En los últimos días, Meta ha comenzado a probar en Facebook una herramienta que solicita a los usuarios acceder a todas las fotos de su móvil, incluyendo aquellas que no han sido publicadas en la red social. Esta novedad, lanzada en fase experimental exclusivamente en Estados Unidos y Canadá, plantea dudas razonables sobre privacidad y uso de datos personales entre quienes utilizan la aplicación para compartir sus historias.
La función aparece al intentar crear una story: la app muestra un mensaje emergente pidiendo permiso para activar lo que denomina «procesamiento en la nube». Al aceptar, se permite que las imágenes del carrete, junto a metadatos como la fecha, la ubicación, las personas y objetos en la foto, se suban de forma automática y periódica a los servidores de Meta. El objetivo declarado es ofrecer sugerencias creativas, como collages, resúmenes o adaptaciones temáticas generadas con inteligencia artificial. Estas propuestas solo las ve el usuario, y en ningún caso se utilizan para personalizar publicidad, según la compañía.
¿Cómo funciona el acceso y qué implica para los usuarios?

Tal y como confirman distintas fuentes, el acceso es completamente opcional y puede retirarse en cualquier momento desde la configuración de Facebook (en el apartado de Sugerencias de uso compartido del carrete). Una vez concedido, la IA de Meta puede analizar las imágenes y sus elementos detectados —como rostros, animales, ubicaciones o fechas— para personalizar sugerencias acordes a eventos importantes (por ejemplo, cumpleaños, vacaciones o graduaciones). Meta asegura que todo el proceso cumple con sus condiciones de uso de IA, cuyo consentimiento es necesario para activar la función.
La compañía insiste en que las imágenes del carrete no se emplean para entrenar modelos de inteligencia artificial en esta fase de pruebas. Varias portavoces de Meta, como María Cubeta y Ryan Daniels, han señalado que el objetivo es facilitar el proceso de compartir contenido, haciendo más intuitiva la creación de stories y publicaciones mediante recomendaciones basadas en el material guardado en el móvil. Aprender a mejorar tus fotos con estas herramientas puede potenciar aún más la experiencia que ofrece esta función.
Controversia, dudas y debate sobre la privacidad
El anuncio de la función ha generado una importante reacción entre usuarios, expertos en seguridad y autoridades. El hecho de que la IA tenga acceso automatizado a fotos privadas —algunas de ellas sensibles o personales—, suma preocupación a las ya habituales inquietudes sobre el control que tienen las grandes tecnológicas sobre los datos individuales. Aunque Meta recalca que esta función es puramente opcional y sus recomendaciones solo aparecen en el perfil del usuario, la posibilidad de que las imágenes se almacenen y procesen en la nube ha hecho que muchos piensen dos veces antes de aceptar el permiso.
Los términos de servicio de la compañía dejan claro que al permitir el procesamiento, los usuarios aceptan que Meta pueda analizar los archivos multimedia, incluidos los rasgos faciales y cualquier otra información que figure en las fotos. Además, la funcionalidad se limita, al menos por ahora, a sugerir contenido para stories —sin que ninguno de los archivos sea visible para otros salvo que el usuario decida compartirlo.
Meta ha indicado que las sugerencias y la transferencia de archivos pueden desactivarse en cualquier momento, eliminando además las imágenes subidas a la nube tras un máximo de 30 días. Sin embargo, algunos casos en foros como Reddit han destapado situaciones en las que fotos del carrete fueron editadas por IA sin que los usuarios comprendieran plenamente que habían otorgado ese acceso.
Mientras tanto, la expansión de esta funcionalidad a más países dependerá de las regulaciones locales. En Europa, debido a la normativa estricta de protección de datos, probablemente no se implemente en un futuro cercano. Las autoridades europeas ya han exigido a Meta que habilite opciones para que los usuarios puedan quedar fuera del procesamiento de datos con IA mediante formularios específicos.
El avance de Meta con esta prueba en Facebook evidencia hasta qué punto las granestratadas plataformas buscan reinventar la interacción con las imágenes almacenadas en el móvil. La posibilidad de recibir recomendaciones creativas basadas en la galería personal puede resultar útil para quienes comparten contenido con frecuencia, pero también plantea nuevos desafíos en la gestión, almacenamiento y uso de información sensible por parte de las empresas tecnológicas.