El Samsung Galaxy Z Fold 8 ha llegado al mercado con una propuesta clara: ofrecer un plegable tipo libro que sea más manejable que los modelos anteriores de Samsung. Con un formato que recuerda a un pasaporte, este dispositivo busca atraer a quienes quieren una pantalla grande sin renunciar a la portabilidad.
El teléfono, que se vende en España por unos 1.500 euros, combina una pantalla exterior de 5,4 pulgadas con una interior de 7,6 pulgadas. Además, cuenta con certificación IP48, lo que le protege contra el polvo y salpicaduras, aunque no es totalmente estanco.
Diseño compacto y pantalla versátil
El Galaxy Z Fold 8 se distingue por su formato pasaporte, que lo hace más corto y cuadrado que otros plegables. La pantalla exterior de 5,4 pulgadas es ideal para un uso rápido, mientras que la interior de 7,6 pulgadas ofrece una experiencia similar a la de una tableta. Esta combinación ha sido bien recibida por los usuarios que buscan consumir contenido audiovisual o leer libros electrónicos.
Precio y disponibilidad
En España, el Galaxy Z Fold 8 tiene un precio de partida de unos 1.500 euros, aunque puede variar según la tienda. Este precio lo sitúa en la gama alta, pero Samsung confía en que su diseño compacto atraiga a un público más amplio.
Resistencia y durabilidad
Las pruebas de resistencia han mostrado que el Galaxy Z Fold 8 Ultra, la versión más grande, tiene problemas cuando se dobla en sentido contrario. En el test de JerryRigEverything, la pantalla AMOLED flexible se quedó en negro tras la segunda flexión, un punto crítico comparado con la resistencia de pantallas de otros plegables. Sin embargo, el modelo estándar ha ofrecido mejores resultados. La certificación IP48 protege contra partículas de polvo, pero no contra la arena fina, por lo que se recomienda tener cuidado.
En definitiva, el Galaxy Z Fold 8 apuesta por un equilibrio entre tamaño y funcionalidad. Su diseño compacto, su pantalla versátil y su precio competitivo lo convierten en una opción interesante, aunque la resistencia de la pantalla flexible sigue siendo un punto a vigilar.
