GNOME Mobile y Phosh: así está el Linux para teléfonos

  • GNOME Shell avanza hacia una interfaz responsive y convergente, con hoja de ruta específica para móviles y apps adaptadas al tacto.
  • Phosh, basado en tecnologías GNOME y Wayland, es hoy la solución móvil más madura en distros como postmarketOS, Mobian, Fedora o Arch.
  • El ecosistema se refuerza con proyectos como gmobile, Snapshot, GNOME Camera y la integración con hardware como PinePhone, Librem 5 y Fairphone.
  • A pesar de los progresos, el uso de Linux como sistema principal en smartphones sigue limitado por el soporte ARM y funciones críticas de telefonía.

GNOME Mobile y Phosh

Si llevas un tiempo siguiendo la escena de Linux en móviles, seguro que te suenan nombres como PinePhone, Librem 5, postmarketOS o Ubuntu Touch. En medio de todo ese ecosistema han ido ganando fuerza dos actores clave: GNOME Mobile (GNOME Shell en móviles) y Phosh, que representan dos formas muy relacionadas de llevar la experiencia GNOME al bolsillo.

Lo curioso es que, aunque mucha gente ha oído hablar de “GNOME en el móvil” por foros, redes o vídeos, casi nadie lo ha visto en un anuncio en la tele ni en campañas masivas. Para muchos, la idea se resume en “tener algo como Ubuntu o GNOME del ordenador, pero en el teléfono”, y la duda lógica es si realmente se comporta como el GNOME de escritorio o si hablamos de una experiencia distinta, más parecida a Android o iOS.

El reto de llevar Linux al móvil hoy

A día de hoy, montar Linux en un smartphone sigue siendo una pequeña odisea. Las propuestas están todavía verdes, los fabricantes de hardware no lo ponen nada fácil y la enorme variedad de procesadores ARM complica muchísimo que haya un soporte sólido y homogéneo para cada móvil, módem, cámara o sensor que ya hay en el mercado.

Si echas un vistazo a la wiki de postmarketOS, verás una lista larguísima de modelos en pruebas, pero muy pocos entran en la categoría de dispositivos plenamente recomendados para uso diario. El número de teléfonos donde puedes instalar un sistema móvil GNU/Linux y usarlo sin problemas serios sigue siendo reducido, aunque cada año la cosa mejora un poco.

Mientras tanto, muchos usuarios se están acercando a la experiencia móvil de GNOME desde el propio escritorio. Gracias a que GNOME apuesta por una interfaz adaptable, es posible “simular” cómo se verían muchas de sus aplicaciones en un teléfono simplemente cambiando el tamaño de la ventana hasta hacerla estrecha, como si fuera una pantalla vertical.

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GNOME y su apuesta por una interfaz responsive

La estrategia oficial de GNOME es bastante clara: la interfaz estándar debe adaptarse de forma fluida a pantallas más pequeñas, sin mantener un escritorio y un shell móvil totalmente separados. Dicho de otro modo, la misma base de GNOME Shell debe poder funcionar tanto en un monitor grande como en un panel de 6 pulgadas.

Ese enfoque se apoya en el diseño minimalista de GNOME, en sus grandes áreas vacías y en el uso intensivo de gestos y paneles. Al reducir una ventana de apps como Configuración, Archivos (Files), Mapas o GNOME Web, la interfaz va reorganizando menús, barras laterales y botones, hasta dejar un layout muy similar a lo que veríamos en un móvil.

Este comportamiento responsive permite que muchas aplicaciones de GNOME ofrezcan una interfaz móvil limpia, con menús laterales deslizables y barras de navegación inferiores, todo ello sin mantener ramas de código separadas para escritorio y teléfono. El resultado es una experiencia consistente en todos los tamaños de pantalla y menos trabajo duplicado para los desarrolladores.

En este contexto, Flathub se perfila como una especie de tienda universal de apps tanto para escritorio como para dispositivos móviles basados en Linux. Ya hay aplicaciones que nacen directamente con la filosofía mobile-first, como Portfolio (un explorador de archivos ligero pensado para pantallas pequeñas) o Iotas (un bloc de notas muy sencillo y táctil), además de muchas apps clásicas de GNOME que se están adaptando.

GNOME Mobile: de GNOME 40 al “shell en móviles”

GNOME Mobile y Phosh linux para móvil

Aunque en los anuncios oficiales no se hable literalmente de “GNOME Mobile” como producto cerrado, el proyecto se suele describir como “GNOME Shell en móviles” (GNOME Shell on mobile). Es decir, no es un entorno totalmente nuevo, sino una adaptación profunda del shell que ya conocemos para que funcione con soltura en teléfonos y tablets.

La idea empezó a tomar cuerpo con GNOME 40, cuando el equipo de diseño trabajó con conceptos experimentales para mejorar la compatibilidad con pantallas táctiles y pequeñas. De ahí surgieron ideas clave como la rejilla de aplicaciones en horizontal, la paginación, las carpetas drag-and-drop o los espacios de trabajo alineados de forma diferente para aprovechar mejor el formato vertical.

Jonas Dressler, uno de los desarrolladores implicados, ha comentado que “no falta mucho para que GNOME Shell funcione en los teléfonos, aunque no a la perfección”. Eso significa que buena parte de los cimientos ya están, pero todavía hay capas de funcionalidad típicas del smartphone (llamadas, bloqueo, etc.) que quedan fuera del alcance directo del proyecto GNOME y que requieren más trabajo de integración a nivel de sistema.

Hoja de ruta y funcionalidades previstas en GNOME Shell para móviles

En la documentación y blogs del proyecto se detalla una hoja de ruta bastante ambiciosa para la versión móvil de GNOME Shell. Algunas piezas ya están implementadas, otras en desarrollo y otras sólo en fase de diseño:

  • Nueva API de gestos y detección del tamaño de pantalla: ya disponible, pensada para distinguir entre escritorio, tablet o móvil y reaccionar con gestos específicos.
  • Capas de panel superior e inferior: un diseño que recuerda en parte a Phosh, con área para notificaciones, estado del sistema y gestos desde abajo para cambiar apps o mostrar la rejilla.
  • Espacios de trabajo y multitarea: adaptación de los workspaces de GNOME para que cada app a pantalla completa ocupe su propio espacio, algo más intuitivo en móvil.
  • Rejilla de aplicaciones adaptable: con paginación, carpetas y disposición pensada para pantallas estrechas, heredada de los cambios incorporados con GNOME 40.
  • Teclado en pantalla: todavía en progreso, pero esencial para uso táctil puro, con la idea de ofrecer una experiencia más pulida que la actual.
  • Ajustes rápidos y notificaciones rediseñados: controles rápidos tipo WiFi, datos, linterna, etc., además de un sistema de notificaciones más práctico en vertical.

Más allá de estos puntos, el equipo de GNOME también está trabajando en cosas como la navegación básica por el shell (gestos para ir a Actividades, cambiar de app, mostrar la rejilla), el lanzamiento de aplicaciones, la búsqueda integrada y un teclado táctil más completo.

El trabajo se ha acelerado gracias a financiación del Prototype Fund, un programa alemán de apoyo a software de interés público. Aun así, el propio Dressler admite que esa ayuda no basta para convertir GNOME Shell en un sistema 100 % apto para uso como teléfono principal: harían falta características adicionales como llamadas en la pantalla de bloqueo, introducción de PIN, llamadas de emergencia, acceso cómodo a la linterna y otras funciones cotidianas de las que dependen los usuarios.

Mobile shell, Libhandy, Libadwaita y el camino hacia la convergencia

En paralelo al trabajo en el shell, el ecosistema de apps de GNOME ha ido adoptando librerías como Libhandy y posteriormente Libadwaita, diseñadas para que las interfaces se adapten fluidamente a distintos tamaños sin reescribir las aplicaciones.

Dentro de GitLab, GNOME mantiene el conjunto de diseños y conceptos bajo la etiqueta “Mobile shell”. Ahí podemos ver mockups muy experimentales que van desde el lanzador de apps hasta el teclado táctil, pasando por nuevas estructuras para la shell y el área de multitarea.

Esos diseños no son una promesa firme de que veremos exactamente esa interfaz en futuras versiones, pero sí muestran la dirección a medio y largo plazo. Algunas fuentes internas apuntan a que la transición completa podría llevar años y materializarse en una gran evolución del entorno (en su momento se habló de un hipotético GNOME 4), pero la intención de ir a una convergencia real está clara.

Aplicaciones clave orientadas al uso móvil

Para que GNOME tenga sentido en un móvil, no basta con adaptar la shell; hacen falta aplicaciones pensadas para el uso táctil. Aquí se han dado pasos importantes:

Por un lado, han conseguido poner en marcha GNOME Camera en dispositivos como el PinePhone Pro, aprovechando los controladores incluidos en el kernel 6.3, libcamera y PipeWire. Aunque la calidad de imagen todavía está lejos de la de los móviles comerciales más populares, es una muestra clara de que el stack de cámara va madurando.

Más recientemente, GNOME ha liberado Snapshot, una aplicación de cámara diseñada para capturar fotos y vídeo no sólo en ordenadores, sino también en tablets y teléfonos. Su lema es algo así como “captura imágenes y vídeo en tu ordenador, tablet y teléfono”, y su interfaz recuerda bastante a la de los Google Pixel o los iPhone: limpia, directa y plenamente táctil.

Snapshot ha entrado en la “incubadora” de GNOME todavía en una fase bastante básica (de momento ofrece un temporizador y poco más), pero deja claro que la cámara es un elemento central en su estrategia móvil. La idea es que vaya ganando funciones conforme se pruebe en más dispositivos y se vayan puliendo los detalles de rendimiento y compatibilidad con el hardware habitual.

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Phosh: el otro gran protagonista del GNOME móvil

Mientras GNOME Shell iba dando pasos hacia la convergencia, Purism creó Phosh (Phone Shell), un shell gráfico ligero y táctil pensado desde el principio para el Librem 5. Con el tiempo, Phosh ha dejado de ser algo exclusivo de ese teléfono y se ha convertido en una de las piezas centrales del ecosistema Linux móvil.

Phosh está basado en tecnologías GNOME y en GTK+3, y se apoya en un compositor propio llamado Phoc, que funciona sobre Wayland. A diferencia de otros compositores más pesados, Phoc mantiene requisitos de hardware bastante modestos, lo que ayuda a que las apps GTK+3 y GNOME vayan con soltura sin necesidad de ajustes complicados.

Además del shell y el compositor, Phosh se completa con una sesión integrada (phosh.session) que lanza Phosh, Phoc y los componentes GNOME necesarios, y con un teclado en pantalla específico, inicialmente phosh-osk-stub (ahora renombrado como Stevia). Para la introducción de texto, muchos sistemas utilizan Squeekboard, pensado directamente para dispositivos táctiles.

Dónde se usa Phosh y su papel en el ecosistema

Con el paso del tiempo, Phosh ha ido saliendo de PureOS y el Librem 5 para formar parte de múltiples distribuciones móviles. Hoy lo encontramos en postmarketOS, Mobian, Droidian, algunas imágenes para dispositivos Pine64 y ediciones específicas como Fedora para smartphones.

Proyectos como KDE con Plasma Mobile, UBports con Lomiri o iniciativas particulares como JingOS y CDE conviven en el mismo espacio, pero la percepción general es que Phosh es el que mejor funciona hoy en entornos reales, especialmente en cuanto a estabilidad, usabilidad y soporte comunitario.

De hecho, incluso distribuciones pensadas tradicionalmente para usuarios avanzados han abrazado Phosh. En Arch Linux, por ejemplo, un desarrollador de la propia distro y de Red Hat empaquetó Phosh para Arch, lo que permite a cualquier usuario con algo de experiencia en gestión de sistemas montar un entorno móvil o táctil sobre la base minimalista de Arch, instalando solo lo que realmente necesita.

Ventajas de Phosh: interfaz y optimización para hardware móvil

Phosh ofrece una interfaz muy orientada a pantallas táctiles, con navegación mediante gestos, un lanzador de aplicaciones sencillo y un panel lateral o superior desde el que acceder a funciones críticas del sistema. No intenta imitar un escritorio clásico, sino ofrecer una experiencia parecida a la de un smartphone moderno, pero con la filosofía GNU/Linux por debajo.

Entre sus puntos fuertes están la optimización para hardware modesto, el bajo consumo de recursos y una gestión bastante razonable de la batería, algo vital para que dispositivos como el Librem 5 o el PinePhone puedan funcionar como móviles reales sin estar pegados al cargador.

Phosh mantiene unos requisitos mínimos de CPU y RAM que le permiten correr en teléfonos y tablets con especificaciones limitadas, a la vez que soporta multitarea básica y cambio fluido entre aplicaciones. El enfoque está en ofrecer una experiencia decente incluso cuando el hardware está lejos de los flagships habituales de Android.

La seguridad también tiene su papel: Phosh se apoya en Wayland como servidor gráfico, lo que reduce ciertas superficies de ataque asociadas a X11 y encaja mejor con las necesidades de aislamiento propias de un móvil.

Novedades recientes de Phosh 0.48

El desarrollo de Phosh sigue avanzando a buen ritmo. En la versión Phosh 0.48 se han introducido cambios importantes tanto en el shell como en tecnologías adyacentes:

  • Un nuevo complemento de salvapantallas que permite controlar la reproducción multimedia mediante el protocolo MPRIS, útil para manejar música o podcasts desde la pantalla de bloqueo.
  • Posibilidad de escribir plugins en Vala, lo que abre la puerta a extensiones más sofisticadas desarrolladas en este lenguaje cercano al ecosistema GNOME.
  • Activación por defecto del cuadro de diálogo de difusión celular, mostrando mensajes broadcast del operador, como avisos de emergencias o información local.
  • En phosh-mobile-settings se ha añadido un panel para configurar categorías de mensajes de difusión, así como para ajustar qué categorías de notificaciones del sistema se muestran y si se enseña o no el indicador del teclado en el panel.

En el compositor Phoc, la versión reciente ha pasado a usar wlroots 0.19.0, añadiendo compatibilidad con protocolos Wayland modernos como shortcuts-inhibit (para gestionar atajos de teclado), ext-image-capture-source-v1 y ext-image-capture-copy-v1 (orientados a la captura de contenido en pantalla), además de mejorar la integración con wp_presentation_time_v2.

También se ha implementado soporte para frecuencia de actualización adaptativa del monitor (adaptive-sync), lo que ayuda a optimizar la fluidez y el consumo de energía, y ahora es posible guardar y restaurar la configuración de las salidas de vídeo.

En paralelo, el proyecto gmobile, que reúne controladores para ejecutar GNOME en dispositivos móviles, ha añadido soporte para el botón de encendido de móviles como Fairphone 5 y FuriPhone FLX1, además de permitir convertir códigos de país MCC a formato ISO, útil para manejar información de redes móviles.

El teclado en pantalla phosh-osk-stub ha pasado a llamarse Stevia y ha incorporado una distribución “us+dvorak”. Además, se han actualizado múltiples dependencias: GNOME 48, Calls 48.2, cellbroadcastd 0.0.2, feedbackd 0.8.3, feedbackd-device-themes 0.8.4, callaudiod 0.1.10, wys 0.1.12 y mmsd-tng 2.6.3, alineando el stack de Phosh con versiones modernas del ecosistema GNOME y de telefonía.

Phosh en Arch Linux: base minimalista, shell móvil moderno

Arch Linux siempre se ha caracterizado por ofrecer un sistema base muy mínimo, con pocos paquetes preinstalados y toda la libertad para que el usuario añada solo lo que necesita. Frente a distros como Ubuntu o Fedora, que vienen con conjuntos de software predeterminado, Arch apuesta por dejar ese trabajo en manos del propio usuario.

Esto encaja muy bien con el espíritu de Phosh: puedes partir de un Arch completamente pelado y montar encima justo el entorno móvil que te interese, sea Phosh, Plasma Mobile u otra interfaz, instalando los paquetes desde los repositorios oficiales.

En Arch, la instalación de Phosh se hace vía pacman, añadiendo el paquete correspondiente y, si se quiere, complementándolo con extra como teclados virtuales (por ejemplo, Squeekboard) o apps adaptadas al tacto. Después se crea una entrada de sesión Wayland para Phosh, de forma que en el gestor de login puedas elegir “Phosh” como shell gráfico e iniciar tu sesión táctil sobre Arch.

Eso sí, se da por hecho que el usuario tiene conocimientos básicos de administración de sistemas Linux, porque configurar correctamente drivers, Wayland, entrada táctil y demás piezas no es algo trivial para principiantes. Es un enfoque ideal para profesionales o entusiastas avanzados que quieran una plataforma móvil totalmente a medida.

Otros proyectos de escritorio en la carrera móvil

GNOME y Phosh no están solos en esta aventura. KDE con Plasma Mobile lleva años empujando su propia visión de interfaz convergente, presente en dispositivos como PinePhone y en distribuciones ARM como Manjaro. UBports mantiene Lomiri para Ubuntu Touch, mientras que propuestas como JingOS o CDE se han unido en distintos momentos a la fiesta.

El lanzamiento de Fedora 38 con Fedora Mobility, las charlas recientes sobre GNOME en móviles y el trabajo con postmarketOS y el Librem 5 apuntan a que los grandes escritorios de Linux ya no ocultan sus aspiraciones de llegar a teléfonos y tablets. La pieza que aún chirría en GNOME es Mutter, el compositor, que necesita seguir puliéndose para adaptarse mejor a estos factores de forma y convivir (o competir) con lo que ya ofrece Phosh.

Ultimas consideraciones

En cualquier caso, el ecosistema de aplicaciones de GNOME parece ir un paso por delante: muchas ya están adoptando directrices de diseño para pantallas pequeñas, lo que sirve de campo de pruebas perfecto en el escritorio mientras los shell móviles terminan de madurar.

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Visto todo lo anterior, el panorama actual de GNOME Mobile y Phosh es el de un ecosistema en plena ebullición: GNOME Shell va consolidando su camino hacia la convergencia con APIs de gestos, layouts adaptables y apps como Snapshot o GNOME Camera; Phosh, por su parte, se ha convertido en el “caballo de batalla” práctico en Librem 5, PinePhone, postmarketOS, Mobian, Arch y compañía, con un desarrollo activo (Phosh 0.48, Phoc + wlroots 0.19, gmobile, Stevia) que lo mantiene a la vanguardia del Linux táctil.

Aunque nadie se atreve a dar fechas exactas para tener “el móvil Linux perfecto” listo para llamadas, cámara de alta calidad y comodidades al nivel de Android o iOS, la sensación general es que cada nuevo avance —desde los paneles táctiles de GNOME hasta los mensajes broadcast en Phosh— acerca un poco más la posibilidad real de usar un smartphone GNU/Linux como dispositivo principal para quien esté dispuesto a sacrificar algo de comodidad a cambio de control, privacidad y libertad.