Cambiar de móvil hace ilusión, pero el momento de mover todas tus fotos, contactos, apps y chats al teléfono nuevo puede dar bastante pereza. La buena noticia es que hoy en día hay muchas formas de hacerlo, y si preparas bien el proceso, no deberías perder nada importante por el camino.
En esta guía vas a encontrar todas las opciones para pasar datos de un móvil a otro: de Android a Android, entre iPhone, de Android a iOS y al revés, además de formas específicas para transferir solo fotos, contactos o aplicaciones. También verás consejos previos, qué tener en cuenta con Google, iCloud y los fabricantes, y algunos trucos para evitar sustos con contraseñas, copias de seguridad o espacio en la nube.
Qué debes preparar antes de cambiar de móvil
Antes de ponerte a transferir nada, merece la pena dedicar unos minutos a dejar el móvil antiguo bien preparado y todo bajo control, así reduces al mínimo la probabilidad de errores o pérdidas de información.
Lo primero es tener claro que en Android, la mayor parte de la información importante suele estar centralizada en tu cuenta de Google: contactos, correos, algunos datos de apps, copias de seguridad de juegos, calendario, contraseñas del llavero de Google, etc. Mientras uses la misma cuenta en el móvil nuevo, una gran parte del contenido viajará sola.
El problema es que cada fabricante añade sus propias apps y servicios (agenda de contactos propia, notas, gestor de contraseñas, nube del fabricante, etc.), y esos datos a veces se guardan en la cuenta de Samsung, Xiaomi, Huawei o quien sea, en lugar de tu cuenta de Google o Apple. Si cambias de marca, podrías perderlos si no haces nada.
Por eso, si vas a estrenar un Android de otro fabricante, conviene que migres tus datos a las aplicaciones de Google antes de cambiar de móvil: Contactos de Google, Google Fotos, Google Drive, Google Calendar, Google Files, etc. Así aseguras que tus datos se asocian a tu cuenta de Google y podrás recuperarlos fácilmente en cualquier dispositivo Android.
También es importante revisar el tema del espacio: si vas a subir fotos, vídeos o documentos a la nube, comprueba cuántos gigas libres tienes en Google Drive, Google Fotos o iCloud. Google ofrece 15 GB gratuitos compartidos entre Drive, Gmail y Fotos, pero si haces muchas fotos o guardas vídeos en local, puede que se te queden cortos y tengas que valorar Google One u otras alternativas como Dropbox, OneDrive o la nube del fabricante.
Otro punto clave son tus cuentas dentro de las apps. Es buena idea asegurarte de que usas usuario y contraseña en las aplicaciones importantes (notas, tareas, calendario, gestor de contraseñas, apps de productividad, etc.), porque así tus datos se guardan en la cuenta de la app y no dependen solo de la copia del teléfono. Si luego ocurre algo con la migración, siempre podrás iniciar sesión en el nuevo móvil y recuperarlos.
Con WhatsApp, mientras te mantengas en el mismo sistema (de Android a Android, por ejemplo), los chats se copian en Google Drive mediante la copia de seguridad de la propia app. Aun así, es muy recomendable entrar en WhatsApp en el móvil antiguo y lanzar una copia de seguridad manual justo antes de cambiar de dispositivo para que se guarden los últimos mensajes.
La música, notas y recordatorios dependen sobre todo de la app que uses. Si tu música está en streaming (Spotify, YouTube Music, Apple Music, Tidal, etc.), todo va asociado a tu cuenta del servicio, así que solo tendrás que iniciar sesión. Lo mismo pasa con apps de notas como Google Keep, Evernote, Notion o similares: tus datos estarán en la nube del servicio.
No te olvides tampoco de las contraseñas. Si utilizas el gestor de contraseñas integrado de Google o de Apple, la información se vincula a tu cuenta, pero si usas una app de terceros (1Password, Bitwarden, LastPass…), asegúrate de tener todo bien sincronizado y prueba iniciar sesión en otro dispositivo antes de hacer el cambio, por si acaso.
En Android, merece la pena revisar la sincronización automática de tu cuenta de Google. Ve a Ajustes > Cuentas > tu cuenta de Google y comprueba que están activadas las opciones de contactos, calendario, datos de apps, Drive, etc. Si algo está desactivado, no se sincronizará con la nube y podrías echarlo de menos luego.
Por último, date una vuelta por las apps que más usas y mira si necesitan algún paso especial para exportar o guardar configuraciones. Algunos launchers, por ejemplo, permiten exportar la disposición de iconos, o ciertas apps de notas ofrecen exportación a archivos. Si te importa mucho tu configuración, puede valerte la pena dedicarle unos minutos y aprender cómo pasar aplicaciones de un móvil a otro.
Consejos generales para que la transferencia vaya rodada
Independientemente del tipo de móvil que tengas, hay una serie de pasos que conviene cumplir siempre antes de pasar datos de un teléfono a otro para ahorrarte dolores de cabeza.
Primero, asegúrate de que ambos móviles tienen batería de sobra y, si puedes, conéctalos al cargador durante el proceso, sobre todo si vas a pasar muchos gigas o usar WiFi. Una interrupción por batería baja es lo último que te interesa.
La conexión a Internet también es crítica: la mayoría de métodos tiran de la nube, así que ten a mano una red WiFi estable y razonablemente rápida. Si no dispones de WiFi, aún podrás usar métodos sin conexión (cable USB, OTG, Wi-Fi Direct o apps que crean su propia red), pero tardará algo más o tendrás que ir archivo a archivo.
Es muy recomendable que actualices el sistema operativo de ambos dispositivos a la última versión disponible. Muchas herramientas de migración dependen de ciertas funciones que mejoran con las actualizaciones, y así minimizas errores de compatibilidad.
Haz siempre una copia de seguridad completa antes de iniciar cualquier transferencia. En Android, puedes usar Ajustes > Sistema > Copia de seguridad (Google Drive); en iPhone, Ajustes > > iCloud > Copia de seguridad en iCloud. Si algo sale mal, siempre podrás restaurar desde ahí. Para guías y herramientas que te ayudan en este paso, consulta una herramienta de recuperación y backup.
No olvides comprobar que tu nuevo móvil tiene espacio suficiente para todo lo que quieres traer del antiguo. Si vas justo, limpia un poco el teléfono antiguo (archivos enormes, vídeos que ya tengas en la nube, apps que no usas) o contrata algo de almacenamiento extra en la nube para hacer la jugada con más margen.
Ten a mano las credenciales básicas: PIN, patrón, contraseñas de desbloqueo, cuentas de Google o Apple. Las herramientas de transferencia suelen pedir varias veces que desbloquees el móvil viejo o que inicies sesión en cuentas para validar el proceso.
Por último, ten en cuenta que una migración completa con fotos, vídeos y muchas apps puede llevar bastante tiempo. Organízate para hacerla en un rato tranquilo, con la pantalla del móvil antiguo ajustada a un tiempo de bloqueo largo para que no esté todo el rato apagándose en mitad del proceso.
Cómo pasar todos tus datos de un Android a otro Android

Si te mueves dentro del ecosistema de Google, el cambio de móvil es de los más sencillos. Tienes a tu disposición el asistente de configuración de Android, las copias de seguridad de Google y las apps oficiales de los fabricantes para exprimir al máximo la transferencia.
Asistente de migración de Android durante la configuración inicial
Cuando enciendes un Android nuevo por primera vez, el sistema te guía con un asistente que, en algún momento, te pregunta si quieres copiar tus apps y datos desde otro dispositivo. Esta es la forma más directa de clonar casi todo lo que tenías en el teléfono viejo.
En el nuevo móvil, sigue los pasos de configuración hasta llegar a la parte de cuenta de Google y inicia sesión con la misma cuenta que utilizabas en el dispositivo anterior. En ese momento, el sistema detectará que hay copias de seguridad o un móvil antiguo disponible y te ofrecerá varias opciones.
Podrás elegir si quieres copiar desde una copia de seguridad en la nube o directamente desde otro dispositivo Android. Si aún tienes el móvil antiguo contigo, lo habitual es conectarlos entre sí (por cable USB-C, adaptador OTG o de forma inalámbrica mediante WiFi) y dejar que se encarguen de todo.
Dependiendo del modelo, podrás enviar los datos por cable (más rápido y estable) o usando la red inalámbrica. En ambos casos, el sistema copiará contactos, calendario, mensajes SMS y MMS, redes WiFi con sus contraseñas, ajustes del sistema, configuración de Gmail, apps instaladas, algunos datos de apps, fotos, vídeos y más.
Si ya no tienes el móvil antiguo, o este no se enciende, podrás tirar de las copias de seguridad de Google One o Google Drive guardadas previamente. Solo tendrás que elegir la copia correspondiente al dispositivo antiguo y seleccionar qué quieres restaurar.
Copias de seguridad de Android y Google One
En muchos Android modernos, además del asistente de configuración, puedes gestionar copias desde Ajustes > Sistema > Copia de seguridad. Esta opción guarda en la cuenta de Google apps, historial de llamadas, contactos, ajustes, SMS y más, normalmente a través de Google Drive o Google One.
Para crear una copia reciente en el móvil antiguo, entra en esa ruta de ajustes y activa la copia de seguridad si no lo estaba. Después, pulsa la opción de hacer copia de seguridad ahora para asegurarte de que se capturan los últimos cambios antes de cambiar de móvil.
Si en su momento configuraste Google One, puede que tengas también copias de seguridad de dispositivos que ya no tienes físicamente. Durante el asistente del nuevo móvil, cuando aparezca la opción de “Configurar usando otro dispositivo”, puedes saltarla y elegir restaurar datos de un dispositivo anterior; solo tienes que conectarte a WiFi, iniciar sesión con tu cuenta de Google y seleccionar la copia que quieras.
Usar la app de transferencia del fabricante
Además de las herramientas de Google, casi todos los fabricantes Android ofrecen aplicaciones propias para clonar móviles, especialmente útiles cuando cambias a un teléfono de la misma marca y quieres arrastrar incluso datos de apps propietarias.
Estas apps suelen permitir transferir datos por cable, WiFi directo o QR, y en muchos casos pueden copiar configuraciones muy específicas: pantallas de inicio, ajustes de la interfaz, notas, datos de algunas apps exclusivas del fabricante, etc. Lo habitual es que tengas que instalar la herramienta en ambos dispositivos.
- Google Data Transfer Tool (Pixel): pensada sobre todo para los Google Pixel, pero usable en otros escenarios. Permite pasar apps, fotos, vídeos, SMS, registro de llamadas, ajustes, chats de WhatsApp en ciertos supuestos, y todo lo que esté sincronizado en la nube de Google.
- Samsung Smart Switch: viene preinstalada en muchos Samsung. Conecta móviles por cable o de forma inalámbrica y transfiere contactos, fotos, música, calendario, SMS, registros de llamadas, apps, ajustes del teléfono, configuración de la pantalla de inicio y más.
- Huawei Phone Clone: enlaza dispositivos mediante un código QR y permite migrar SMS, registros de llamadas, contactos, calendario, fotos, vídeos, grabaciones de audio, documentos, archivos multimedia y aplicaciones, incluso a terminales sin servicios de Google.
- OPPO Clone Phone: para móviles con ColorOS, conecta por QR y pasa historial de llamadas, SMS, fotos, vídeos, audio, música, documentos, apps instaladas, ajustes del sistema e incluso datos de algunas apps como WeChat o QQ.
- OnePlus Clone Phone: similar a la de OPPO, permite migrar desde otro Android a OnePlus vía WiFi, copiando contactos, SMS, registros de llamadas, audio, fotos, vídeos, aplicaciones y algunos datos de apps. También sirve como herramienta de copia de seguridad.
- Xiaomi Mi Mover: para Xiaomi, Redmi y Poco. Puedes marcar en cada móvil si envía o recibe, y después se transfieren SMS, registros de llamadas, contactos, fotos, archivos de audio, vídeos, documentos, apps y algunos ajustes de esas apps.
- Sony Xperia Transfer: ofrece transferencia por WiFi Direct, USB, o incluso desde iPhone mediante cable o iCloud. Copia contactos, historial de llamadas, SMS, calendario, fotos, vídeos, documentos, música y ciertos ajustes.
- Asus Data Transfer: pensada para móviles Asus, funciona de forma inalámbrica y puede pasar contactos, historial de llamadas, calendario, SMS, documentos, archivos, fotos, vídeos, música, aplicaciones y favoritos del navegador.
- LG Mobile Switch: aunque LG ya no fabrica móviles, su herramienta sigue existiendo para quienes aún la necesitan. Permite transferir por cable, conexión inalámbrica o tarjeta microSD una buena parte de los datos del dispositivo.
Con estas soluciones, lo normal es que no tengas que preocuparte por correos, marcadores del navegador o contraseñas sincronizadas, ya que van ligadas a tu cuenta de usuario de Google u otros servicios. Si usas un gestor de contraseñas externo, bastará con reinstalarlo y entrar con tus credenciales.
Transferencias manuales: USB, OTG, Bluetooth, NFC y Wi-Fi Direct
Si no te convence usar asistentes automáticos o solo quieres pasar ciertos archivos concretos, puedes optar por un método manual usando cables o conexiones inalámbricas directas entre los dos Android.
Una opción es conectar los dos móviles con un cable USB y un adaptador OTG (On-The-Go). Al establecer la conexión, selecciona la modalidad de transferencia de archivos en ambos y copia a mano las carpetas o elementos que quieras: fotos, vídeos, música, documentos… Es un método bastante rápido, ideal si no dependes de la nube.
También puedes usar Bluetooth para enviar archivos sueltos entre los dos móviles. Activa el Bluetooth en ambos, empareja los dispositivos, selecciona los archivos en el móvil antiguo y mándalos al nuevo. Es fácil pero algo lento si tienes muchos gigas.
Si los dos teléfonos admiten NFC, muchas marcas han ofrecido en algún momento funciones tipo “toca y comparte”. En la práctica, hoy se usa más Wi-Fi Direct, Nearby Share (Android) o Quick Share (Samsung), que crean una conexión directa entre dispositivos para enviar archivos a más velocidad que Bluetooth.
En cualquiera de estos casos, si hay documentos o carpetas que no se transfieren con los asistentes automáticos, siempre puedes recurrir al PC como intermediario: conectas el móvil antiguo al ordenador, copias los archivos a una carpeta del PC y luego enchufas el móvil nuevo para pegarlos allí. Si quieres guías sobre cómo transferir archivos entre Android y Windows, aquí tienes recursos útiles: usar CX Explorer como intermediario.
Cómo usar Nearby Share y Quick Share para pasar archivos
Si no quieres complicarte con cables y solo pretendes mandar fotos, vídeos, documentos o contactos de un Android a otro, las funciones de compartir cercanas te pueden salvar la vida en segundos.
Nearby Share es la función de Google para compartir contenido entre dispositivos Android cercanos sin cables. Usa una combinación de Bluetooth y WiFi para detectar el otro móvil y establecer una conexión rápida y segura. Solo necesitas activar ambas conexiones, elegir el archivo a compartir, tocar en “Compartir” y seleccionar el dispositivo destinatario cuando aparezca.
En móviles Samsung, además, cuentas con Quick Share, su propia solución para enviar archivos, especialmente pensada para compartir entre dispositivos Samsung compatibles. Permite mandar incluso archivos grandes y enviar a varios dispositivos a la vez usando la red WiFi, sin necesitar conexión a Internet real.
Ambas opciones son muy útiles cuando no quieres hacer una migración completa pero sí pasar contenido concreto, como las fotos más recientes o algunos documentos importantes, de forma rápida y sin recurrir a un ordenador.
De Android a iPhone: cómo llevarte tus datos al ecosistema Apple
Si has decidido dar el salto a Apple, el proceso es algo más delicado, pero sigue siendo bastante asumible si usas las herramientas oficiales. La clave está en aprovechar la app Pasar a iOS (Move to iOS) y preparar bien la copia.
Al encender tu nuevo iPhone, en el asistente de configuración inicial verás una pantalla llamada “Inicio rápido”. Para migrar desde Android, elige la opción “Configurar manualmente” y luego “Transferir datos desde Android”. En ese momento, el iPhone generará un código numérico único que tendrás que introducir en el Android.
En el móvil Android, debes descargar la app “Pasar a iOS” desde Google Play, abrirla y seguir las instrucciones de la pantalla. Cuando se te pida, introduce el código que aparece en el iPhone; este creará una red WiFi temporal a la que el Android se conectará para realizar la transferencia.
Una vez vinculados, podrás escoger qué quieres transferir: contactos, historial de mensajes, fotos, vídeos, marcadores de navegador, cuentas de correo y eventos del calendario, entre otros. Dependiendo del volumen de datos, el proceso puede tardar desde unos minutos hasta varias horas.
Durante este tiempo, es importante que no uses ninguno de los dos dispositivos y los mantengas desbloqueados y cargándose. Si se interrumpe la red o uno de los móviles se apaga, tendrás que repetir la operación parcial o totalmente.
Si prefieres ir por libre o la app no te convence, siempre te queda la transferencia manual: conectar ambos móviles al ordenador, descargar las fotos y vídeos del Android y luego importarlos al iPhone usando la app Fotos o el Finder/iTunes. Los contactos los puedes sincronizar con tu cuenta de Google en el Android y, posteriormente, añadir esa misma cuenta de Google en el iPhone para que los importe.
De iPhone a Android: cómo traer tus datos desde iOS
Pasar de iOS a Android suele ser la migración más complicada, porque los servicios de Apple son más cerrados, pero aun así tienes caminos bastante claros para hacer la mudanza sin perder información clave.
Antes de empezar, se recomienda cargar bien ambos dispositivos y desactivar iMessage y FaceTime en el iPhone desde Ajustes, para que los mensajes SMS y llamadas futuras lleguen sin problemas al nuevo Android.
Transferir de iOS a Android con cable
Muchos móviles Android modernos, especialmente los Pixel y varios modelos de grandes marcas, permiten que conectes el iPhone por cable al configurarlos por primera vez. Solo necesitas el cable del iPhone (Lightning) y, si hace falta, un adaptador al puerto del Android.
Enciende el Android nuevo, sigue el asistente y, cuando te pregunte, elige la opción de conectar con un iPhone mediante cable. En pantalla verás una serie de pasos para autorizar la conexión y seleccionar qué quieres copiar: contactos, fotos, vídeos, calendarios, algunos mensajes, cuentas, etc.
Deja ambos dispositivos conectados hasta que finalice la transferencia, sin desconectarlos ni bloquearlos. Es una de las formas más completas de traer casi todo tu contenido del iPhone a Android en una sola tirada.
De iOS a Android sin cable y usando Google Drive
Si prefieres no usar cables, algunos móviles Android ofrecen la opción “¿No tienes cable?” en el asistente de migración. Al elegirla, podrás usar la app “Cambiar a Android” o similares para vincular el iPhone al nuevo dispositivo mediante WiFi.
Tras instalar y abrir la app correspondiente en el iPhone, se creará una conexión entre ambos. Podrás elegir transferir principalmente contactos, fotos, vídeos y eventos del calendario. Funciona bien para lo básico, aunque para cosas como los chats de WhatsApp o ciertos mensajes puede seguir siendo necesario el cable.
Otra posibilidad es instalar Google Drive en el iPhone, hacer una copia de seguridad de tus contactos, calendario y fotos desde la propia app, y luego iniciar sesión con la misma cuenta de Google en el móvil Android nuevo para restaurar esa información.
Cómo pasar datos entre iPhone: de iOS a iOS
Si vienes de un iPhone y te compras otro, Apple lo pone muy fácil para que prácticamente tengas el mismo móvil, pero renovado, en cuestión de minutos u horas según lo que ocupes.
La forma más cómoda es usar Quick Start (Inicio rápido). Al encender el iPhone nuevo y acercarlo al antiguo, aparece una alerta en el viejo preguntando si quieres usar tu Apple ID para configurar el nuevo. Aceptas, escaneas el patrón que sale en la pantalla y, a partir de ahí, el sistema se encarga de transferir datos, ajustes, apps y contenido mediante WiFi o cable.
Otra opción muy popular es hacerse una copia de seguridad en iCloud desde el iPhone antiguo: Ajustes > > iCloud > Copia de seguridad en iCloud > Hacer copia de seguridad ahora. Luego, en el iPhone nuevo, durante la configuración inicial eliges “Restaurar desde iCloud” e introduces tu Apple ID.
Si usas un ordenador, puedes recurrir a iTunes (en Windows o macOS antiguos) o Finder (en macOS más recientes). Conectas el iPhone antiguo por cable, haces una copia de seguridad completa (incluso cifrada si quieres incluir datos de salud y contraseñas) y, al configurar el nuevo, seleccionas restaurar desde esa copia.
En todos estos casos, acabarás con tus fotos, apps, mensajes, contactos, documentos, configuraciones y hasta la organización de iconos prácticamente calcada al iPhone anterior.
Cómo pasar solo fotos, contactos o aplicaciones
A veces no necesitas una migración completa, sino asegurarte de que ciertos tipos de datos pasan correctamente. Los casos más habituales son fotos, agenda de contactos y apps.
Transferir fotos de un móvil a otro
Las fotos suelen ser lo que más nos duele perder, así que merece la pena hacerlo con mimo. En Android, puedes usar Google Fotos para subir todas tus imágenes a la nube y luego verlas en cualquier otro dispositivo iniciando sesión con la misma cuenta. En iPhone, el equivalente es iCloud Fotos.
Si prefieres no depender de estas opciones, también tienes apps y servicios como ShareIt, Send Anywhere, Nearby Share, Quick Share, WeTransfer o Dropbox, que permiten enviar álbumes enteros entre móviles o a través de un enlace.
Otra solución clásica es el cable USB y un ordenador como intermediario: conectas el móvil antiguo, copias las fotos a una carpeta del PC y luego enchufas el nuevo para importarlas. Es un poco más manual, pero bastante fiable y controlable.
Sincronizar contactos entre teléfonos
Perder la agenda es un drama, pero es de lo más fácil de evitar. En Android, lo ideal es guardar siempre los contactos en la cuenta de Google y no solo en la SIM. De esa forma, cuando inicies sesión en el nuevo dispositivo, tus contactos aparecerán solos al activar la sincronización.
En iPhone, los contactos se suelen gestionar desde iCloud. Si los tienes sincronizados con tu Apple ID, después podrás exportarlos o vincular tu cuenta de iCloud/Google en otro dispositivo para traerlos.
La tarjeta SIM sigue siendo una opción básica para contactos, pero no guarda fotos de perfil ni datos avanzados, y está limitada en número. También existen apps específicas como Contacts+ o las propias herramientas de migración de cada fabricante que facilitan mucho esta parte.
Pasar aplicaciones y sus datos
En Android, si usas la misma cuenta de Google, el sistema puede restaurar automáticamente muchas de tus apps y parte de su información al configurar el nuevo móvil. También podrás ir a Google Play y descargar una por una las que te interesen, ya que la tienda guarda un historial de todo lo que has instalado.
En iPhone, al restaurar desde iCloud o iTunes/Finder, se instalan las mismas apps que tenías siempre que sigan disponibles en la App Store. Los datos internos dependerán de si la app los guarda en la nube propia o solo en local.
Si ninguna de estas opciones te encaja, siempre puedes hacer una transferencia manual de apps descargándolas de nuevo en el nuevo dispositivo desde la tienda correspondiente. En algunos casos, hay apps de terceros que también permiten clonar aplicaciones de un Android a otro, aunque no siempre se mantienen las sesiones y datos internos.
Privacidad, seguridad y datos de trabajo al migrar al nuevo móvil
Durante la migración conviene no olvidarse de la parte de seguridad y privacidad. Cuando mueves tu cuenta a un dispositivo nuevo, se recopila cierta información necesaria para prestar servicios: direcciones de correo para mostrar cuentas, identificadores de dispositivo, estadísticas de uso, etc., normalmente gestionados por servicios como Google Play Services o los equivalentes de Apple.
En el caso de Google, estos datos se transmiten cifrados y se usan para que el sistema pueda mostrar las cuentas disponibles, restaurar copias y ofrecer funciones de sincronización. No es algo que debas configurar tú manualmente, pero sí es bueno saber que ocurre.
Si utilizas un solo móvil para vida personal y trabajo, Android te permite configurar un perfil de trabajo separado del personal. De este modo, tu empresa controla solo las apps y datos de trabajo, mientras que tus fotos, chats y aplicaciones personales se mantienen privados.
Al crear un perfil de trabajo, verás que tus apps laborales aparecen en una pestaña o sección específica, normalmente con un icono de maletín identificándolas. Puedes incluso pausar temporalmente todas las apps de trabajo para dejar de recibir notificaciones profesionales fuera de horario.
En muchas organizaciones, será el propio departamento de TI quien te indique cómo inscribir tu dispositivo y crear el perfil de trabajo. Si es tu caso, sigue sus instrucciones para asegurarte de que los datos corporativos se gestionan correctamente en el nuevo móvil.
Con todo esto, cambiar de móvil deja de ser un quebradero de cabeza y pasa a ser un simple trámite: si preparas bien copias de seguridad, revisas tus cuentas de Google, iCloud y aplicaciones, cuidas las contraseñas y eliges el método de transferencia adecuado (asistentes automáticos, apps del fabricante, cables o nube), lo normal es que puedas disfrutar de tu teléfono nuevo con tus fotos, contactos, chats, apps y ajustes prácticamente igual que en el antiguo, sin perder información importante por el camino.