Seguro que te ha pasado mil veces: estás viendo un vídeo que te han pasado por WhatsApp y, justo en ese momento, necesitas contestar a otro chat o mirar algo rápido en otra app. Hasta ahora, tocarte hacer una de dos: o parabas el vídeo o te olvidabas de lo que estabas haciendo para seguir escuchando. Pues bien, la aplicación de Meta está cocinando una solución para que no tengamos que elegir entre el contenido audiovisual y nuestra capacidad de multitarea.
Hablamos del despliegue del modo Picture-in-Picture (PiP), una funcionalidad que promete cambiar la forma de consumir vídeos dentro de la mensajería más popular del planeta. Aunque para los más tecnológicos el concepto no es nuevo, la manera en que WhatsApp lo está integrando ahora busca que la experiencia sea mucho más fluida y natural, permitiéndonos hacer varias cosas a la vez sin perdernos ni un segundo de lo que estamos viendo.
¿En qué consiste exactamente el modo PiP de WhatsApp?

Para los que no estén familiarizados con el término, el modo PiP o ventana flotante permite que un vídeo se desplace fuera de su marco habitual para quedar suspendido sobre el resto de la pantalla. De esta forma, el contenido sigue reproduciéndose en un recuadro pequeño mientras nosotros navegamos por otros chats, respondemos mensajes urgentes o incluso saltamos a otras aplicaciones externas sin que la reproducción se detenga.
Es importante matizar que esta herramienta no es un invento totalmente nuevo en la app. Ya se utilizaba anteriormente para las videollamadas y para ciertos contenidos que venían de fuera, como poner YouTube en pantalla flotante en Android. Sin embargo, la gran novedad es que ahora se está extendiendo a los vídeos nativos enviados por los usuarios, lo que significa que cualquier clip que te manden podrá convertirse en esa ventanita móvil.
Cómo activar y manejar la ventana flotante

Si tienes la suerte de contar ya con esta función, notarás que el proceso es sumamente sencillo. Al reproducir un vídeo, aparecerá un botón con una flecha en diagonal que, al pulsarlo, minimiza la imagen automáticamente. En ese instante, el vídeo se transforma en un pequeño recuadro que puedes mover por cualquier zona de la pantalla según te convenga para que no te tape la información importante.
Además de desplazarlo, los usuarios podrán ajustar el tamaño del recuadro, adaptando la ventana a sus necesidades. Esta flexibilidad es la que convierte a la herramienta en un aliado ideal para quienes gestionan decenas de conversaciones al día y no quieren interrumpir su flujo de trabajo o entretenimiento.
Disponibilidad y compatibilidad actual

A día de hoy, no todo el mundo puede presumir de tener esta opción activa. Según los datos de WABetaInfo, la funcionalidad ha sido detectada principalmente en la versión beta para iOS (concretamente en la versión 24.7.10.71), lo que indica que Meta sigue puliendo los últimos detalles antes del lanzamiento global. Se espera que, una vez terminada la fase de pruebas, llegue también a los dispositivos Android y a la versión estable para todos los usuarios.
No obstante, hay un matiz curioso con respecto a WhatsApp Web. En el navegador, el modo PiP suele activarse al hacer clic en la miniatura del vídeo. Si por algún motivo no te funciona, se recomienda limpiar la caché del navegador y reiniciarlo para que los enlaces de plataformas como Instagram, Facebook o YouTube carguen correctamente en este formato.
Otras mejoras que llegan a la aplicación

El modo PiP no es la única joya de la corona en la que está trabajando Meta. Para hacer que la organización de nuestros chats no sea un caos, se están probando nuevos filtros de clasificación y otras funciones ocultas de WhatsApp. Estos permitirán separar rápidamente los mensajes que aún no hemos leído de aquellos que pertenecen exclusivamente a grupos, facilitando así que no se nos escape ningún aviso importante.
Para complementar estos filtros, han añadido un botón de visión global llamado “Todos”, que elimina cualquier restricción y nos muestra la lista completa de conversaciones. Asimismo, se rumorea la llegada de la transcripción automática de notas de voz y mejoras significativas en la privacidad de los chats, demostrando que la app quiere seguir siendo el centro de nuestra comunicación diaria.
La llegada del modo PiP para vídeos internos, sumada a la gestión inteligente de chats mediante filtros y la ya conocida capacidad de hacer videollamadas en segundo plano, convierte a WhatsApp en una herramienta de multitarea mucho más potente, eliminando las barreras que obligaban al usuario a detener su actividad para consumir contenido audiovisual.