
Si usas Obsidian en el móvil, tarde o temprano acabas buscando cómo sincronizar tu bóveda de Android con el ordenador sin depender de servicios de pago ni liarla con conflictos de archivos. La buena noticia es que tienes varias formas de montar tu propia “nube personal” y llevarte también tus plugins, temas y ajustes de un dispositivo a otro.
En este artículo vamos a ver, con bastante detalle y sin rodeos, cómo usar Obsidian en Android con sincronización de plugins y copias de seguridad apoyándonos en Git, Syncthing, Resilio Sync, OneDrive y soluciones auto-hospedadas en un VPS. Verás lo bueno, lo malo, qué carpetas conviene ignorar y distintos niveles de complejidad según el tipo de usuario que seas.
Obsidian en Android y copia en la nube con Git: enfoque “backup + sync”
Uno de los enfoques más potentes para montar una nube personal para Obsidian en Android consiste en combinar Git en el ordenador con una app de Git en el móvil. Así consigues a la vez sincronización entre dispositivos y un sistema de versiones muy fino, sin depender de Google Drive, OneDrive o similares.
En un escenario real bastante típico, el usuario empezó utilizando OneSync para mantener la bóveda sincronizada con OneDrive. OneSync se encargaba de subir y bajar los archivos entre el almacenamiento local del móvil y la nube de Microsoft: sencillo de configurar, rápido de entender y sin permisos raros.
Los puntos fuertes de ese sistema eran claros: sincronización directa con OneDrive (ideal si ya pagas Office 365), configuración muy simple, ausencia de permisos sospechosos y posibilidad de activar sincronización automática desactivando la optimización de batería de Android.
Sin embargo, en el día a día empezaron los problemas. Cada vez que OneSync hacía su trabajo, el plugin Git de Obsidian en el ordenador lanzaba errores fatales. Además, la sincronización no era precisamente veloz: había que subir y descargar toda la carpeta desde la nube, lo que ralentizaba el flujo de trabajo, sobre todo con bóvedas grandes.
Tras varias pruebas, el usuario decidió apoyarse más en Git dentro de Obsidian en el PC. Activó el plugin de Git para que hiciera copias de seguridad automáticas del vault en un repositorio remoto, algo que funcionaba de maravilla en el escritorio, pero que en Android daba guerra.
En el móvil, al abrir Obsidian con el plugin Git habilitado, aparecían ventanas emergentes constantes y, peor aún, se producían errores graves justo después de que OneSync hiciera su sincronización. La convivencia OneSync + plugin Git en Android no terminaba de cuadrar.
La primera solución fue pragmática: desactivar el plugin Git en Obsidian para Android, dejando el plugin activo solo en el ordenador. Con eso desaparecieron los molestos pop-ups, pero seguía pendiente un problema básico: ¿cómo hacer backup de las notas modificadas en el móvil?
Aquí entró en juego una app específica: Git Sync para Android. Esta aplicación se encarga de empujar los cambios de la bóveda del móvil al repositorio Git de forma más controlada, sin chocar con el plugin Git del escritorio.
La arquitectura final de la solución quedó así, muy limpia y fácil de replicar:
- En el ordenador: Obsidian con el plugin Git (versión pro o estándar) realizando commits y push automáticos al repositorio remoto.
- En Android: App Git Sync encargándose de detectar cambios en la bóveda local y subirlos al mismo repositorio.
Cuando Git Sync se ejecuta en el móvil, empuja los cambios recientes al repositorio. Después, al abrir Obsidian en el PC, el plugin Git se encarga automáticamente de hacer pull y traer todas las modificaciones. El resultado es una sincronización rápida, estable y sin depender de OneDrive ni de extensiones como OneSync.
Así no solo mantienes la bóveda coordinada entre dispositivos, sino que además tienes copias de seguridad continuas en el repositorio Git, con historial de versiones detallado. Y lo mejor: sin notificaciones intrusivas en Android ni errores fatales en el Obsidian de tu ordenador.
Un detalle a tener en cuenta, que pasa desapercibido si no lo sabes: GitHub (y otros hostings Git) no sincronizan carpetas vacías. Solo se guardan directorios que contengan al menos un archivo, así que conviene meter algún .md de marcador de posición si necesitas que la estructura completa se replique.
Syncthing, VPS y nube personal para Obsidian: solución auto-hospedada

Hay otro perfil de usuario que prefiere huir de las nubes públicas y optar por alternativas privadas y montarse todo por su cuenta. En lugar de confiar en Google Drive, Notion o OneDrive, opta por desplegar un servidor propio y usarlo como centro de sincronización. Aquí es donde entra en juego Syncthing combinado con un VPS y Obsidian.
La idea base es que un VPS actúa como nodo maestro y repositorio de respaldo. Syncthing se instala tanto en el servidor como en los dispositivos cliente (Linux, Windows, Android…) y se configura para que la carpeta del vault de Obsidian esté compartida y sincronizada entre todos.
En este esquema, la bóveda de Obsidian se guarda en una única carpeta que funciona como fuente de la verdad. Cualquier cambio que hagas en el teléfono, el escritorio o el portátil se propaga casi al instante al resto de dispositivos, siempre pasando por el servidor, que funciona como hub central.
Syncthing es especialmente atractivo para este tipo de soluciones porque es, en esencia, la alternativa “anti nube comercial”: no necesitas crearte cuentas, no hay suscripciones, no hay bloqueo de proveedor y puedes instalarlo en prácticamente cualquier sistema operativo (Linux, Windows, macOS, Android e incluso ciertos routers).
Por defecto, Syncthing funciona como red peer to peer. Los dispositivos se conectan directamente cuando pueden, y si no es posible, se apoyan en servidores de relay. Una vez configurado, es de esos servicios que, con un poco de mimo al principio, luego se queda en segundo plano “simplemente funcionando”.
La integración con Obsidian tiene una ventaja importante: la app trata la configuración de la bóveda como archivos normales. Es decir, temas, plugins, workspace y atajos se almacenan en la carpeta .obsidian dentro del vault. Al sincronizar esa carpeta con Syncthing, no solo llevas las notas, sino también toda la configuración.
Eso permite cosas tan cómodas como instalar un plugin en tu PC con Linux y, en cuestión de segundos, tenerlo disponible también en Windows y Android sin tocar nada. Lo mismo ocurre con los esquemas de color, hotkeys y combinaciones de extensiones que te hayas currado.
Además de la sincronización básica, hay quien añade una segunda capa de seguridad con Git. Por ejemplo, programando una tarea cron en el VPS que vuelca toda la bóveda a un repositorio privado en GitHub. Esa copia funciona como el “historial de Git de tu cerebro”, permitiéndote revisar qué has cambiado y cuándo, o recuperar versiones anteriores de cualquier nota.
Para rizar el rizo, se pueden integrar scripts en Python que corran también como tareas programadas en el servidor. Un caso práctico muy útil es un script que organiza adjuntos y capturas dispersas dentro del vault, moviéndolos a carpetas ordenadas. Sería como tener un pequeño “Roomba” limpiando la carpeta de notas periódicamente.
La combinación Syncthing + VPS no se limita a Obsidian. Una vez que lo tienes en marcha, tu servidor se convierte de facto en tu nube personal para cualquier carpeta: documentos, proyectos de programación, archivos de trabajo o incluso la carpeta DCIM de tu Android.
Así puedes hacer que las fotos que haces con el móvil se envíen directamente al VPS cada vez que tengas WiFi, prescindiendo de Google Photos o similares. Solo hay que vigilar bien el espacio en disco del servidor, porque las imágenes y vídeos ocupan bastante más que las notas de texto.
Si valoras la propiedad total de tus datos, la personalización de la arquitectura y la seguridad, este enfoque de Syncthing + Obsidian sobre un VPS ofrece una alternativa sólida a las nubes comerciales. Y, si no te apetece pelearte con servidores y redes, siempre puedes recurrir a empresas especializadas que diseñan e implantan infraestructuras cloud a medida, con servicios como:
- Desarrollo de aplicaciones a medida y software a medida integrando sincronización de notas y flujos de trabajo basados en Obsidian.
- Soluciones de ciberseguridad y pentesting para proteger tu nube personal y tus datos.
- Diseño y despliegue de servicios cloud en AWS y Azure con arquitecturas seguras y escalables.
- Proyectos de inteligencia de negocio, cuadros de mando y visualización con Power BI.
- Integración de IA para empresas, agentes IA y automatizaciones basadas en modelos personalizados.
De esta forma no solo tienes tu contenido de Obsidian bajo control, sino que puedes integrarlo con procesos de negocio, análisis de datos e inteligencia artificial si lo necesitas a nivel profesional.
Sincronizar Obsidian con OneDrive, plugins y configuración entre móvil y PC
Otro escenario habitual es el de quien ya tiene OneDrive configurado en el ordenador y quiere aprovecharlo para mantener Obsidian sincronizado con iOS y Android, incluidos los plugins y la configuración avanzada de la bóveda.
En este caso, el flujo suele arrancar en el PC: primero se crea la bóveda de Obsidian dentro de la carpeta sincronizada de OneDrive, se instalan los plugins de la comunidad y el tema deseado, y se configura un plugin como Remotely Save para gestionar la conexión con OneDrive de forma más granular.
Dentro de Remotely Save, se usa el enlace de autorización de OneDrive, se inician sesión y se ajustan las opciones de conectividad. Desde ahí se puede exportar parte de la configuración (por ejemplo, la parte de OneDrive) mediante un código QR que el plugin genera. Ese QR luego se escanea desde el móvil para replicar la configuración.
En el iPhone (o Android), el proceso sería algo así: instalar Obsidian, crear una bóveda con el mismo nombre, habilitar los plugins de la comunidad, añadir el plugin Remotely Save y usar el mismo enlace de autorización con OneDrive. Al escanear el código QR desde la cámara, la app de Obsidian aplica la configuración parcial importada, lo que puede incluir el tema, la ruta de almacenamiento o parámetros del plugin.
Tras esto, el usuario suele comprobar que las carpetas creadas por Obsidian en OneDrive aparecen tanto en el explorador de archivos del PC como en la app de archivos del móvil, comprobando que la estructura de directorios coincide y que la sincronización básica está funcionando.
El problema llega cuando, a pesar de que los archivos de la bóveda parecen estar bien sincronizados, los plugins de la comunidad y ciertas preferencias no terminan de pasar del ordenador al teléfono. Falta a menudo una guía clara sobre qué archivos se sincronizan, cuáles no y cómo gestionar la configuración entre plataformas.
La clave está en entender cómo organiza Obsidian sus ajustes: la carpeta .obsidian dentro del vault guarda la configuración global, pero hay archivos específicos para escritorio y móvil (por ejemplo, workspace.json y workspace-mobile.json), así como para plugins concretos. Además, algunos métodos de sincronización pueden excluir por defecto estos archivos o generar conflictos.
En muchos casos, para que los plugins y sus ajustes lleguen de forma consistente al móvil, hay que asegurarse de que la carpeta .obsidian se sincroniza completa, sin filtros, y que el propio plugin de sincronización (Remotely Save, Syncthing, Resilio, etc.) no está saltándose esos archivos. También conviene revisar si el plugin en móvil está instalado en la misma versión, ya que diferencias de versión pueden provocar comportamientos raros.
Para usuarios técnicos pero no expertos, este tipo de problemas hace evidente la necesidad de documentación más detallada sobre sincronización completa de Obsidian, especialmente en combinación con servicios como OneDrive y plugins terceros.
Resilio Sync / Syncthing para usuarios “normales”: listas de ignorados y buenas prácticas

Syncthing y Resilio Sync son, probablemente, las herramientas más cómodas para quien quiera sincronizar múltiples ordenadores y móviles sin meterse en compljos servidores Git auto-hospedados. Pero falta muchas veces una guía consolidada, pensada para el usuario de a pie, que explique cómo configurarlos con Obsidian sin fastidiar el workspace ni los plugins.
Un procedimiento práctico que se ha ido afinando en la comunidad comienza por un paso básico: cerrar Obsidian en todos los dispositivos y dejar solo una bóveda “maestra” conectada en el ordenador principal. En esa máquina se guarda la carpeta completa del vault (incluida .obsidian) en algún servicio en la nube o unidad de respaldo, lo que puede servir además como control de versiones extra o copia diferencial.
Después se instala Resilio Sync (o Syncthing, si prefieres software libre) en todos los dispositivos y se comparte la carpeta del vault para que se sincronice de forma bidireccional. Es recomendable desactivar funciones de “archivo bajo demanda” y similares, y en el móvil activar la suspensión automática de la app de sincronización para ahorrar batería, recordando lanzar la sincronización manual antes o después de editar notas.
Un punto clave de esta estrategia es la gestión del archivo de ignorados (ignore list). Este archivo indica qué ficheros o rutas no quieres que se sincronicen, y se debe configurar en cada dispositivo, ya que no se comparte automáticamente. Crear un enlace simbólico duro hacia él facilita mantenerlo siempre accesible y editable.
La idea no es bloquear todo lo de los plugins, sino ser selectivo. Por ejemplo, se suelen excluir:
- Archivos de workspace de Obsidian, donde se guarda la disposición de paneles y parte de la configuración de plugins y atajos: .obsidian/workspace, .obsidian/workspaces, .obsidian/workspace.json, .obsidian/workspace-mobile.json y .obsidian/vault-stats.json.
- El fichero .obsidian/community-plugins.json si prefieres activar y desactivar plugins manualmente en cada equipo.
- Archivos de datos de plugins que generan cambios constantes sin aportarte valor al sincronizarlos, como consistent-attachments-and-links/data.json o update-time-on-edit/data.json, que pueden llenar el historial de sincronización de ruido.
- Ficheros pesados o bases de datos internas como .smtcmp_vector_db.tar.gz si pertenecen a algún plugin de búsqueda avanzada o IA y no necesitas compartirlos.
La razón de no bloquearlo todo es que hay extensiones cuyos datos sí quieres ver sincronizados. Un ejemplo típico es un plugin que recuerda la posición del cursor (remember-cursor-position). En este caso, interesa que la posición se mantenga entre dispositivos, así que no se añade su archivo a la lista de ignorados.
La recomendación es, tras poner en marcha la sincronización con Resilio o Syncthing, monitorizar el historial de archivos sincronizados y ver qué ficheros se modifican sin parar. Los que sean claramente irrelevantes para tu flujo de trabajo, o generen conflictos, los vas añadiendo poco a poco al archivo de ignorados.
En cuanto al flujo de uso, es totalmente viable tener Obsidian abierto en varias máquinas a la vez, pero conviene tener el hábito de esperar a que la sincronización termine antes de ponerse a editar en el siguiente dispositivo. Es decir, si paras de escribir en el PC, dejas que se sincronice todo, y solo entonces abres el vault en el móvil para seguir donde lo dejaste.
Si vas a actualizar plugins, una medida de prudencia razonable es cerrar Obsidian en todos los dispositivos excepto uno, hacer la actualización en esa máquina, dejar que la carpeta sincronice por completo y solo después volver a abrir Obsidian en el resto.
Este método quizá no tenga la elegancia de Git a la hora de manejar diferencias de archivos y ramas, pero a cambio es más directo y requiere menos conocimientos técnicos. Si además ya usas Resilio Sync o Syncthing para otras carpetas, integrar Obsidian en tu esquema actual resulta muy natural.
Con el tiempo, y según vayas reforzando tu lista de ignorados en función del comportamiento de tus plugins, acabarás con una sincronización muy fiable entre múltiples ordenadores y Android, manteniendo las notas siempre actualizadas y reduciendo conflictos al mínimo.
Con todas estas piezas —Git, apps como Git Sync, Syncthing, Resilio, OneDrive y eventualmente un VPS— se pueden construir setups muy flexibles para usar Obsidian en Android con sincronización de plugins y nube personal. La clave está en elegir el nivel de complejidad que mejor encaja contigo y tener claro qué se sincroniza, qué se excluye y cómo proteger tus datos con buenos respaldos.