
Si te preocupa la seguridad de tu móvil, Prey para Android es una de las herramientas más completas para localizar, bloquear y reunir evidencias en caso de pérdida o robo. Nació como proyecto de código abierto y hoy está disponible también en iOS, Windows, Linux y macOS, con una versión gratuita y otra Pro orientada a empresas.
En esta guía vas a descubrir cómo configurar Prey para que funcione sin fallos en Android, qué permisos activar, qué funciones aprovechar y cómo usar su modo Perdido para obtener ubicación, fotos y reportes útiles. Además, mencionaremos particularidades de iOS para que tengas el contexto completo si utilizas varios dispositivos.
Qué es Prey y qué puede hacer en Android
Una vez vinculado el teléfono a tu cuenta, puedes marcarlo como Perdido desde el panel y Prey se encarga de generar reportes con datos relevantes. Esos reportes incluyen la ubicación y otra información clave, de modo que puedas actuar con rapidez si el terminal desaparece.
Entre sus funciones más valoradas está la capacidad de usar la cámara delantera y trasera para captar imágenes cuando el equipo está en estado Perdido. Esto te ayuda a identificar a quien tenga el móvil, y combinado con la posición GPS incrementa las opciones de recuperación.
Además, el servicio ofrece detección de cambio de SIM y activación por SMS bajo demanda. También permite bloquear el dispositivo para proteger la privacidad, y enviar alertas totalmente personalizables que pueden disuadir o forzar interacción.
Requisitos y permisos imprescindibles en Android
Para que Prey funcione como es debido, al instalar el agente en Android debes conceder todos los permisos que solicita. Estos permisos garantizan que las acciones remotas se ejecuten correctamente y que los reportes contengan toda la información cuando marques el dispositivo como Perdido.
Uno de los puntos críticos es la ubicación. Mantén los Servicios de Ubicación activados con modo de alta precisión. En muchos dispositivos encontrarás esta opción en Ajustes > Ubicación > Modo > Alta precisión (el nombre exacto puede variar según la versión de Android y la capa del fabricante).
Para asegurar la mejor precisión posible, conviene dejar encendidos el Wi‑Fi y el GPS. No te preocupes por la batería: el GPS no consumirá energía si la aplicación no lo está usando en ese momento, por lo que el impacto es mínimo cuando el móvil no está marcado como Perdido.
Prey en Android puede iniciarse por sí solo cuando hace falta, de forma que no necesitas abrirlo manualmente para que responda. Desde Android 8 (Oreo), el sistema aplica restricciones al segundo plano y cierra apps inactivas, así que entra en los ajustes de Prey y activa la opción “Correr/Ejecutar en segundo plano”. Verás un icono en la bandeja de notificaciones indicando que está en funcionamiento como se espera.
Hay dos funciones avanzadas que conviene mencionar. Por un lado, el bloqueo del botón de apagado, que desde Android 9 dejó de estar soportado por cambios de seguridad del propio sistema. Por otro, el bloqueo de desinstalación, que requiere configurar un PIN de 4 dígitos en los ajustes de la aplicación (opción PIN Prey). Ese PIN será necesario siempre que alguien intente apagar el teléfono o desinstalar Prey.

Funciones clave y cómo aprovecharlas
Los reportes que genera Prey incluyen información específica cuando el terminal está en estado Perdido. Entre los datos se encuentran las coordenadas y detalles del entorno que ayudan a contextualizar la situación. Esos informes se envían a tu panel para que puedas revisarlos al momento.
Otra función destacada es el uso de la cámara. Prey puede tomar fotos con las cámaras frontal y trasera, lo que resulta útil para identificar a la persona que tenga el dispositivo. Además, puede capturar la pantalla, de modo que puedas ver actividad reciente que aporte pistas.
Si alguien cambia la tarjeta SIM, Prey es capaz de detectarlo. La detección de cambio de SIM puede delatar esos intentos. A su vez, el sistema puede activarse mediante SMS en determinados escenarios, ofreciendo una vía extra de control en caso de que no haya datos disponibles.
Para proteger tu privacidad, dispones de bloqueo remoto del dispositivo. El bloqueo de desinstalación mediante PIN añade una capa extra contra intentos de borrar Prey. Recuerda que, por restricciones del sistema, el bloqueo del botón de apagado dejó de estar disponible a partir de Android 9, así que apóyate en el resto de medidas.
Configuración paso a paso en Android
Antes de empezar, asegúrate de tener a mano tu cuenta de Prey. Si no tienes cuenta, créala desde la app o desde el panel web para poder gestionar el dispositivo a distancia.
- Instala la app Prey desde la tienda oficial y ábrela por primera vez.
- Inicia sesión o regístrate y vincula el dispositivo a tu cuenta siguiendo el asistente.
- Cuando la app solicite permisos, concédele todos los que pida (ubicación, cámara, etc.) para que las acciones funcionen correctamente.
- Ve a Ajustes > Ubicación y activa el modo de alta precisión. Deja Wi‑Fi y GPS encendidos para obtener posiciones fiables.
- En los ajustes de Prey, habilita la opción de ejecución en segundo plano si tu móvil es Android 8 o superior. Verás un icono persistente en notificaciones.
- Entra en la configuración de la app y crea tu PIN Prey de 4 dígitos. Con esto podrás bloquear la desinstalación y (en versiones compatibles) el intento de apagado.
- Comprueba que las notificaciones de Prey no estén restringidas por el sistema o por modos de ahorro de energía que limiten el segundo plano.
Una vez finalices estos pasos, conviene hacer una pequeña prueba: desde el panel marca el dispositivo como Perdido y verifica que recibes reportes y actualizaciones de ubicación. Luego vuelve a ponerlo como Recuperado para que todo vuelva a la normalidad.
Modo Perdido: qué ocurre y cómo usarlo

Cuando activas el modo Perdido desde tu panel de control, Prey cambia su comportamiento para priorizar la recuperación. El dispositivo empieza a enviar reportes con la ubicación y con otros elementos de interés que hayas configurado (por ejemplo, fotos o capturas de pantalla).
También puedes bloquear el equipo de forma remota para proteger datos personales. El envío de alertas y mensajes configurables puede ayudar a forzar interacción o a disuadir a quien lo tenga. Si el entorno de red es complicado, recuerda que existe la posibilidad de activación vía SMS en ciertos escenarios.
Si el ladrón o la persona que tenga el móvil intenta manipularlo, la detección de cambio de SIM puede delatar esos intentos. Gracias a la combinación de geolocalización, reportes y evidencias visuales, tendrás más herramientas para coordinarte con las autoridades.
Diferencias en iOS (por si también te interesa)
Aunque esta guía se centra en Android, conviene conocer las particularidades de iOS si gestionas varios dispositivos. En el panel de Prey encontrarás la sección de Servicio de Notificaciones de Apple (APNs). Ahí debes descargar y firmar virtualmente el certificado para habilitar acciones como el bloqueo de pantalla, el borrado de datos y la eliminación de la contraseña.
En iOS la app debe estar en ejecución en segundo plano para trabajar. No es posible arrancar una app de forma remota en iOS por restricciones del sistema, así que abre Prey y déjala en background; mientras el dispositivo no esté marcado como Perdido, su consumo es mínimo.
Revisa en Ajustes > Prey que la Ubicación esté en “Siempre”, que la Cámara esté permitida, que las Notificaciones estén activadas (push, avisos y banners) y que la Actualización en segundo plano esté habilitada. Para evitar problemas, desactiva el modo Ahorro de batería cuando quieras que la localización funcione sin interactuar con la app.
Prey para iOS incorpora un mensaje trampa que se muestra en modo Perdido y que suele tentar al ladrón (relacionado con pagos y bancos). Ese toque puede provocar la interacción necesaria para que el agente obtenga una foto del sujeto.
Buenas prácticas para sacar el máximo partido
Comprueba de vez en cuando que los permisos siguen concedidos, sobre todo tras grandes actualizaciones o cambios de ajustes del fabricante que puedan revertir configuraciones de segundo plano.
Configura un PIN robusto y no lo compartas. El PIN Prey es clave para impedir la desinstalación y frenar intentos de apagado en versiones antiguas compatibles.
Si usas perfiles de ahorro energético agresivos, añade Prey a la lista de exclusiones. Permitirle correr en segundo plano es esencial para que reciba órdenes y envíe reportes cuando lo necesites.
Recuerda que Prey no sustituye el sentido común ni las copias de seguridad. Complementa la protección con un bloqueo de pantalla fuerte, cifrado y backups periódicos de tus datos personales.
Prey ofrece una versión gratuita muy capaz y una opción Pro pensada para empresas. La edición de pago aporta controles adicionales de gestión que pueden resultar útiles en flotas de dispositivos o entornos corporativos con requerimientos específicos.
Con Prey bien configurado en Android, tendrás a mano ubicación de alta precisión combinada con Wi‑Fi, reportes detallados, fotos con las cámaras y bloqueo remoto, además de detección de cambio de SIM y activación por SMS cuando sea necesario. Si cuidas los permisos, el segundo plano y el PIN, la app trabajará de forma silenciosa hasta que de verdad la necesites.