Escribe más rápido: teclados alternativos que superan a Gboard

  • Existen numerosas alternativas a Gboard que destacan en aspectos concretos como privacidad, personalización, ergonomía o corrección avanzada.
  • Teclados como SwiftKey, Fleksy, Chrooma, Typewise o AnySoftKeyboard ofrecen funciones únicas frente al teclado de Google.
  • Las opciones FOSS (AnySoftKeyboard, FlorisBoard) priorizan transparencia y control de datos a costa de perder algo de refinamiento en predicción.
  • La mejor opción depende del usuario: conviene probar varios teclados y valorar qué pesa más, si la privacidad, la velocidad, el diseño o la comodidad de escritura.

Escribe más rápido teclados alternativos que superan a Gboard

Gboard viene preinstalado en casi cualquier móvil Android y, siendo sinceros, suele cumplir de sobra para la mayoría: es rápido, estable, se integra con los servicios de Google y cada poco recibe funciones nuevas. Pero si escribes mucho con el móvil, te preocupan la privacidad, la velocidad o simplemente te apetece cambiar de aires, hay todo un mundo de teclados alternativos que pueden encajar mucho mejor contigo.

A día de hoy el teclado del smartphone es el centro de gran parte de lo que hacemos: mensajear, enviar correos, rellenar formularios, escribir en redes sociales… y mientras los móviles con teclado físico no vuelven del todo, no nos queda otra que mimar el teclado digital. Vamos a repasar, con calma y en detalle, las mejores alternativas a Gboard (incluyendo varias FOSS y ligeras) tanto para Android como para iPhone, explicando qué aporta cada una, qué carencias tiene y para qué tipo de usuario encaja mejor, y cómo cambiar el teclado en tu Samsung Galaxy.

Advertencia importante: privacidad y datos que recopilan los teclados

Antes de lanzarte a instalar teclados como si no hubiera un mañana, conviene tener presente que buena parte de estas apps pueden recopilar datos sobre cómo escribes: qué palabras usas, qué emojis sueles poner, en qué idioma te mueves, etc. Eso no significa automáticamente que sean inseguras, pero sí implica que tienes que leer con calma la política de privacidad y las condiciones de uso.

En muchos casos esos datos se emplean para mejorar los algoritmos de predicción y autocorrección, o para sincronizar tu diccionario personal entre varios dispositivos. Sin embargo, también puede haber teclados que compartan información con terceros, por ejemplo para publicidad o analítica. De ahí que si te preocupa la privacidad te interesen especialmente las opciones FOSS (código abierto) y aquellas que prometen procesar todo en local, sin subir nada a la nube.

Un último apunte: evita dar «acceso total» a teclados en iOS si no confías plenamente en ellos. Ese permiso amplía mucho lo que la app puede hacer con lo que escribes. En Android, aunque el modelo de permisos es distinto, también es buena idea revisar lo que solicita cada teclado y desconfiar de apps que piden permisos que no necesitan para nada.

SwiftKey: la alternativa clásica con IA de Microsoft

Teclado SwiftKey como alternativa a Gboard

SwiftKey lleva años siendo el rival directo de Gboard y para muchos es incluso superior, sobre todo en predicción y autocorrección. Actualmente pertenece a Microsoft, lo que le da un respaldo importante y le permite integrar pequeños extras con el ecosistema de la compañía.

Una de sus grandes bazas es su autocorrección inteligente que aprende de tu forma de escribir: no sólo memoriza las palabras raras o nombres propios que sueles usar, sino también expresiones completas y contexto, para adelantarse mejor a lo que vas a teclear. Además, permite vincularte con otros servicios (como algunas cuentas online) para ajustar aún más el diccionario personalizado.

En el apartado de idiomas, SwiftKey es una pasada: soporta más de 300 idiomas y permite escritura multilingüe en paralelo, sin tener que andar cambiando de teclado cada dos por tres. Si alternas entre español e inglés, por ejemplo, reconocerá ambos a la vez y sugerirá palabras en función de lo que estés escribiendo.

A nivel de personalización tampoco se queda corto: incluye una cola larga de temas, tamaños ajustables y posibilidad de adaptar el layout a tu gusto. Puedes modificar el alto del teclado, el tamaño de cada tecla e incluso la disposición. Y todo ello con escritura por deslizamiento, emojis, GIFs y funciones modernas al nivel de los mejores.

Como curiosidad, en Android SwiftKey incluso permite crear recordatorios o tareas en Microsoft To Do directamente desde el teclado, sin necesidad de abrir la app. Si ya estás en el ecosistema de Microsoft, es un puntazo extra a tener en cuenta.

Gboard: por qué es tan bueno y por qué quizá quieras cambiar

Aunque estés buscando alternativas, tiene sentido entender bien qué hace tan fuerte a Gboard. El teclado de Google se lanzó primero en iPhone y llegó unos meses más tarde a Android, y desde entonces no ha hecho más que crecer en funciones: traductor instantáneo, modo incógnito, búsqueda integrada, creación de stickers y GIF personalizados, etc.

En el día a día, Gboard brilla por varias cosas: escritura por deslizamiento muy pulida, dictado por voz, portapapeles con historial y soporte para cientos de idiomas con escritura multilingüe simultánea. De hecho, puede autocorregir y sugerir en varios idiomas a la vez sin que tengas que cambiar manualmente la distribución.

También incluye detalles muy prácticos, como la fila de números opcional, los gestos para mover el cursor o borrar varias palabras, los atajos para símbolos y las sugerencias de emojis y GIFs integradas en la barra superior. Todo esto hace que, para la mayoría, sea un teclado casi imprescindible.

Sin embargo, hay contras: depende mucho de la nube de Google, por lo que no es la opción ideal si priorizas la privacidad a toda costa. Además, aunque es bastante configurable, hay usuarios que buscan aún más personalización o diseños radicalmente distintos, y ahí es donde entran el resto de alternativas.

Por eso, aunque Gboard sea uno de los reyes del sector, «hay vida más allá» y merece la pena probar opciones si no te termina de convencer su estética, su funcionamiento offline o su política de datos.

Fleksy: accesos rápidos y miniaplicaciones en el teclado

teclados alternativos que superan a Gboard

Fleksy es uno de los teclados alternativos más veteranos y, al mismo tiempo, más peculiares. Su gran apuesta es la velocidad y la modularidad mediante extensiones, lo que ellos llaman Fleksyapps: pequeñas miniapps integradas en el propio teclado.

Gracias a estas extensiones puedes, por ejemplo, buscar y enviar GIFs, añadir packs de stickers, integrar servicios como Yelp o Spotify y acceder a acciones contextuales según lo que estés escribiendo, sin salir de la caja de texto. Es decir, convierte el teclado en una especie de centro de control rápido.

A nivel visual, Fleksy ofrece un buen surtido de temas, muchos de estilo minimalista, y un modo camaleón que adapta los colores del teclado a la app que estás utilizando, muy en la línea de lo que hizo popular a Chrooma.

No todo es perfecto: no cuenta con escritura por deslizamiento, lo que puede ser un deal breaker si te has acostumbrado a arrastrar el dedo para escribir. Además, su predicción y texto predictivo no están al nivel de SwiftKey o Gboard, aunque cumple para un uso normal.

Aun con esos detalles, si valoras especialmente el acceso rápido a contenido multimedia, atajos y funciones extra integradas en el teclado, Fleksy se convierte en una alternativa muy potente y entretenida al teclado de Google.

Chrooma Keyboard: el «camaleón» que se adapta a cada app

Chrooma se ganó un hueco en el corazón de muchos usuarios por algo muy simple pero muy vistoso: el teclado cambia de color automáticamente según la aplicación que estés usando, tomando como referencia el color principal de la interfaz. El resultado es un teclado que siempre parece integrado con la app.

Más allá de la estética, Chrooma ofrece un motor de predicción competente en múltiples idiomas, escritura por deslizamiento, búsqueda de GIFs y un modo nocturno automático que oscurece el teclado cuando cae la noche o cuando activas el modo oscuro del sistema.

A nivel de personalización, es de los que se toman en serio ese apartado: puedes ajustar tamaños, disposición, estilo de las teclas y elegir entre diferentes temas, tanto sólidos como degradados, además del famoso modo camaleón.

Si lo que buscas es un teclado que no rompa la armonía visual de tus apps y, al mismo tiempo, tenga funciones modernas, Chrooma es una opción muy interesante frente a Gboard, sobre todo para los que dan importancia al diseño.

Eso sí, aunque es bastante completo, no ofrece tantas integraciones ni extras como Gboard o SwiftKey, por lo que está más orientado a quienes priorizan la estética y la personalización por encima de los «gadgets» dentro del teclado.

Minuum Keyboard: teclas gigantes y modo compacto

Minuum es un teclado pensado claramente para quienes tienen problemas con las teclas pequeñas o con pantallas reducidas. Su propuesta se basa en ofrecer teclas de tamaño muy generoso y un modo compacto que reduce el teclado a una sola línea para liberar espacio de pantalla cuando lo necesitas.

Con Minuum puedes alternar entre un modo de teclado «normal» y otro ultracompacto en el que las teclas se comprimen, ideal para ver más contenido mientras escribes. A cambio, el sistema confía mucho en su autocorrección inteligente para interpretar lo que quieres poner aunque no aciertes exactamente en la letra.

También cuenta con modo flotante, atajos para borrar, activar el dictado por voz o gestionar el portapapeles, así como estadísticas curiosas sobre tu velocidad de escritura. El número de idiomas soportados es más limitado que en otros teclados, pero incluye español e inglés.

Si te molesta que el teclado ocupe media pantalla y sientes que estás escribiendo casi a ciegas, Minuum puede ser justo lo que estás buscando, especialmente si priorizas la ergonomía y la visibilidad de las teclas.

1C Teclado Grande: teclas XXL para quienes no ven bien

En el extremo contrario de los teclados pensados para usuarios avanzados está 1C Teclado Grande. Aquí la prioridad es cristalina: teclas enormes para que no haya manera de fallar al pulsar, pensado para personas con problemas de visión o que simplemente se apañan mal con las teclas diminutas.

Visualmente no es precisamente un teclado bonito: la distribución no sigue al 100% el patrón QWERTY tradicional y las teclas son mucho más altas que anchas, ocupando gran parte de la pantalla. Pero justo ahí está su gracia: es prácticamente imposible no ver qué estás pulsando.

Al centrarse tanto en ese público concreto, no ofrece grandes alardes de personalización ni extras modernos. Es un teclado funcional, sobrio y muy especializado. Para usuarios mayores, personas con poca agudeza visual o quienes simplemente quieren algo simple y muy legible, puede ser una herramienta perfecta.

AnySoftKeyboard: FOSS, privacidad y personalización

En sus condiciones recalcan que no comparten tus datos de uso con terceros y que se toman muy en serio la seguridad. Para quienes buscan minimizar la fuga de datos, es una alternativa muy atractiva frente a gigantes como Google o Microsoft.

En cuanto a funciones, AnySoftKeyboard ofrece una gran dosis de personalización, creación de accesos rápidos en la fila superior, escritura por gestos y un motor de predicción decente. Además, soporta paquetes de idiomas externos y diccionarios para completar palabras automáticamente, incluyendo nombres de tus contactos.

También dispone de multitouch, entrada por voz, temas personalizables y posibilidad de ajustar muchos aspectos del diseño. Es cierto que su pulido general puede quedar por detrás de Gboard o SwiftKey, pero a cambio obtienes software libre y un control mucho mayor sobre lo que hace el teclado con tus datos.

FlorisBoard: open source con mucho potencial

FlorisBoard es otro nombre clave si quieres un teclado FOSS moderno y con margen de crecimiento. Es un proyecto relativamente joven, pero ya ofrece funciones que muchas apps comerciales tardan en incorporar.

Entre sus puntos fuertes destaca un portapapeles con historial integrado, con el que puedes recuperar textos copiados previamente, y un sistema de escritura tanto letra a letra como mediante trazos, adaptándose a distintos estilos de uso.

Como pega importante a día de hoy, el diccionario en español aún no está tan refinado como el de sus competidores más clásicos. Esto puede traducirse en sugerencias y correcciones menos acertadas, sobre todo si escribes muy rápido o con muchas expresiones coloquiales.

Al ser open source, su forma de distribución es algo distinta: puede estar en fase de pruebas en Google Play, con acceso bajo solicitud, y también suele ofrecer archivos APK descargables desde su web o repositorios alternativos. Es una buena elección si quieres un teclado libre con mucho futuro, aunque hoy por hoy tengas que «perdonarle» algunos fallos.

Typewise: diseño hexagonal y enfoque en privacidad

Typewise es una de las propuestas más rompedoras en cuanto a diseño. En lugar del clásico layout rectangular, utiliza teclas hexagonales que recuerdan a un panal de abejas, con el objetivo de aumentar el tamaño efectivo de cada tecla y reducir errores de pulsación hasta en un 80% según sus creadores.

Esta disposición está pensada para escribir cómodamente con dos pulgares, con dos teclas de espacio en el centro para tenerlas siempre a mano. Además, apuesta fuerte por los gestos: deslizar hacia arriba pone una letra en mayúscula, deslizar hacia la izquierda borra texto rápidamente y deslizar hacia la derecha recupera lo borrado, todo sin botones adicionales.

En el apartado de privacidad, Typewise presume de que puede funcionar completamente offline y no necesita conexión a Internet para sugerencias y autocorrección. También recalcan que no requieren «Full Access» en iOS, lo que limita lo que pueden hacer con tus datos.

Su motor de autocorrección se basa en una red neuronal entrenada para aprender tu jerga, dialecto y forma de escribir, reduciendo las correcciones erróneas que tanto molestan en otros teclados. Eso sí, la curva de aprendizaje del diseño hexagonal es real: al principio cuesta adaptarse, pero muchos usuarios terminan ganando velocidad.

La app se puede descargar gratis tanto en Google Play como en la App Store, con un modelo freemium que ofrece funciones básicas sin coste y extras avanzados mediante suscripción o pago único. Es ideal para quienes quieren algo radicalmente distinto y valoran que todo el procesamiento se haga en el dispositivo.

Kika Keyboard: el rey de la personalización visual

Si tu prioridad es tener un teclado «tuneado» hasta el límite, Kika Keyboard es una opción a tener muy en cuenta. Presume de más de 3.000 temas disponibles, con estilos de todo tipo, desde minimalistas hasta súper recargados.

Más allá de los temas, lo más llamativo es que puedes usar cualquier imagen que tengas en tu móvil como fondo del teclado, lo que te permite crear diseños totalmente personalizados. También soporta más de 60 idiomas, escritura por deslizamiento y búsqueda y envío de GIFs.

No está tan centrado en la privacidad ni en funciones avanzadas de productividad, pero para quienes quieren un teclado muy vistoso y lleno de color, es de las alternativas más potentes frente a Gboard en ese terreno concreto.

Ginger Keyboard: temas llamativos y personalización profunda

Ginger es un teclado algo menos conocido, pero interesante para quienes disfrutan trasteando con el aspecto visual del teclado al detalle. Su colección de temas incluye opciones bastante recargadas, aunque también hay diseños más planos y sobrios.

Su punto fuerte es la personalización: puedes ajustar color, fondo y transparencia de las teclas, e incluso guardar tus propios ajustes como un tema nuevo. Además, incorpora texto predictivo, atajos a funciones habituales y opciones varias para adaptar su comportamiento.

Si bien no tiene el empuje mediático de SwiftKey o Gboard, combina un sistema de predicción correcto con una capa estética muy flexible, ideal si quieres algo diferente sin renunciar a funciones modernas básicas.

Grammarly Keyboard: escribir perfecto, sobre todo en otros idiomas

Grammarly Keyboard está pensado principalmente para quienes escriben en inglés u otros idiomas y necesitan un nivel de corrección superior. Se apoya en la conocida plataforma de Grammarly, especializada en gramática y estilo, y traslada parte de esa potencia al teclado del móvil.

Además de corregir faltas ortográficas, sugiere sinónimos, alternativas más formales o expresiones más adecuadas al contexto, lo que lo convierte en una herramienta muy útil para redactar correos serios, documentos o textos profesionales directamente desde el smartphone.

Su filosofía está menos enfocada a emojis, GIFs y personalización visual, y más a garantizar que lo que escribes esté impecable. Si tu prioridad absoluta es no cometer errores al redactar en otro idioma, puede ser un complemento perfecto, incluso aunque lo uses sólo en determinadas situaciones.

¿Y qué pasa con otras opciones FOSS y ligeras?

Si has probado teclados como Simple Keyboard, Heliboard, FlorisBoard o incluso SwiftKey y te han decepcionado por su mala corrección en multilenguaje o falta de funciones avanzadas, no estás solo. Es un equilibrio complicado: cuanto más ligeros y respetuosos con la privacidad son, suele haber más limitaciones en IA y predicción.

En el terreno FOSS, AnySoftKeyboard y FlorisBoard son de las alternativas más serias, aunque aún no alcanzan la finura de Gboard o SwiftKey en escritura multilingüe automática y autocorrección agresiva. Si tu prioridad es máxima privacidad y software libre, te tocará asumir ese pequeño sacrificio en comodidad.

Para quienes buscan algo liviano y sin florituras, teclados ultra minimalistas como Simple Keyboard pueden funcionar bien si escribes sobre todo en un idioma y no dependes demasiado del texto predictivo. La clave está en ajustar expectativas: en FOSS y «ligero», es difícil competir tú a tú con los gigantes llenos de IA en la nube.

Al final, la mejor alternativa a Gboard depende mucho de lo que más valores: privacidad total, personalización visual extrema, escritura hexagonal distinta, teclas enormes, correcciones ultraprecisas o integración con servicios de terceros. Lo ideal es probar varios durante unos días y quedarte con el que mejor encaje con tu forma real de usar el móvil.

Con todo este abanico de opciones, queda claro que el teclado de Google está muy bien, pero no es la única respuesta: hay teclados alternativos capaces de superar a Gboard en campos concretos como la privacidad, la personalización, la ergonomía o la corrección avanzada, así que merece la pena dedicar un rato a experimentar hasta encontrar el que de verdad te haga la vida más fácil al escribir.

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