario y acelera el proceso, con ese objetivo claro de abrir sin fricciones y con garantías.
Junto a las venas de la palma y el rostro 3D, está el sensor de huella dactilar mejorado, que sigue siendo práctico y rápido. También puedes apostar por contraseñas con distintas políticas: de larga duración, temporales o de un solo uso, ideales para visitas, alquileres o servicios puntuales. El abanico se completa con el desbloqueo remoto desde la app, Bluetooth con el móvil y, cómo no, la llave mecánica de emergencia.
El NFC está especialmente cuidado: además del smartphone, puedes usar relojes o pulseras compatibles de Xiaomi y Redmi, e incluso tarjetas de acceso configuradas en el ecosistema. Quien prefiere no depender del móvil puede optar por credenciales físicas y seguir manteniendo el control. En definitiva, elige lo que te resulte más cómodo y más seguro para cada situación, que es justo la gracia de tener doce opciones a mano.
- Biometría avanzada: venas de la palma con IA, rostro 3D con detección de vida, huella dactilar.
- Credenciales y conectividad: PIN de varios tipos, NFC (móvil, reloj, pulsera, tarjetas), Bluetooth, desbloqueo remoto.
- Respaldo tradicional: llave mecánica de emergencia.
Un detalle interesante es que la cerradura permite adaptar el método al contexto. Por ejemplo, puedes reservar el reconocimiento facial para los miembros del hogar, el PIN temporal para el personal de limpieza los martes y el NFC del smartwatch para cuando sales a correr sin móvil. Esa flexibilidad operativa marca la diferencia en el día a día y evita comprometer la seguridad por comodidad.
Radar, bloqueo silencioso y un sistema eléctrico que no te deja tirado
La seguridad no termina en la identificación. La Smart Door Lock 4 Pro incluye un radar de ondas milimétricas de 24 GHz (hay fuentes que citan 25 GHz en determinadas fichas) para detectar presencia humana frente a la puerta y activar la grabación y las notificaciones si alguien merodea. Este radar trabaja con la IA de las cámaras para reducir avisos irrelevantes y centrarse en lo que realmente importa.
El cuerpo de la cerradura cuenta con bloqueo automático y silencioso: al cerrar la puerta, el sistema engrana sin golpes ni chasquidos y queda asegurado. El núcleo mecánico es de nivel C, con resistencia antitaladro, y viene acompañado por sensores que detectan estado de la puerta (cerrada, entreabierta) y manipulación del panel. Si se forcejea, si se intenta abrir de forma indebida o si hay múltiples intentos fallidos, la app te avisará al instante.
- Puerta sin cerrar o entreabierta.
- Manipulación del panel o intento de forzado.
- Merodeo frente a la puerta.
- Múltiples intentos de desbloqueo incorrectos.
- Asistencia de emergencia con huella dactilar.
En alimentación, Xiaomi apuesta por un enfoque híbrido para que no te quedes fuera de casa por falta de batería. Hay referencias a dos configuraciones: una con batería de litio de 6.870 mAh y otra con 5.000 mAh, en ambos casos con respaldo de cuatro pilas AA. La autonomía estimada se mueve entre cuatro y más de seis meses dependiendo de la edición y el uso, y lo mejor es que el sistema conmutará automáticamente a las pilas si la batería se agota.
Para emergencias, el módulo exterior y el interior integran puertos USB-C, de modo que puedes alimentar la cerradura con una power bank desde ambos lados. También es posible la carga continua, si así lo prefieres. En pocas palabras: incluso en un corte de luz o si te despistas con la carga, la puerta seguirá respondiendo, que es lo que realmente cuenta.
La pantalla interior “ojo de gato” de 3,97 pulgadas no se limita a ser una mirilla digital; se integra con Xiaomi Home para mostrar el directo, revisar eventos y permitir interacción con las personas al otro lado. Algunas fuentes recogen que se puede enlazar con televisores y pantallas inteligentes de la marca para contestar llamadas, ver a quien llama y abrir de forma remota si procede. Ese nivel de integración convierte la puerta en un punto de comunicación además de seguridad.
En el frente domótico, la 4 Pro se entiende con Xiaomi Home y con la Conexión/HyperOS Connect, lo que abre la puerta —nunca mejor dicho— a automatizaciones útiles: encender las luces del recibidor al entrar, ajustar la climatización, desactivar la alarma al reconocer a un usuario de confianza o activar mensajes de voz de bienvenida. También puedes configurar modos de seguridad cuando estás fuera para endurecer la detección y el envío de alertas.
¿Qué hay del precio y la disponibilidad? La Smart Door Lock 4 Pro se vende en China con precios oficiales que, según las distintas publicaciones, parten de los 2.499 o 2.899 yuanes (aproximadamente entre 306 y 354 euros al cambio, con referencias también a 353–350 euros). Hay menciones a una “edición con cámara dual” con el precio de 2.899 yuanes y disponibilidad vía Xiaomi Youpin en preventa. Por ahora, su lanzamiento global no está confirmado y todo apunta a que, de llegar, podría hacerlo más tarde o en tiradas limitadas, como ya ha ocurrido con otras cerraduras de la marca.
Conviene no confundir este modelo con la Smart Door Lock M40 Pro, también vista en China, que integra cámaras y ofrece doce métodos de desbloqueo, pero apunta a una pantalla interior de 5 pulgadas y una batería de 8.000 mAh con cuatro pilas AA. La 4 Pro es el protagonista aquí: su propuesta equilibra cámaras duales, biometría de vanguardia y una integración muy cuidada en el ecosistema Xiaomi.
Para cerrar el círculo, la app Xiaomi Home centraliza la experiencia: desde el móvil puedes ver las cámaras en tiempo real, reproducir grabaciones, recibir alertas, crear contraseñas temporales o de un solo uso y gestionar permisos por usuario. Si tienes otros dispositivos de la marca, la integración es directa y se beneficia de automatizaciones y rutinas. Así, cada acceso genera contexto para el resto de tu casa conectada, con la seguridad como punto de partida.
No, aquí no hay medias tintas: la Smart Door Lock 4 Pro apuesta por unir lo mejor de la vigilancia y el control de accesos con un diseño que luce en la puerta y una autonomía que no te da quebraderos de cabeza. La cámara principal de 3 MP con gran angular, el apoyo del sensor de 2 MP, la visión nocturna dinámica, el radar mmWave, los 12 métodos de desbloqueo —con venas de la palma y rostro 3D como grandes estrellas—, el bloqueo automático silencioso y la integración con Xiaomi Home la convierten en una candidata muy seria para quien quiera seguridad, comodidad y un plus de “casa inteligente” en un solo equipo. Si te preguntas si compensa: su relación prestaciones/precio en China la pone muy por delante de soluciones profesionales más caras, y eso, a día de hoy, es difícil de ignorar.
