Seguro que te ha pasado mil veces: haces una foto corriendo para no perder el momento y, al mirarla más tarde, te das cuenta de que ha quedado demasiado oscura o un pelín movida. Da rabia, sobre todo cuando el recuerdo es especial y no quieres borrar la imagen, pero tampoco te apetece pelearte con aplicaciones profesionales de edición que son un auténtico laberinto.
Lo bueno es que los teléfonos Galaxy traen de serie un arsenal de herramientas que te salvan el pellejo sin tener que instalar nada raro. Desde ajustes manuales súper precisos hasta funciones de IA para el retoque fotográfico que hacen casi toda la magia por ti, la aplicación de Galería se ha convertido en un estudio fotográfico compacto que te permite pasar de una foto mediocre a una imagen digna de presumir en cuestión de segundos.
El salvavidas automático: Función Remaster

Cuando no tienes tiempo de editar parámetro por parámetro, lo ideal es tirar de Remaster. Esta herramienta es el primer paso lógico porque analiza la imagen y corrige fallos comunes como el ruido digital, la falta de resolución o esa iluminación que dejó la foto plana. Lo más chulo es que puedes usar un deslizador para comparar el antes y el después, viendo en tiempo real cómo la IA recupera los detalles.
Para acceder es sencillísimo: solo tienes que abrir la foto en la Galería, deslizar hacia arriba y pulsar en Remaster. El sistema incluso utiliza la detección de rostros y objetos para crear miniaturas de las zonas más críticas, permitiéndote comprobar si la cara de alguien ha quedado bien antes de guardar el cambio. Eso sí, no hace milagros; si la foto tiene un desenfoque por movimiento muy bestia, puede que necesites algo más potente, pero para ajustes de luz y nitidez va que vuela.
Control total con el editor manual

Si prefieres llevar el mando, el icono del lápiz te abre un mundo de posibilidades. En la sección de Transformar puedes rotar, voltear o ajustar el ángulo de la toma, además de recortar la imagen usando relaciones de aspecto predefinidas como el clásico 1:1 para Instagram o el 16:9. Si buscas darle un toque más artístico, los filtros integrados son ajustables en intensidad y, curiosamente, puedes usar otra fotografía como filtro para copiar su estética.
Para los que buscan la perfección, el apartado de Ajustes (el icono del reloj) es donde ocurre la verdadera magia manual. Aquí tienes deslizadores para controlar la exposición, el contraste, las altas luces y las sombras, además de opciones para retocar la temperatura del color, la saturación y la definición. Es ideal para cuando quieres que la foto tenga un look específico sin depender de un algoritmo automático.
Herramientas creativas y borrado de objetos

Samsung ha metido mucha caña en la parte de «limpieza». El Borrador de Objetos es una joya que permite eliminar personas no deseadas, cables o cualquier elemento que moleste en el encuadre. Además, cuenta con funciones específicas para quitar reflejos en cristales o borrar sombras molestas que arruinan un retrato. Si quieres ir más allá, la herramienta Lasso te permite recortar áreas precisas con formas libres o geométricas.
Para los más creativos, existen las herramientas de dibujo y texto, que son especialmente útiles si tienes un dispositivo con S Pen y quieres usar tu dispositivo como lienzo digital. Puedes añadir stickers personalizados o escribir sobre la imagen. Pero lo más flipante es la Edición Generativa y el Sketch to Image. Con el primero, puedes mover un objeto de sitio o cambiar su tamaño y la IA rellena el fondo mágicamente. Con el segundo, puedes dibujar un garabato simple (como un sol o un gato) y el teléfono lo convierte en una ilustración realista o un dibujo animado.
Retratos con esteroides y trucos de experto
Cuando el móvil detecta personas o mascotas, se activa el Portrait Studio. Esta función te permite transformar un retrato normal en una foto de estudio, un dibujo 3D o incluso una pintura al óleo. Es una forma divertida de experimentar, aunque a veces el fondo pueda variar un poco según el estilo elegido. Para quienes buscan la máxima calidad técnica, existe el modo Pro y la Nightography para dominar la luz nocturna.
Un truco para los usuarios más exigentes que sienten que el procesado automático de Samsung es demasiado agresivo (especialmente en resoluciones de 50MP o 200MP) es entrar en los ajustes de la cámara y desactivar el Optimizador de Escenas. Si además instalas la app Camera Assistant desde la Galaxy Store y cambias la velocidad de captura a «Post-procesado más rápido», evitarás que el teléfono aplique ese auto-mejorado que a veces destruye la textura natural de la imagen.
Contamos con un ecosistema que va desde el retoque rápido con un toque de dedo hasta la manipulación avanzada de píxeles mediante IA. Ya sea rescatando una foto oscura con Remaster, eliminando a un turista molesto con el borrador de objetos o creando arte digital con el modo boceto, las herramientas integradas de Samsung eliminan la necesidad de depender de apps externas para la mayoría de los casos cotidianos, optimizando el espacio del teléfono y el tiempo del usuario.