Qué es New Relic y cómo usarlo para monitorear el rendimiento

  • New Relic centraliza métricas, eventos, logs y trazas para ofrecer observabilidad completa sobre aplicaciones, infraestructura y cargas de IA.
  • Su APM permite monitorizar tiempos de respuesta, errores, recursos, experiencia de usuario y métricas de negocio, facilitando la detección de cuellos de botella.
  • Incluye alertas inteligentes, paneles personalizables y rastros detallados de transacciones y logs para acelerar la identificación de la causa raíz.
  • Frente a otras soluciones, destaca por su facilidad de uso, relación coste-beneficio e integración con entornos como Adobe Commerce y modelos de IA.

cómo monitorear rendimiento con New Relic

Si desarrollas o gestionas aplicaciones web, sabrás que mantener un buen rendimiento técnico no es opcional: es la diferencia entre usuarios satisfechos que convierten… y gente que abandona tu sitio en cuestión de segundos. A medida que las arquitecturas se complican —microservicios, contenedores, nubes híbridas, servicios externos—, se vuelve casi imposible entender qué está pasando solo con logs sueltos o gráficos del hosting.

Ahí es donde entra en juego New Relic. Esta plataforma de observabilidad y APM te permite vigilar en tiempo real el comportamiento de tus aplicaciones, detectar cuellos de botella, ver qué está pasando en la infraestructura y, cada vez más importante, monitorizar también los modelos de inteligencia artificial que uses en tu proyecto. Todo ello desde un único panel y sin volverte loco saltando entre cinco herramientas distintas.

¿Qué es New Relic y para qué sirve?

New Relic es una plataforma SaaS de observabilidad y monitoreo del rendimiento de aplicaciones (APM) muy extendida a nivel mundial. Su objetivo es darte visibilidad completa sobre cómo funcionan tus sistemas digitales: aplicaciones backend, frontend, infraestructura, bases de datos, servicios externos e incluso workloads de inteligencia artificial.

Para conseguirlo, New Relic combina en un mismo entorno datos de aplicaciones, infraestructura, logs, experiencia de usuario y métricas de negocio. Esto te permite pasar de la típica visión fragmentada (cada cosa en una herramienta distinta) a un enfoque unificado, donde es más sencillo detectar problemas, entender su impacto y priorizar qué arreglar primero.

La plataforma se integra con gran variedad de tecnologías modernas: lenguajes como PHP, Java, Python o Ruby; servicios en la nube como AWS o Azure; entornos de contenedores como Kubernetes; bases de datos populares; y frameworks de todo tipo. Gracias a esta compatibilidad, resulta una opción muy interesante tanto para startups como para grandes empresas con arquitecturas complejas y distribuidas.

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Cómo funciona New Relic por dentro: el modelo MELT

Para entender cómo New Relic monitoriza tus sistemas, conviene conocer el modelo MELT, que agrupa los datos en cuatro grandes tipos: métricas, eventos, logs y trazas. Con ellos, la plataforma construye la imagen completa del comportamiento de tu aplicación.

Las métricas son valores numéricos que describen el rendimiento: tiempos de carga, uso de CPU, consumo de memoria, throughput en solicitudes por minuto, etcétera. Este tipo de dato es perfecto para ver tendencias a lo largo del tiempo y detectar picos anormales o degradaciones progresivas.

Los eventos representan actividades que se producen dentro de tus aplicaciones o sistemas. Suelen agrupar varias líneas de registro que describen algo que ha ocurrido: por ejemplo, una transacción completada, un error de base de datos o una llamada a un servicio externo. Te ayudan a entender qué ha pasado y en qué contexto.

Los logs o registros son detalles línea a línea de esos eventos, con marcas de tiempo y atributos adicionales. Gracias a ellos puedes reconstruir paso a paso lo que ha hecho una aplicación o un servicio concreto, y son clave para investigar comportamientos extraños o errores difíciles de reproducir.

Por último están las trazas, que muestran la secuencia cronológica de eventos a lo largo de una petición o flujo completo. En un entorno de microservicios, por ejemplo, una traza puede recorrer varias APIs, colas de mensajes y bases de datos, permitiéndote ver dónde se pierde tiempo o dónde se producen errores dentro de toda la cadena.

New Relic
New Relic
Developer: New Relic, Inc.
Price: Free

El papel del agente de New Relic

New Relic funciona gracias a un agente que se instala en tu aplicación o infraestructura. Este agente instrumenta el código y el entorno para recopilar automáticamente las métricas, eventos, logs y trazas necesarios.

Cada tipo de monitoreo suele requerir su propio agente: un agente para APM (aplicaciones), otro para infraestructura, otro para navegador (experiencia de usuario web), etc. Estos agentes se encargan de enviar los datos a la plataforma de New Relic, donde se procesan y se muestran en paneles visuales.

Una vez que el agente está instalado y se cumplen los requisitos mínimos del sistema —por ejemplo, disponer de permisos de administrador y versiones compatibles de sistema operativo y lenguaje de programación—, los datos empiezan a aparecer en tu cuenta casi al instante, sin necesidad de configuraciones muy avanzadas.

Métricas clave a monitorizar con APM

New Relic app para Android

Cuando usas herramientas de APM como New Relic, hay una serie de métricas esenciales que conviene seguir de cerca para entender el estado real de tus aplicaciones y anticipar problemas de rendimiento.

El tiempo de respuesta indica cuánto tarda tu aplicación en procesar una solicitud y devolver una respuesta. Si esta métrica sube por encima de los umbrales aceptables, la experiencia del usuario se resiente y pueden aparecer caídas en la conversión o en el uso del servicio.

La tasa de errores muestra cuántas solicitudes terminan con algún tipo de fallo, como excepciones no controladas, respuestas HTTP 5xx o errores en servicios externos. Un incremento en esta tasa suele ser señal de despliegues problemáticos, dependencias inestables o cuellos de botella internos.

El uso de recursos (CPU, memoria, disco, red) te indica cuánta capacidad está consumiendo tu aplicación en los servidores o contenedores. Un consumo excesivo puede provocar saturaciones, mientras que un uso muy bajo y picos puntuales te pueden orientar sobre la necesidad de optimizar o escalar.

El rendimiento en términos de throughput se mide habitualmente en solicitudes por minuto (RPM). Esta métrica te permite ver cuánta carga soporta tu aplicación, cómo se comporta ante picos y hasta qué punto tu infraestructura está dimensionada de forma adecuada.

La latencia refleja el tiempo que tardan los datos en ir del cliente al servidor y volver. Es especialmente relevante cuando intervienen redes complejas, CDNs, servicios externos o arquitecturas distribuidas con varios saltos entre regiones o proveedores.

La experiencia del usuario va más allá de los números técnicos, y puede medirse con indicadores como la puntuación Apdex, que relaciona tiempos de respuesta satisfactorios e insatisfactorios en base a un umbral definido. Este tipo de métrica te ayuda a traducir el rendimiento técnico en satisfacción real de las personas que usan tu aplicación.

Por último, están las métricas de negocio: número de transacciones, ingresos, tasa de conversión, volumen de pedidos, etc. Correlacionar estos datos con el rendimiento técnico te permite ver de forma clara cuánto impacta un problema de latencia o una caída puntual en la cuenta de resultados.

Dependiendo de las características de tu proyecto, además de estas métricas generales puede interesarte vigilar indicadores específicos, como tiempos de ciertas consultas SQL, rendimiento de integraciones concretas o comportamiento de funcionalidades críticas de cara al usuario.

Panel principal de APM: qué puedes ver

Una vez que el agente está activo, la sección de APM en New Relic te ofrece una vista de conjunto muy potente. La página de resumen (APM Summary) muestra las métricas más relevantes de un vistazo para cada servicio o aplicación.

En esta página encontrarás, entre otros datos, el tiempo de respuesta de las transacciones webs, que mide la duración de las peticiones desde el punto de vista del cliente, aunque no siempre recoja todo el tiempo dedicado a una operación compleja.

Otra métrica importante en esta vista es la puntuación Apdex, que compara los tiempos de respuesta medidos con un umbral prefijado. De este modo puedes ver qué porcentaje de transacciones se consideran satisfactorias y cuáles no, lo que te ayuda a entender la percepción de tus usuarios sobre el rendimiento.

También verás el rendimiento en solicitudes por minuto (RPM), la tasa de errores y el consumo de recursos del host (CPU y memoria). Con esta combinación de datos te resulta más fácil identificar correlaciones, por ejemplo, entre picos de tráfico, aumentos de latencia y saturación de CPU.

Además del resumen, New Relic ofrece vistas específicas para distintos componentes: trazabilidad distribuida, transacciones individuales, bases de datos, servicios externos o incluso entornos Kubernetes, donde puedes ver métricas como la antigüedad de los despliegues, el estado de los pods y comparativas de rendimiento entre distintas versiones.

Monitorización avanzada: trazas, servicios externos y Kubernetes

La funcionalidad de trazabilidad distribuida registra el comportamiento de solicitudes que atraviesan varios servicios o microservicios. En esta vista puedes analizar la duración total de cada traza, los spans que la componen, los errores que se producen y los recorridos más habituales de tu tráfico.

La sección de transacciones lista las solicitudes más relevantes ordenadas por porcentaje de tiempo real consumido, rendimiento y uso de recursos. Profundizando en cada transacción puedes ver qué partes del código, qué consultas a base de datos o qué llamadas externas están ralentizando más la aplicación.

En lo relativo a bases de datos, New Relic muestra operaciones, tiempos de respuesta y throughput de las consultas y sentencias ejecutadas. Esto te ayuda a identificar queries lentas, índices mal diseñados o patrones de acceso ineficientes que afecten al comportamiento global.

La vista de servicios externos ofrece detalles de rendimiento, tiempo de respuesta y tasa de errores de entidades upstream y downstream, como APIs de terceros o sistemas internos. De esta forma puedes distinguir mejor qué problemas son tuyos y cuáles proceden de dependencias externas.

Si trabajas con Kubernetes, New Relic puede mostrarte información sobre los despliegues, pods disponibles, logs asociados y comparativas entre diferentes métricas. Así resulta más sencillo comprobar cómo afectan cambios de configuración, nuevas versiones o escalados automáticos al rendimiento real de tus cargas de trabajo.

Alertas y acuerdos de nivel de servicio (SLA)

Además de recopilar datos, New Relic te permite definir alertas y realizar seguimiento de tus SLA para asegurarte de que las aplicaciones cumplen los niveles de servicio prometidos.

La funcionalidad de informes de SLA te da una visión del tiempo de actividad, tiempo de inactividad y tendencias de rendimiento en distintos periodos (diario, semanal, mensual). Así puedes evaluar cómo percibe el usuario final la calidad del servicio y si estás cumpliendo tus compromisos contractuales o internos.

Las alertas te notifican automáticamente cuando alguna métrica se desvía de lo esperado. Para ello defines condiciones personalizadas: qué fuente de datos quieres monitorizar (por ejemplo, una aplicación concreta, una base de datos o un servicio externo), qué comportamiento se considera anómalo (por ejemplo, que una métrica se mantenga por encima o por debajo de un umbral) y de qué forma se deben generar los incidentes.

También puedes ajustar la preferencia de incidentes, para decidir si quieres notificaciones inmediatas ante cualquier infracción o solo en caso de problemas recurrentes o de cierta intensidad. En cuanto a los canales de aviso, la plataforma permite integrar email, Slack, OpsGenie y otras herramientas de notificación y respuesta a incidentes.

Las alertas cuentan con un motor de Inteligencia aplicada que ayuda a identificar posibles causas raíz, correlacionando datos y reduciendo la cantidad de ruido que deberías analizar manualmente. Esto facilita que los equipos técnicos se centren en resolver los problemas y no en filtrarlos.

Dashboards y visualización de datos

Una de las claves de New Relic es su capacidad para construir paneles de control personalizados que agrupen los indicadores importantes para tu negocio o tu área técnica.

El panel principal ya concentra en una sola pantalla buena parte de la información de rendimiento, codificada con gráficos y colores que ayudan a identificar patrones de un vistazo. Sin embargo, puedes ir más allá y diseñar tus propios paneles adaptados a diferentes equipos, proyectos o regiones geográficas.

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Estos dashboards permiten ajustar el diseño, el tamaño de los gráficos y el conjunto de métricas mostradas. Por ejemplo, es habitual crear un panel específico para un país o región, otro para un entorno de producción crítico y uno adicional pensado para negocio con métricas de conversión correlacionadas con rendimiento técnico.

La posibilidad de compartir paneles entre equipos mejora mucho el trabajo colaborativo: desarrollo, operaciones, marketing o producto pueden mirar los mismos datos desde perspectivas complementarias y tomar decisiones coordinadas.

Rastros de transacciones y logs integrados

Cuando hay un problema de rendimiento serio, disponer de rastros de transacciones y registros asociados marca la diferencia entre adivinar y saber exactamente qué está pasando.

Los rastros de APM en New Relic almacenan información detallada sobre las transacciones de tu aplicación, incluyendo llamadas a la base de datos, segmentación por funciones o métodos, y tiempos dedicados a cada parte del proceso. Esto te permite ver, por ejemplo, si una petición se atasca en un bucle de código, en una query concreta o en una llamada a un servicio externo.

En paralelo, la plataforma te deja consultar los logs relacionados con cada traza. Desde la interfaz de registros puedes buscar por palabras clave, atributos o rangos de tiempo, y enlazar rápidamente los mensajes relevantes con las transacciones que presentaban problemas.

Esta combinación de trazas y logs ofrece un contexto muy completo para la resolución de incidencias, reduciendo el tiempo que tardas en encontrar la causa raíz de un problema y evitando que tengas que saltar constantemente entre herramientas distintas para reconstruir lo que ha ocurrido.

Beneficios principales de New Relic

Frente a otras plataformas de monitoreo, New Relic destaca por varios puntos que resultan especialmente atractivos para equipos de todos los tamaños. El primero es su facilidad de instalación y configuración, ya que ofrece documentación abundante y un asistente guiado que detecta el entorno, propone el agente adecuado e incluso lo configura automáticamente en muchos casos.

En el día a día, la interfaz se centra en la usabilidad y la rapidez para encontrar la causa raíz. Desde el panel principal puedes ir profundizando en gráficos y tablas con pocos clics, siguiendo el hilo desde una caída en Apdex hasta la transacción concreta, el segmento de código o la consulta a base de datos responsables del problema.

New Relic también aporta valor gracias al registro de errores del lado del cliente, que ayuda a entender qué está ocurriendo en el navegador de las personas usuarias: qué tipo de fallos aparecen, con qué frecuencia y en qué contextos. Esto te ofrece un contexto extra para mejorar la experiencia de usuario.

Otra ventaja es el registro detallado de transacciones, que te permite identificar de un vistazo qué componentes de tu aplicación son más lentos al cargar o consumir más recursos. Este tipo de visibilidad es crucial para priorizar optimizaciones que realmente impacten en el rendimiento global.

La propia interfaz de usuario de la plataforma resulta bastante intuitiva y flexible. Los elementos visuales, la personalización de vistas y el diseño en general hacen que pueda adaptarse tanto a perfiles muy técnicos como a personas que se están iniciando en el monitoreo.

Instalación de New Relic APM: ejemplo con PHP en Ubuntu

El proceso concreto de instalación del agente de APM varía en función del lenguaje de programación y sistema operativo que utilices, pero la lógica general se mantiene: registrar una cuenta, obtener la clave de licencia, instalar el agente y reiniciar los servicios para que empiece a recopilar datos.

En un sistema Ubuntu con aplicaciones PHP (por ejemplo, al instalar WordPress en un VPS), el procedimiento típico comienza por crear una cuenta en New Relic y, una vez dentro, acceder a la configuración de la cuenta para copiar la clave de licencia. Esta clave identifica tus datos en la plataforma.

A continuación es necesario añadir el repositorio de New Relic al sistema mediante un comando que escribe la entrada correspondiente en la lista de fuentes de paquetes. Después, se verifica la autoridad de la fuente importando la clave GPG proporcionada por New Relic y se actualiza la lista local de paquetes.

Con el repositorio ya configurado, se instala el paquete del agente de PHP directamente desde los repos oficiales de New Relic. En algunos casos, la instalación termina de forma automática; si no es así y aparece un mensaje indicando que debes ejecutar la utilidad de instalación como root, basta con lanzar el comando recomendado para completar el proceso manualmente.

Durante estos pasos se te pedirá que indiques el nombre de la aplicación que quieres monitorizar y que introduzcas la clave de licencia que copiaste antes. Finalmente, solo queda reiniciar el servidor web —por ejemplo, el servicio Apache correspondiente— para que el agente empiece a funcionar.

Una vez hecho esto, es buena idea usar tu aplicación con normalidad durante unos minutos para que el agente genere datos suficientes. Al volver a la interfaz de New Relic, deberías empezar a ver gráficos y métricas en la sección APM. Para instalaciones que no vayan a desplegarse a gran escala, la propia herramienta recomienda su modo de instalación guiada, que automatiza gran parte de los pasos anteriores.

Cómo usar New Relic APM para optimizar tu aplicación

Tras la instalación, los desarrolladores pueden empezar a trabajar con los datos de APM de inmediato, sin necesidad de configuraciones complejas. Basta con iniciar sesión en la plataforma, entrar en la pestaña APM y seleccionar la aplicación que quieras analizar.

Un flujo de trabajo típico para investigar problemas de rendimiento podría comenzar observando el gráfico de la puntuación Apdex. Si esta cae por debajo del valor considerado aceptable, es una señal clara de que algo no va bien en la experiencia del usuario.

El siguiente paso suele ser localizar picos en el gráfico de tiempo de las transacciones web. Los colores representan distintos componentes: ejecución de código, consultas a base de datos, llamadas a servicios externos, etcétera. Identificar qué color domina en los picos más marcados te orienta sobre dónde buscar.

Al hacer clic en un pico relevante, New Relic te lleva a la página de Transacciones, desde donde puedes ordenar las entradas por aquellas que más impacto negativo tienen en la Apdex. La transacción que más penaliza la satisfacción de los usuarios suele ser un buen candidato para revisión detallada.

Dentro de esa transacción, puedes descender hasta la sección de rastros de transacciones y abrir uno de ellos para ver su desglose paso a paso. En la pestaña de detalles del seguimiento, encontrarás segmentos resaltados en colores como rojo o amarillo, que indican las partes más lentas o problemáticas.

A partir de aquí, se trata de analizar si el tiempo dedicado a esos segmentos es razonable según tus criterios o si son el origen del problema. Si lo son, puedes trabajar sobre el código, la consulta, la configuración de infraestructura o la integración afectada hasta reducir el impacto en el tiempo de respuesta.

Uso de New Relic en entornos de comercio electrónico (Adobe Commerce / Magento)

En el ámbito del comercio electrónico, especialmente con plataformas como Adobe Commerce o Magento Open Source, New Relic se ha convertido en una herramienta casi imprescindible para mantener la tienda online ágil y estable.

Uno de sus usos más valiosos es la identificación de cuellos de botella. New Relic puede detectar consultas SQL lentas, extensiones de terceros que degradan el rendimiento o llamadas a APIs externas que retrasan el proceso de compra. Saber exactamente qué componente está frenando la tienda permite actuar con precisión en lugar de hacer cambios a ciegas.

La plataforma también ayuda a optimizar la velocidad de carga página a página, analizando el comportamiento de cada sección del catálogo, carrito o checkout. Esto impacta directamente en la experiencia del usuario y en las tasas de conversión, ya que los clientes tienden a abandonar si los tiempos de espera son altos.

Otro punto crítico es el monitoreo de integraciones con ERPs, pasarelas de pago, herramientas de marketing y otros sistemas externos. New Relic permite supervisar estas conexiones y detectar rápidamente caídas o degradaciones que podrían bloquear pedidos o generar errores en los pagos.

En fechas clave como Black Friday o campañas especiales, New Relic resulta muy útil para prepararse ante picos de tráfico. Al analizar el comportamiento de la tienda bajo carga, puedes dimensionar los recursos necesarios, ajustar la caché y reducir al mínimo el riesgo de tiempos de inactividad o caídas completas del sitio.

New Relic AIM: observabilidad aplicada a la inteligencia artificial

Con el auge de las aplicaciones basadas en IA, New Relic ha incorporado New Relic AIM, una solución pensada para monitorizar todo el stack de inteligencia artificial con la misma filosofía que APM aplica a las aplicaciones tradicionales.

El objetivo es ofrecer una visibilidad completa de extremo a extremo en todos los componentes de una solución de IA: desde los servicios que la invocan hasta los modelos utilizados, el flujo de datos intermedio, la infraestructura subyacente y el consumo de recursos asociado.

La configuración es relativamente rápida gracias a los agentes preparados para IA, que no requieren instrumentación adicional compleja. Estos agentes ofrecen soporte integrado para modelos muy conocidos como OpenAI o AWS Bedrock, así como para frameworks de orquestación como LangChain, lo que facilita bastante la puesta en marcha.

Con AIM puedes observar métricas específicas de IA, como el número de solicitudes a los modelos, tiempos de respuesta, uso de tokens, comentarios de usuarios o tasas de errores en las respuestas. Todo ello se combina con las señales tradicionales de APM, métricas de infraestructura y registros, de manera que ves el impacto real que tiene la capa de IA sobre el resto de la aplicación.

La integración con New Relic APM 360 permite correlacionar problemas de la IA con otros componentes del sistema. Si, por ejemplo, detectas un incremento en los errores de la aplicación y a la vez un aumento en los fallos de la IA en la vista unificada, puedes aislar rápidamente la causa en la capa de modelos y profundizar hasta encontrar el origen exacto.

Este enfoque ayuda a depurar más rápido las aplicaciones de IA, a optimizar rendimiento, calidad y costes (por ejemplo, controlando el uso de tokens) y a garantizar el cumplimiento de las regulaciones y políticas internas relacionadas con el tratamiento de datos y la trazabilidad de decisiones automatizadas.

Comparativa de New Relic con otras herramientas del mercado

En el mercado existen varias soluciones de monitoreo y observabilidad, como Dynatrace, AppDynamics, Datadog o Elastic APM, cada una con sus fortalezas y matices. New Relic se diferencia en varios aspectos interesantes para muchos equipos.

Uno de ellos es la relación coste-beneficio. New Relic ofrece una versión gratuita y planes escalables que la hacen accesible para empresas pequeñas y medianas, manteniendo a la vez capacidades avanzadas para organizaciones grandes con arquitecturas complejas.

Otro punto a su favor es la simplicidad de implementación. Aunque todas las herramientas de este tipo requieren cierto trabajo inicial, New Relic ha puesto mucho foco en reducir la fricción mediante asistentes guiados, documentación clara y agentes que funcionan bien en entornos muy variados.

La plataforma también se orienta tanto a desarrolladores como a perfiles de negocio. No se limita a mostrar datos técnicos, sino que permite construir vistas y paneles en los que se cruzan métricas de rendimiento con indicadores de ingresos, conversión o uso de funcionalidades, lo que facilita tomar decisiones accionables.

En el ámbito concreto del comercio electrónico, destaca su integración nativa con Adobe Commerce, lo que simplifica la monitorización de tiendas online sin tener que montar configuraciones demasiado rebuscadas.

Frente a otras herramientas, Dynatrace y AppDynamics ofrecen capacidades muy potentes, pero pueden resultar más costosas y complejas de manejar, especialmente para equipos con menos experiencia en observabilidad. Datadog, por su parte, tiene un foco muy fuerte en infraestructura y logs, mientras que Elastic APM es muy popular en entornos de código abierto, pero suele requerir una configuración y mantenimiento más avanzados.

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De la teoría a la práctica: un caso real de mejora de rendimiento

Para ver el impacto real de contar con una plataforma unificada de observabilidad, es ilustrativo el caso de EveryMatrix, donde su arquitecto sénior de sistemas, Alex Bularca, tuvo que enfrentarse a problemas de rendimiento utilizando inicialmente hasta cinco herramientas diferentes.

Al adoptar New Relic como plataforma central, el equipo pasó a trabajar con un único dashboard, rastreo distribuido y mapas de servicios. Esta combinación permitió localizar un problema de latencia prolongada hasta un grupo concreto de hilos sobrecargado, algo que antes resultaba mucho más difícil de descubrir con rapidez.

La posibilidad de disponer de datos unificados desde APM hasta consultas personalizadas hizo que la resolución de incidencias complejas se volviera más rápida y eficaz, y que en muchos casos se pudieran detectar y corregir anomalías antes de que llegasen siquiera a provocar un incidente visible en producción.

Con este tipo de ejemplos queda claro que la observabilidad no se limita a tener gráficos bonitos, sino que es una palanca directa para reducir tiempos de parada, mejorar la experiencia de usuario y contener los costes operativos.

New Relic se ha consolidado así como una de las soluciones más completas para empresas que necesitan vigilar y optimizar el rendimiento de sus aplicaciones, reducir riesgos operativos y ofrecer una experiencia de usuario de alto nivel.

Su enfoque unificado sobre aplicaciones, infraestructura, experiencia de cliente y ahora también inteligencia artificial, unido a su facilidad de uso, la convierten en una opción muy sólida para cualquier organización que quiera tener sus plataformas digitales bajo control, desde pequeñas webs hasta sistemas distribuidos de gran escala. Comparte la guía para que más usuarios conozcan del tema.