Tu móvil se ha convertido en tu caja fuerte digital: chats, fotos, banca online, apps de salud, redes sociales… prácticamente toda tu vida pasa por ahí. Por eso, cada vez es más habitual querer poner una contraseña a aplicaciones concretas y no solo al desbloqueo general del teléfono.
Si sueles dejar tu smartphone a tus hijos para jugar, a un amigo para ver unas fotos o a un compañero para hacer una llamada, añadir un bloqueo extra a ciertas apps es una manera muy sencilla de mantener tu privacidad a salvo y evitar sustos con información sensible o compras no deseadas. A continuación tienes una guía muy completa para aprender cómo poner contraseña a apps específicas en Android y en iPhone, con métodos nativos y con aplicaciones de terceros.
¿Por qué merece la pena poner contraseña a tus aplicaciones?
Más allá del PIN o la huella para desbloquear el móvil, añadir una protección extra a ciertas apps es una forma muy eficaz de blindar las partes más delicadas del dispositivo, como la banca online, las apps de mensajería o las galerías de fotos.
Cuando prestas el móvil, o incluso si lo pierdes o te lo roban, cualquier persona podría cotillear tus chats, ver tus imágenes privadas o acceder a tu correo y redes sociales, algo que puede desembocar en filtraciones de datos, suplantaciones de identidad o directamente en que alguien se meta donde no debe.
También es muy útil para quienes comparten terminal con niños o familiares, ya que basta con bloquear algunas apps o incluso bloquear la instalación de apps para evitar compras incontroladas, acceso a contenido inapropiado o que te desconfiguren el teléfono toqueteando ajustes delicados.
Eso sí, algunos sistemas imponen pequeños límites: por ejemplo, en determinados móviles solo se pueden proteger unas pocas decenas de aplicaciones de forma individual, por lo que conviene centrarse en las que manejan datos personales, dinero o información especialmente sensible.
¿Cómo poner contraseña a apps en Android con funciones del propio móvil?
Android como sistema “puro” no tiene un bloqueo universal integrado para cada app, pero casi todas las grandes marcas han añadido su propia solución en sus capas personalizadas. Gracias a esto puedes bloquear aplicaciones desde los ajustes sin instalar nada extra en muchos modelos.
Bloquear aplicaciones en móviles Samsung con Carpeta Segura
En los Samsung, la manera más práctica de proteger apps es usar la conocida Carpeta Segura, un espacio aislado donde metes aplicaciones y archivos que solo se abren con contraseña, PIN, patrón o datos biométricos.
Para configurarla, entra en los ajustes del teléfono y ve al apartado de “Datos biométricos y seguridad”. Dentro encontrarás la opción “Carpeta segura” o “Secure Folder”, desde donde podrás activarla por primera vez.
El sistema te pedirá que elijas un método de bloqueo (contraseña, PIN, patrón o huella) y, una vez creado ese entorno protegido, ya puedes añadir las aplicaciones que quieras a la Carpeta Segura para que nadie pueda abrirlas sin pasar por ese filtro.
Poner contraseña a apps en Xiaomi con MIUI
Los móviles Xiaomi, Redmi y POCO con MIUI cuentan con una herramienta integrada de bloqueo de aplicaciones, muy fácil de usar y compatible con PIN, patrón, huella e incluso reconocimiento facial en versiones recientes como MIUI 15.
Entra en los ajustes del sistema y busca el apartado de “Aplicaciones” o “Privacidad y protección”, donde verás la opción de “Bloqueo de aplicaciones”.
Desde ahí tendrás que definir un método de desbloqueo específico y, cuando lo tengas, podrás marcar una a una las apps que quieres proteger para que siempre pidan la contraseña o la huella antes de abrirse.
Bloquear aplicaciones en Huawei con EMUI
En los móviles Huawei (y muchos Honor con EMUI) también dispones de una función nativa llamada “Bloqueo de aplicaciones”, que se ha ido reforzando con versiones recientes como EMUI 14, integrando incluso reconocimiento facial en los modelos compatibles.
Para localizarla, entra en “Ajustes” y después en los menús de “Seguridad” o “Seguridad y privacidad”, donde verás la sección de Bloqueo de aplicaciones.
Dentro podrás elegir si quieres usar PIN, contraseña, patrón o biometría, y posteriormente solo tendrás que seleccionar las apps que vas a proteger para que queden tras ese muro adicional.
Bloquear apps en móviles Google Pixel
En los Pixel más modernos, con Android 14 y posteriores, Google ha añadido un sistema propio de bloqueo de aplicaciones individuales, de forma que ya no dependes tanto de apps externas.
Entra en los ajustes del teléfono y accede al menú de “Privacidad”, donde encontrarás el apartado de Bloqueo de aplicaciones o similar.
En esta pantalla podrás configurar un PIN, patrón o contraseña específicos para esta función y a continuación marcar las apps que quieras que pidan ese código siempre que alguien intente abrirlas.
Otras capas Android con bloqueo nativo
Además de Samsung, Xiaomi, Huawei o Google, otras marcas importantes también incluyen su propio sistema para proteger apps con contraseña, aunque el nombre de las opciones puede variar según la versión de la capa.
- En los móviles Realme, por ejemplo, la protección se gestiona desde los ajustes, en secciones como “Huella, cara y contraseña” o “Contraseña y seguridad”, y suele contar con un apartado específico de “Bloqueo de aplicaciones” dentro de “Privacidad”.
- En OPPO, que comparte muchas bases con Realme gracias a ColorOS, el recorrido es muy similar, ya que la interfaz bebe del mismo sistema y permite activar el bloqueo de apps y asociarlo a la huella o al PIN del usuario.
- En los OnePlus con OxygenOS, la herramienta se suele encontrar en el menú de “Utilidades” bajo el nombre de “Bloqueador de aplicaciones” o similar, desde donde eliges qué apps quieres que pidan una clave aparte.
- En la marca vivo, la protección de apps se gestiona desde iManager, un gestor propio del sistema donde encontrarás la opción de “Encriptación de apps” para crear una contraseña y señalar qué aplicaciones quedarán protegidas.
¿Cómo poner contraseña a apps en Android con aplicaciones de terceros?

Si tu móvil Android no tiene bloqueo de aplicaciones de serie, o prefieres una solución más flexible, puedes recurrir a apps especializadas de la Google Play Store que se encargan de proteger el acceso a lo que tú decidas.
Antes de instalar nada conviene revisar las valoraciones, los permisos y el desarrollador, ya que vas a confiarles parte de tu seguridad. En general, es buena idea instalar solo desde la tienda oficial y mantener estas apps siempre actualizadas.
Cómo funcionan en general estas apps de bloqueo
La gran mayoría de bloqueadores funcionan de forma parecida: primero instalas la app desde Google Play, después defines un PIN, patrón o contraseña maestros y luego seleccionas en una lista cuáles de tus aplicaciones se van a proteger.
Al activar la protección, la app de seguridad te pedirá que le concedas permisos de accesibilidad o la capacidad de “mostrarse sobre otras aplicaciones”, para que pueda interponer su pantalla de bloqueo antes de que se abra la app protegida.
Una vez configurado todo, cada vez que alguien pulse sobre una de esas apps, aparecerá antes una capa que exige el código, la huella o el patrón. Algunas incluso hacen fotos a quien falle la contraseña o permiten ocultar su propio icono para que no sea tan evidente que están instaladas.
AppLock by DoMobile Lab
AppLock, desarrollada por DoMobile Lab, es una de las soluciones más populares en Android para poner contraseña a cualquier aplicación, sobre todo desde que Norton App Lock dejó de actualizarse.
Esta herramienta permite bloquear apps con PIN, patrón o huella, proteger fotos y vídeos en una galería privada y aplicar funciones extra como ocultar notificaciones sensibles para que no se muestren en la pantalla de bloqueo.
Entre sus opciones más llamativas está el “modo intruso”, que puede tomar una fotografía con la cámara frontal si alguien intenta desbloquear una app y falla, e incluso esconder el icono de AppLock para que la protección pase más desapercibida.
Bloqueo de Aplicaciones (InShot)
Otra alternativa muy extendida es la app de InShot llamada “Bloqueo de Aplicaciones”, que destaca por su sencillez y por permitir bloqueo mediante patrón, huella o contraseña tradicional.
Su interfaz es bastante clara, así que en pocos pasos puedes elegir qué apps se bloquearán y cómo, sin tener que pelearte con menús complicados ni configuraciones enrevesadas que confundan a los usuarios menos expertos con Android.
AppLock – Huella (Cerradura)
AppLock – Huella (también conocida como “Cerradura”) es una de esas apps que van un poco más allá del simple código de acceso y permiten bloquear llamadas, conexiones WiFi, Bluetooth o incluso que cualquier app recién instalada quede protegida automáticamente.
Como método de desbloqueo admite PIN, patrón personalizado o la huella dactilar, y también incluye la opción de captura de intrusos si alguien intenta entrar sin permiso en tus aplicaciones más sensibles.
El lado menos agradable es que en su versión gratuita incluye publicidad integrada, algo que algunos usuarios consideran algo molesto, aunque a cambio ofrece una protección bastante completa.
Otras soluciones clásicas: Smart AppLock y similares
Además de las anteriores, existen otras herramientas conocidas como Smart AppLock o antiguos clásicos tipo Security Master, que combinan antivirus, limpieza de archivos y bloqueo de aplicaciones en un solo paquete, aunque a veces resultan demasiado recargadas para quien solo quiere proteger un par de apps.
Con Smart AppLock, por ejemplo, puedes hacer que el móvil saque una foto del intruso, “disfrazar” la pantalla de bloqueo para que parezca un error del sistema o impedir que se puedan desinstalar ciertas apps sin antes introducir un código de seguridad.
En cualquier caso, si te preocupa especialmente la privacidad, siempre es recomendable revisar qué datos recopila cada aplicación, comprobar los permisos solicitados y leer opiniones reales de otros usuarios antes de darles vía libre en tu dispositivo.
¿Cómo poner contraseña a aplicaciones en iPhone y iPad?
En iOS la película es distinta: Apple limita mucho lo que las apps de terceros pueden hacer, así que no hay bloqueadores generales tan flexibles como en Android. No obstante, con las últimas versiones del sistema es posible proteger apps concretas de manera bastante cómoda.
Bloquear y ocultar apps en iPhone con iOS 18
Con iOS 18, Apple ha dado un salto importante y ha añadido la posibilidad de bloquear aplicaciones individuales directamente desde la pantalla de inicio, usando Face ID o Touch ID.
Para activar esta protección, solo tienes que mantener pulsado el icono de la app que quieres proteger hasta que aparezca el menú contextual y elegir la opción “Requerir Face ID” o “Requerir Touch ID”, según tu modelo.
Desde ese momento, cada vez que alguien intente abrir esa aplicación, el sistema pedirá tu rostro, huella o código, de manera que nadie pueda acceder sin tu permiso, incluso si el móvil está desbloqueado y en sus manos.
Además, iOS 18 permite no solo bloquear sino también ocultar la app de la pantalla principal y de las búsquedas. Para ello, puedes seleccionar “Ocultar y requerir Face ID”, de forma que la aplicación desaparece del SpringBoard y solo será visible en la App Library, dentro de una carpeta de apps ocultas.
Para entrar en esa carpeta, tendrás que ir a la Biblioteca de Apps, localizar la sección de ocultas y autenticarte, algo que añade una capa más de discreción si hay aplicaciones que no quieres ni que aparezcan a simple vista.
Usar “Tiempo de uso” para bloquear apps en iOS 17 y anteriores
Si tu iPhone todavía no se ha actualizado a iOS 18 y sigues en iOS 17 o versiones anteriores, no tienes ese botón directo de “Requerir Face ID”, pero puedes recurrir a “Tiempo de uso”, la herramienta de control de uso que Apple introdujo hace varias generaciones.
Esta función se diseñó para limitar el tiempo que pasas en ciertas apps, pero se puede aprovechar para que, al agotarse un tiempo mínimo, la aplicación quede bloqueada y solo sea accesible con el código de Tiempo de uso.
El proceso consiste en activar primero Tiempo de uso en los ajustes, definir un PIN específico para esta función y luego crear “Límites de uso de apps” para las categorías o aplicaciones sueltas que quieras bloquear.
Si estableces un límite de, por ejemplo, un minuto al día para una app concreta, en cuanto se supere ese tiempo la app se bloqueará y, para continuar usándola, hará falta introducir el código que has definido para Tiempo de uso, distinto del PIN del teléfono.
Otras formas de restringir el acceso en iOS
Aunque no existe un bloqueador universal tipo Android, muchas aplicaciones de iOS integran su propio sistema de seguridad interno, sobre todo las relacionadas con banca, salud o gestión de contraseñas, que suelen obligarte a autenticarte con Face ID o Touch ID cada vez que entras.
La app Notas, por ejemplo, permite bloquear notas individuales manteniéndolas pulsadas y eligiendo “Bloquear nota”, lo que hace que solo sean accesibles con Face ID, Touch ID o el código que uses en el iPhone.
También puedes utilizar las Restricciones de contenido y privacidad dentro de Tiempo de uso para ocultar ciertas apps del SpringBoard, aunque este método está más pensado para control parental que para bloquear el acceso a apps concretas entre adultos.
Apps de terceros para iOS
En la App Store hay algunas herramientas que crean entornos protegidos tipo “caja fuerte” donde puedes guardar documentos, fotos o incluso accesos a ciertas funciones, como hace Lockdown Apps, pero no tienen la misma libertad que sus equivalentes en Android.
Con este tipo de soluciones, el bloqueo se produce dentro de la propia app, es decir, metes información allí y la proteges con código o Face ID, pero no puedes bloquear cualquier aplicación del sistema sin pasar por las limitaciones de Apple.
¿Cómo poner contraseña en WhatsApp y otras apps de mensajería?
WhatsApp es probablemente la aplicación que más urge proteger en la mayoría de móviles, porque ahí se acumulan conversaciones privadas, fotos, documentos y hasta datos de trabajo. Por suerte, la propia aplicación incorpora su propio sistema de bloqueo tanto en Android como en iOS, y además permite crear mensajes temporales que se autodestruyen para añadir privacidad a las conversaciones.
En Android, si entras en WhatsApp y vas a “Ajustes > Privacidad > Bloqueo con huella dactilar”, podrás activar una opción que te permite exigir la huella para abrir la app y definir cuánto tarda en pedirla de nuevo (inmediatamente, tras un minuto, 30 minutos, etc.).
En iPhone, la ruta es similar: “Configuración > Privacidad > Bloqueo de pantalla”, donde podrás indicar que se requiera Face ID o Touch ID para entrar a tus chats, evitando que cualquiera abra la app si coge tu móvil desbloqueado.
Debes tener en cuenta que, incluso con este bloqueo activo, es posible que las notificaciones sigan mostrando contenido de los mensajes o permitiendo responder directamente desde el aviso si no ajustas su configuración, por lo que conviene revisar las opciones de notificación del sistema para ocultar el texto de los mensajes entrantes.
Otras apps como Telegram también permiten activar un código de bloqueo interno o verificación en dos pasos desde sus propios ajustes de privacidad y seguridad, de modo que nadie pueda abrir la app sin una clave adicional, incluso si tiene acceso físico al teléfono.
En Telegram, además, puedes decidir entre un código de bloqueo para abrir la aplicación o una verificación en dos pasos asociada a tu cuenta, lo que refuerza la seguridad tanto local como en caso de intentos de acceso desde otros dispositivos.
Consejos extra para mejorar la seguridad de tus apps
Poner contraseña a apps específicas es una medida muy útil, pero de poco sirve si el resto del dispositivo está desprotegido o si utilizas claves demasiado obvias. Conviene combinar estos bloqueos con buenas prácticas generales de seguridad.
Lo primero es asegurarte de que tienes activado un método de bloqueo de pantalla robusto (PIN, contraseña, patrón complejo, huella o reconocimiento facial) y de que tu sistema operativo y tus aplicaciones están siempre actualizados a la última versión disponible.
También es importante revisar con calma los permisos de cada app, especialmente si vas a instalar herramientas de terceros para bloqueo, comprobando qué acceso les das a tu información y evitando instalaciones desde fuentes desconocidas fuera de Google Play Store o App Store.
Si utilizas aplicaciones de seguridad, conviene echar un vistazo a sus políticas de privacidad y a las opiniones de otros usuarios para ver si realmente respetan los datos y si no han dado problemas de filtraciones o comportamientos sospechosos.
Por último, no está de más recordar que todo este sistema será tan fuerte como tus contraseñas: evita reutilizar el mismo PIN en todas partes, no uses combinaciones ridículas tipo “1234” y, si puedes, apóyate en verificaciones en dos pasos y gestores de contraseñas que te faciliten llevarlo todo bajo control.
Con las opciones nativas de Android e iOS, el apoyo de algunas buenas apps de terceros y un poco de sentido común al gestionar tus contraseñas y permisos, tienes a tu alcance todo lo necesario para decidir quién entra en cada aplicación de tu móvil y quién no, manteniendo tu vida digital mucho más protegida sin complicarte demasiado la vida. Comparte la información y ayuda a otros a conocer las formas de colocar contraseña a sus apps.