El vídeo que grabamos con el móvil ya no es solo para subir un clip rápido a redes: cada vez más gente quiere grabar, editar y colorear metraje con una calidad cercana al cine sin salir del bolsillo. En ese contexto nace APV (Advanced Professional Video), el códec propio de Samsung pensado para quienes se toman en serio la edición, la corrección de color y la preservación de detalle en sus proyectos.
Con la llegada del Galaxy S26 Ultra y el soporte nativo en Android 16 y herramientas como FFmpeg o DaVinci Resolve, APV deja de ser una curiosidad técnica y se convierte en una pieza clave en el flujo de trabajo profesional desde el móvil. Vamos a ver qué es exactamente este códec, cómo funciona, por qué permite una calidad visualmente sin pérdidas y en qué se diferencia de formatos como HEVC o ProRes.
¿Qué es el códec APV y por qué es diferente?
APV, siglas de Advanced Professional Video, es un códec de vídeo de nueva generación diseñado desde cero para edición profesional. No se ha creado pensando en compartir vídeos ligeros por WhatsApp, sino en aguantar correcciones de color, efectos, reencodificados y flujos de posproducción complejos sin que la imagen se venga abajo.
A diferencia de otros formatos habituales en móviles, APV se ha concebido como estándar abierto y libre de regalías. Samsung lo ha desarrollado en colaboración con Qualcomm y con el apoyo de organizaciones como la Academy Software Foundation, con la intención de que cualquier fabricante, desarrollador de software o estudio pueda adoptarlo sin pagar licencias por cada dispositivo o cada uso.
Desde el punto de vista técnico, este códec está formalmente estandarizado en el Internet Engineering Task Force (IETF) como RFC 9924, lo que le da un respaldo serio a nivel de industria. Además, Samsung ha liberado todo el código fuente de referencia bajo el nombre “OpenAPV” en GitHub, permitiendo que la comunidad revise, mejore e integre el códec en todo tipo de herramientas.
La idea de fondo es clara: que el vídeo grabado con un móvil Galaxy pueda comportarse en la sala de edición igual que el metraje de una cámara de cine digital, en lugar de limitarse a un uso casual de consumo y redes sociales.
Codecs convencionales vs APV: qué cambia realmente
Para entender dónde encaja APV, hay que separar dos mundos: el del vídeo casual del día a día y el del vídeo profesional o semiprofesional destinado a una edición potente. Los códecs que llevamos años usando en móviles (como H.264 o HEVC/H.265) están pensados, sobre todo, para reducir al máximo el tamaño del archivo, aunque eso implique perder información fina.
Cuando se comprime fuerte un vídeo con un códec convencional, el sistema descarta detalles muy pequeños para ahorrar espacio: texturas muy finas, gotas de agua, partículas, niebla, zonas de sombra suaves, etc. Con una sola compresión quizá no se nota mucho, pero después de varias rondas de edición, exportaciones y recodificaciones, comienzan a aparecer artefactos, ruido raro en las sombras, bandas de color (banding) y una sensación general de imagen “lavada”.
APV se sitúa justo en el otro extremo de prioridades: su objetivo principal es preservar al máximo la información original de la imagen y el color, incluso a costa de que el archivo pese más que un clip súper comprimido para redes. Esto significa que en escenas complicadas (agua en movimiento, humo, pelo, texturas finas, movimientos rápidos) la imagen mantiene mucho mejor su definición y su estabilidad cuando se lleva a un editor y se somete a correcciones de color intensas.
En términos comparativos, podemos resumir así las diferencias entre un códec típico de móvil y APV:
- Propósito principal: un códec convencional prioriza la visualización rápida y la compartición; publicaciones rápidas en redes; APV se enfoca en la edición profesional y la preservación de alta calidad.
- Enfoque técnico: los códecs de consumo buscan el máximo ahorro de espacio; APV prioriza mantener el color y el detalle original lo más intacto posible.
- Procesamiento: los códecs estándar procesan bien en resoluciones normales; APV está pensado para manejar 8K en tiempo real en móviles gracias a optimizaciones específicas.
- Casos de uso: el códec casual es ideal para publicaciones rápidas en redes; APV está orientado a producción cinematográfica, publicidad profesional y edición avanzada.
En definitiva, mientras el códec típico de un smartphone se parece a una maleta donde intentas meter de todo a presión reduciendo al máximo el espacio, APV es una maleta organizada para viajar con equipo delicado: no se trata de meter más, sino de que llegue todo intacto.
Cómo logra APV una calidad visualmente sin pérdidas
Una de las ideas clave alrededor de APV es que ofrece una calidad visualmente sin pérdidas (lossless a nivel perceptivo). Esto no significa que no comprima nada, sino que la pérdida de información es tan ligera y está tan bien gestionada que, a ojos humanos, el archivo conserva la apariencia de la señal original incluso después de varias etapas de edición.
En códecs tradicionales, cada recompresión añade nuevas pérdidas: se degrada la nitidez en detalles finos, las texturas se emborronan, aparecen “bloques” en zonas con movimiento o grano y el color se rompe con facilidad cuando empujas demasiado las curvas en corrección de color. APV se ha diseñado para minimizar ese efecto de “segunda, tercera y cuarta generación” del archivo.
Para ello, APV utiliza un enfoque de compresión donde se cuida especialmente la preservación de datos críticos para el color y el detalle. Soporta muestreo de color YUV 4:2:2 y está orientado a una reproducción de color refinada, justo lo que piden quienes hacen color grading serio o integran VFX. En algunos perfiles previstos y en otras fuentes se menciona incluso la posibilidad de submuestreo 4:4:4 y profundidades de hasta 12 bits de color, lo que favorece transiciones de tono suaves y sin banding.
En la práctica, esto se traduce en tres beneficios muy concretos cuando trabajas con el material en un editor:
- Menos artefactos y suciedad en escenas difíciles: el archivo aguanta mejor el movimiento rápido, las texturas finas y las zonas complejas como humo, pelo o agua.
- Mayor margen para corrección de color: puedes empujar sombras, medios tonos y altas luces con más libertad sin que el archivo se rompa a la mínima.
- Consistencia tras múltiples exportaciones: encadenar varias fases de edición y reexportación introduce mucha menos degradación que con un códec fuertemente comprimido.
Y todo esto se consigue manteniendo una eficiencia de compresión muy alta en comparación con otros códecs profesionales. A igualdad de calidad de imagen, APV puede reducir el tamaño del archivo en más de un 10% frente a formatos comparables dentro de su misma liga “pro”.
La complejidad técnica: cómo funciona APV por dentro

Diseñar un códec de calidad profesional no es complicado… si lo vas a usar solo en estaciones de trabajo potentes. El verdadero reto de APV ha sido llevar esa filosofía de alta calidad a un dispositivo móvil que cabe en el bolsillo, sin quemar el procesador ni la batería en el intento.
Para lograrlo, Samsung y sus equipos de investigación introdujeron dos conceptos técnicos fundamentales: la codificación de entropía ligera y el frame tiling. Ambos se combinan para reducir la carga de cálculo y permitir que el procesador del móvil trabaje en tiempo real incluso con resoluciones muy altas.
La codificación de entropía ligera es una técnica que simplifica la parte más pesada del proceso de compresión. En lugar de usar métodos extremadamente complejos y costosos en CPU, se recurre a un enfoque más ligero que reduce la complejidad computacional sin sacrificar de forma apreciable la calidad. Es el tipo de solución que permite grabar 8K en un móvil sin que este se convierta en una estufa.
El frame tiling, por su parte, consiste en dividir cada fotograma en varios “bloques” o segmentos que se pueden codificar y decodificar de forma paralela en distintos núcleos del procesador. De ese modo, en lugar de procesar cada imagen de una sola pieza, el sistema reparte el trabajo entre varios hilos, logrando velocidades de procesamiento en tiempo real incluso a 8K.
Gracias a esta combinación, APV es capaz de:
- Codificar y decodificar vídeo hasta 8K en tiempo real en smartphones, algo impensable hace unos años para un códec de perfil profesional.
- Mantener una calidad de imagen con pérdida mínima incluso después de múltiples procesos de edición, ya que la compresión está optimizada para preservar el material.
- Ofrecer un equilibrio muy interesante entre peso del archivo y rendimiento, usando alrededor de un 10% menos de almacenamiento que otros formatos comparables a igualdad de calidad visual.
En el Galaxy S26 Ultra, esto se complementa con una estrecha colaboración con la división de Memoria de Samsung para asegurar que el almacenamiento aguante las tasas de datos necesarias. En pruebas internas se han validado los últimos modelos de SSD portátiles de la marca grabando en todas las resoluciones soportadas durante varios ciclos de estrés, garantizando una transferencia de datos estable incluso en condiciones de carga alta.
APV en el Galaxy S26 Ultra: grabar desde el móvil como si fuera una cámara de cine
El Galaxy S26 Ultra es el primer smartphone de Samsung (y uno de los primeros Android del mercado) en integrar soporte nativo para APV. Aquí es donde el códec deja de ser teoría y se convierte en una opción real para creadores y profesionales que quieren usar el móvil como parte seria de su kit de producción.
En este modelo, APV permite generar archivos de mayor calidad que aprovechan mejor el almacenamiento, manteniendo una eficiencia nada despreciable. Se soporta grabación en resolución hasta 8K a 30 fotogramas por segundo, con un uso de espacio aproximadamente un 10% menor frente a otros códecs “pro” de características similares manteniendo la misma calidad visual objetiva.
Samsung ha planteado APV en el S26 Ultra no como un “modo más” de la cámara, sino como una herramienta orientada a producción. El mensaje es claro: no se trata de sustituir una cámara dedicada en cualquier situación, sino de proporcionar un formato de archivo mucho más trabajable para quienes editan con regularidad, hacen color grading o necesitan material robusto que aguante reexportaciones sin romperse.
A nivel práctico, en el Galaxy S26 Ultra puedes elegir entre diferentes perfiles y calidades dentro de APV para adaptarte a tu flujo de trabajo:
- APV HDR, orientado a escenas con alto rango dinámico, ideal si vas a aprovechar pantallas HDR10 o HDR10+ y quieres conservar más información en luces y sombras.
- APV Log, pensado para grabar con un perfil Log plano que captura más información en las zonas extremas de la curva tonal, perfecto para quienes van a hacer correcciones de color intensivas después.
- APV 4:2:2 HQ, perfil de alta calidad que prioriza la máxima fidelidad de imagen, ideal cuando el almacenamiento no es el principal problema.
- APV 4:2:2 LQ, variante optimizada para reducir tasa de datos y ahorrar espacio, pensada para situaciones donde el almacenamiento o el ancho de banda son más limitados.
Además, el dispositivo permite grabar directamente en un USB o SSD externo, algo clave cuando trabajas con bitrates elevados. Desde la app de Cámara puedes indicar que el destino de la grabación sea el almacenamiento externo, lo que te da mucha más libertad para proyectos largos o sesiones intensivas sin depender solo de la memoria interna.
De este modo, el Galaxy S26 Ultra pasa de ser “un móvil que graba bien” a un eslabón serio dentro de un flujo de producción de vídeo, especialmente si combinas APV con accesorios dedicados como rigs, agarres, micrófonos externos y el kit profesional específico que Samsung ha desarrollado junto con especialistas en accesorios de cámara.
Cómo activar el códec APV en un Galaxy S26 Ultra
Si ya tienes un Galaxy S26 Ultra y quieres empezar a exprimir APV, la activación es bastante directa dentro de la propia app de Cámara. El proceso está pensado para que cualquier usuario que se preocupe un poco por el formato pueda acceder a él sin complicaciones, aunque se trate de una función claramente pensada para usuarios más avanzados.
Los pasos básicos para activar APV en el Galaxy S26 Ultra son:
- Entrar en la app Cámara y acceder a Ajustes para modificar el formato de vídeo.
- Ir al apartado Formato de vídeo y seleccionar APV como códec de grabación principal.
- Elegir el control preferido entre APV HDR o APV Log, según si vas a priorizar rango dinámico listo para HDR o un perfil plano para color grading avanzado.
- Seleccionar el tipo de compresión: APV 4:2:2 HQ (vídeo de alta calidad) o APV 4:2:2 LQ (optimizado para capacidad de almacenamiento y tasas de datos más contenidas).
- Activar o desactivar el modo de disparo APV desde la propia vista previa de la cámara, para poder cambiar rápidamente según el tipo de proyecto.
- Si lo necesitas, indicar que la grabación se haga directamente en almacenamiento USB externo desde Ajustes > Guardar en almacenamiento externo.
Una vez configurado, el uso es prácticamente transparente: grabas como siempre, pero sabiendo que el archivo final será un APV mucho más sólido para llevar a tu editor habitual, ya sea en ordenador o en un flujo móvil más avanzado.
Un códec abierto respaldado por la industria
Más allá del móvil, la gran apuesta de Samsung con APV es construir un ecosistema abierto en torno al códec. Aquí hay una diferencia importante con otros formatos profesionales que dependen de licencias, patentes o acuerdos comerciales complejos.
Al publicar APV como RFC 9924 en el IETF y liberar su implementación de referencia como proyecto open source “OpenAPV” en GitHub, Samsung se asegura de que cualquier desarrollador pueda integrarlo en sus herramientas, adaptarlo a sus necesidades o incluso contribuir a su evolución. La idea es que no sea un formato encerrado en un único fabricante, sino un estándar de facto ampliamente adoptado.
Este enfoque ha llamado la atención de organizaciones como la Academy Software Foundation (ASWF), impulsada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para promover software de código abierto en cine y VFX. APV se ha sumado al ecosistema de la ASWF, lo que facilita que estudios, herramientas profesionales y pipelines de grandes producciones puedan evaluar e integrar el códec con mayor confianza.
En febrero de 2026, además, Android 16 incorporó soporte para APV, de modo que no es solo cosa de Samsung, sino parte del propio sistema operativo. Esto abre la puerta a que más marcas, fabricantes de chipsets y desarrolladores de apps de cámara puedan ofrecer este códec sin reinventar la rueda.
Integración en FFmpeg, DaVinci Resolve y otros flujos de trabajo
Un estándar de vídeo no vale de mucho si no se puede usar en las herramientas que los creadores manejan cada día. Por eso es clave que APV haya aterrizado ya en FFmpeg, el framework multimedia de referencia en el mundo del software, y que esté siendo adoptado por aplicaciones de edición y posproducción.
En el repositorio oficial de FFmpeg se ha integrado tanto el soporte de decodificación como el de codificación para APV, basándose en la biblioteca liboapv y en el codificador/decodificador de referencia conocido como Abort, mantenido dentro del ecosistema de la Academy Software Foundation. Esto significa que, en las próximas versiones, FFmpeg podrá leer y generar APV de forma nativa, sin depender de componentes externos raros.
Que FFmpeg reconozca el códec abre la puerta a una adopción masiva en infinidad de aplicaciones y sistemas, ya que muchas herramientas de edición, servidores de vídeo, reproductores y flujos automatizados usan FFmpeg “por debajo” sin que el usuario lo vea. Además, aplicaciones de posproducción de alto nivel como DaVinci Resolve han añadido soporte para APV, lo que permite recibir directamente el material de un Galaxy S26 Ultra y trabajarlo como se haría con un ProRes o un DNxHD/DNxHR.
Actualmente se están realizando pruebas de rendimiento (benchmarks) en distintas arquitecturas de procesador para medir la eficiencia del códec APV en escenarios exigentes: estaciones de trabajo, servidores, portátiles… Esas mediciones serán fundamentales para entender qué tal escala APV cuando lo llevas de un set de rodaje móvil a un entorno de posproducción de alto volumen.
Para profesionales y estudios, el hecho de que APV sea libre de regalías y tenga soporte en FFmpeg y herramientas clave significa que pueden integrarlo en sus soluciones comerciales, productos y pipelines sin miedo a encontrarse con costes ocultos por licencias o restricciones legales, algo que suele ser un problema con algunos códecs propietarios.
La historia detrás de APV: de idea a estándar global
El desarrollo de APV no se hizo de la noche a la mañana. Según los responsables del equipo Visual Solution de la división Mobile eXperience (MX) de Samsung, el proyecto nació al detectar que los códecs convencionales no soportaban bien los flujos de edición repetida, provocando una degradación evidente tras varias rondas de codificación.
La propuesta fue colaborar estrechamente con Samsung Research y otros centros de I+D de la compañía para diseñar un códec nuevo que atacase de raíz esas limitaciones. Durante varios años, equipos de Samsung Research (SR), Samsung Research America (SRA), Samsung R&D Institute India-Bangalore (SRI-B), Samsung R&D Institute Poland (SRPOL) y Samsung R&D Institute Japan (SRJ) trabajaron de forma coordinada en la estandarización técnica de APV y en su viabilidad en dispositivos móviles.
El proyecto alcanzó un hito importante cuando APV se presentó públicamente en la Samsung Developer Conference (SDC) de 2023. Posteriormente, en 2024, Samsung se unió a la Academy Software Foundation para reforzar el ecosistema open source de vídeo y alinear el códec con las necesidades reales de la industria cinematográfica y de VFX.
Mientras tanto, el negocio Mobile Experience lideró la integración del códec en productos comerciales. La colaboración entre MX y Samsung Research se centró en optimizar el rendimiento para entornos móviles, gestionar la disipación térmica, garantizar la estabilidad de almacenamiento y coordinar a partners como Qualcomm y desarrolladores de software de edición.
El resultado visible para el usuario final ha sido el debut de APV en el Galaxy S26 Ultra, lanzado en 2026 como el primer smartphone Android con este códec integrado. A partir de aquí, el objetivo de los equipos implicados es seguir evolucionando el formato, ampliar el número de dispositivos compatibles y hacer que cada vez sea más natural crear contenido profesional directamente desde un Galaxy.
En palabras de sus desarrolladores, la meta es bajar las barreras de entrada a la producción de vídeo de alto nivel para que YouTubers, influencers, creadores independientes y usuarios avanzados puedan acceder a herramientas antes reservadas a equipos dedicados y muy costosos.
Todo este movimiento coloca a APV como una pieza muy seria dentro del panorama del vídeo digital: un códec pensado para durar, abierto, respaldado por actores clave y optimizado para un futuro donde el móvil es una cámara principal para cada vez más proyectos.
Para quien vive de grabar, editar y publicar, tener un formato así al alcance del bolsillo es un salto importante, y todo apunta a que irá ganando peso a medida que más dispositivos y aplicaciones lo adopten. Comparte esta información para que más usuarios conozcan del tema.
