Si usas Google Maps a diario, seguramente ya sabes que es una de las apps de navegación más completas que existen. Pero cuando necesitas algo más avanzado que ir simplemente del punto A al punto B, la cosa se complica: viajes largos, hacer recados por toda la ciudad o una ruta de visitas comerciales exigen planificar varias paradas en orden lógico.
La realidad es que Google Maps permite crear rutas con hasta 10 paradas, incluyendo origen y destino, pero nunca se diseñó como un planificador profesional de rutas múltiples. Eso se nota: hay que hacerlo todo a mano, el límite de direcciones es bastante estricto y el orden de las paradas no se optimiza automáticamente. Aun así, con un poco de maña y algunos trucos se le puede sacar muchísimo partido.
Cómo usar Google Maps para crear rutas con múltiples paradas
La forma más cómoda de planificar una ruta con varias direcciones es hacerlo desde el ordenador, donde ves el mapa grande, todas las paradas y el listado de direcciones a la vez. La app móvil funciona igual en esencia, pero es más fácil tocar algo por error y descolocar la ruta.
Antes de empezar, viene bien tener preparada una lista con los lugares que quieres visitar (en una hoja de cálculo o en un documento). Así puedes copiar y pegar direcciones y nombres de sitios, evitar duplicados y asegurarte de que no se te queda nada fuera de la ruta.
1. Establece tu primera parada
Abre Google Maps en el navegador y busca el primer sitio al que quieras ir: puedes introducir una dirección completa, el nombre de un negocio o un lugar de interés. Es recomendable fijarse bien en la sugerencia que eliges, porque a veces hay locales con el mismo nombre en distintas zonas de la ciudad.
Si lo prefieres, también puedes hacer clic directamente en cualquier punto del mapa para marcarlo como destino inicial. En escenarios reales, por ejemplo, podrías seleccionar una tienda concreta donde haces la primera entrega o un punto de reunión para empezar el viaje.
2. Abre el panel de ruta con «Cómo llegar» o «Indicaciones»
Cuando eliges un lugar, Maps muestra a la izquierda (en escritorio) o en una ficha (en móvil) información del sitio: fotos, valoraciones, Street View, etc. Ahí verás el botón «Cómo llegar» (o «Indicaciones»), que es el que tienes que pulsar para que se abra el panel de rutas con los campos de origen y destino.
En este punto Google Maps crea un borrador de ruta: solo tienes una dirección activa, pero ya puedes ver el mapa centrado en la zona y el trayecto básico en cuanto añadas el punto de partida.
3. Elige el punto de partida
Arriba del todo verás la casilla de origen. Puedes dejar «Tu ubicación» si la idea es salir desde donde te encuentras en ese momento, o escribir otra dirección distinta si arrancas desde casa, el almacén de tu empresa o cualquier otro lugar concreto.
Con el origen y el primer destino, Google Maps ya muestra la ruta más rápida entre esos dos puntos, con el tiempo estimado de viaje y el tráfico en tiempo real, que es precisamente donde la aplicación es más fuerte.
4. Añade más destinos a la ruta
Para ir incorporando nuevas paradas, pulsa en «Añadir destino» en la parte inferior del listado de direcciones. Aparecerá una nueva línea donde puedes escribir otra dirección, pegarla desde tu lista o hacer clic en el mapa para seleccionarla.
Aprovecha para comprobar el modo de transporte: si vas en coche, el icono del vehículo debe estar activado; si eres peatón o vas en bici, selecciona el modo que corresponda para que los tiempos de viaje sean realistas. El transporte público, por ahora, no permite secuencias largas con múltiples paradas personalizadas.
5. Límite de 10 paradas en Google Maps
Google Maps te deja seguir pulsando en «Añadir destino» hasta llegar al máximo de 10 puntos en la misma ruta (origen + 9 paradas). En cuanto alcanzas ese tope, la opción aparece deshabilitada y ya no puedes incorporar nuevos lugares en ese trayecto.
Esto hace que Maps sea suficiente para recorridos cortos o rutas cotidianas (hacer recados, unas pocas visitas comerciales, un paseo turístico básico), pero se queda corto para repartos intensivos, rutas de servicio técnicas o viajes por carretera con muchas paradas.
6. Ordena las paradas para evitar «espaguetis»
Si añades los sitios sin pensar demasiado en el orden, la línea de la ruta suele convertirse en un lío de cruces y vueltas innecesarias. Por defecto, Google respeta el orden exacto en el que se han introducido las direcciones, aunque eso suponga hacer zigzags por la ciudad.
En la lista de paradas verás un icono de puntos junto a cada línea. Si haces clic y mantienes pulsado, puedes arrastrar cada parada arriba o abajo para cambiar el orden. Mientras vas reorganizando, la ruta se recalcula automáticamente en el mapa y el tiempo total se actualiza.
Una buena estrategia es empezar por la parada más cercana al origen o por el extremo de la ciudad que te quede más a mano, y a partir de ahí seguir un recorrido más o menos lineal hacia tu destino final. Solo con colocar las paradas con cierto criterio es fácil recortar varios minutos (o incluso más de media hora) respecto al orden original.
7. Comparte la ruta con tu móvil u otras personas
Cuando tengas la ruta más o menos afinada, puedes enviarla al teléfono o compartirla con otra persona. En escritorio, la opción más versátil es usar «Compartir» o «Copiar enlace», según la interfaz que tengas.
El enlace lo puedes pegar en un correo, en WhatsApp, en un grupo de trabajo o guardarlo en tus notas. Así, además de evitar problemas con el botón «Enviar al teléfono» (que a veces no funciona del todo fino en iOS), te aseguras de tener siempre a mano la ruta para reutilizarla más adelante.
8. Abrir la ruta y navegar desde el móvil
En el teléfono, basta con abrir el enlace en el navegador y aceptar la opción de abrirlo en la app de Google Maps. Verás el mismo listado de paradas y la ruta completa tal y como la diseñaste en el ordenador.
Si ya estás en el punto de partida, podrás tocar directamente en «Iniciar» para empezar la navegación giro a giro. Si todavía no has llegado al origen, primero verás una vista previa de la ruta hasta que estés colocado en el sitio correcto para arrancar el itinerario.
Desde los tres puntos de la parte superior derecha tienes opciones interesantes, como fijar un recordatorio de salida a una hora concreta o ajustar las preferencias de ruta para evitar peajes, autopistas o ferris según te interese.
Cómo añadir y modificar paradas desde la app móvil

Si no tienes un ordenador a mano, puedes crear la ruta directamente desde tu móvil Android o iPhone. El proceso es prácticamente el mismo, aunque la interfaz cambia un poco y hay dos formas muy útiles de añadir paradas.
Añadir paradas desde el menú de opciones de la ruta
Primero busca el destino principal en la barra superior de la app y toca en «Cómo llegar». Esto generará la ruta estándar desde tu ubicación actual (o desde el origen que elijas).
Una vez en la pantalla de ruta, pulsa en el icono de los tres puntos de la esquina superior derecha y selecciona «Añadir parada». Podrás escribir la nueva dirección, escoger un lugar sugerido o tocar sobre el mapa para fijar el punto.
Repite esta operación tantas veces como necesites hasta llegar al límite de Google Maps. Cuando lo tengas todo configurado, pulsa en «Listo» y luego en «Iniciar» para arrancar la navegación con todas las paradas encadenadas.
Añadir paradas con la lupa mientras ya estás en ruta
Hay otro método muy práctico para quienes se acuerdan tarde de una parada o surge una necesidad imprevista, como pasar por la gasolinera o por el supermercado. En este caso, empieza tu ruta normal: elige el destino, pulsa en «Cómo llegar» y luego «Iniciar».
Mientras estás navegando, toca en el icono de la lupa de la esquina superior derecha. Te aparecerán iconos rápidos para Gasolineras, Restaurantes, Supermercados, Cafeterías y una opción de búsqueda general.
Si eliges, por ejemplo, Gasolineras, verás todas las que hay cerca de la ruta, con sus valoraciones y el tiempo adicional que supondría desviarte hasta cada una. Al tocar la que te interese, Maps la insertará en tu ruta actual como parada intermedia sin que tengas que reconstruirlo todo desde cero.
También puedes abrir la opción «Buscar» y escribir una dirección o el nombre del sitio que quieras añadir. La app colocará esa nueva parada, marcada normalmente con una letra (B, C, etc.), antes del destino final que ya tenías configurado.
Compartir indicaciones desde el móvil
En la versión móvil también puedes enviar tu recorrido a otra persona. Vuelve a tocar los tres puntos en la parte superior y elige «Compartir indicaciones». El sistema abrirá el menú de compartir de tu teléfono con todas las apps compatibles.
Solo tienes que seleccionar la aplicación (Mensajes, WhatsApp, correo, etc.) y se enviará un enlace directo a la ruta recién creada. La persona que lo reciba podrá abrirlo en su Google Maps si tiene la app instalada, con todas las paradas en el mismo orden.
Google Maps: funciones avanzadas útiles al crear rutas
Más allá de las paradas, conviene aprovechar algunas funciones extra de Google Maps para que la planificación y la navegación sean más precisas, sobre todo en trayectos largos o en ciudades con mucho tráfico.
Información de tráfico en tiempo real
Cuando activas la capa de tráfico, el mapa muestra líneas de colores en las carreteras según la fluidez de la circulación: verde si va bien, naranja si hay densidad y rojo si la cosa está atascada.
Esto te ayuda a detectar dónde se te puede ir más tiempo y a valorar si te compensa aceptar una ruta alternativa ligeramente más larga, pero con menos congestión, que Maps suele proponer automáticamente con un banner en la parte inferior.
Street View y vistas detalladas
Antes de llegar a una parada complicada (un polígono industrial, una tienda escondida en una calle estrecha, un portal concreto), puede venir de lujo revisar el sitio con Street View. Así te familiarizas con la zona y ves referencias visuales como fachadas, cruces o entradas a parkings.
Reduce bastante el riesgo de pasarte de largo, sobre todo si vas con prisa o si es una dirección que no conoces de nada.
Guardar lugares y listas personalizadas
Si sueles repetir muchas de tus rutas (clientes fijos, familiares, proveedores, etc.), lo ideal es guardar estos lugares en tu cuenta de Google Maps con etiquetas como Casa, Trabajo o listas personalizadas.
De esta manera no tienes que volver a escribir las direcciones: simplemente los eliges desde tus favoritos o desde tus listas temáticas, y los añades a la ruta sobre la marcha. Es un truco muy útil para vendedores, repartidores o personas que visitan a menudo los mismos sitios.
Planificar rutas con más de 10 paradas: opciones y límites
Cuando el trayecto supera las 10 paradas, el límite de Google Maps se hace evidente. Aun así, hay varios caminos para rodear esa restricción o combinar Maps con otras herramientas según lo que necesites.
Dividir la ruta en bloques
El método más directo es partir tu recorrido en varios tramos. Por ejemplo, puedes crear una Ruta A con 10 paradas (incluido el origen) y, al finalizar, una Ruta B que comience en el último punto de la anterior y añada las siguientes paradas.
Es una solución manual que exige un poco de organización, porque tienes que llevar el control de qué paradas van en cada tramo y cambiar de ruta cuando terminas uno de los bloques. Funciona si lo haces ocasionalmente, pero para uso diario puede hacerse pesado.
Usar Google My Maps para visualizar muchos puntos
Google My Maps (mymaps.google.com) es una herramienta diferente a la app de siempre. Permite crear mapas personalizados en los que puedes marcar y guardar hasta unos 2.000 lugares por mapa, organizados por capas.
Es ideal para proyectos más visuales: un mapa con todos tus clientes, tus bares favoritos, rutas de viaje por una región, eventos repartidos por la ciudad… Cada punto puede tener notas, iconos de colores, nombres personalizados, etc.
Crear un mapa en My Maps y trazar rutas por capas
Entra en My Maps, pulsa en «Crear un mapa nuevo» y usa la barra de búsqueda para ir añadiendo sitios. Cada lugar que agregues se convierte en un marcador dentro de una capa concreta (por ejemplo, «Tiendas» o «Clientes zona norte»).
Cuando quieras dibujar un recorrido, toca en el icono de «Dibujar línea» y selecciona «Añadir ruta en coche» (o el modo de transporte que quieras). Luego haces clic sobre el punto de salida y el resto de paradas. Se genera una nueva capa de indicaciones con ese tramo de ruta.
Cada capa de ruta admite hasta 10 ubicaciones, así que si necesitas más tendrás que crear otra capa adicional con otras 10, y así sucesivamente. El resultado es un mapa con varias rutas por tramos, muy útil para organizarte cuando hay muchas visitas en distintas zonas.
Ver detalles de tiempos y distancias en My Maps
My Maps no enseña los tiempos y distancias directamente junto a la línea de la ruta. Para verlos, pulsa en los tres puntos de la capa de indicaciones y selecciona «Instrucciones detalladas sobre cómo llegar».
Ahí encontrarás un resumen con la suma de tiempo estimado y kilómetros, además de un desglose paso a paso del recorrido. Es una forma cómoda de revisar cuánto te lleva cada tramo sin tener que abrirlo todo en la app tradicional.
Ver y navegar tus mapas personalizados desde el móvil
Desde la app de Google Maps, entra en «Guardados» y luego en la pestaña «Mapas». Ahí aparecerán los mapas de My Maps vinculados a tu cuenta. Al abrir uno, verás todos los marcadores y las rutas por capas que hayas creado.
My Maps no permite iniciar la navegación continua igual que una ruta clásica de Maps. Para usarlo en carretera tienes que ir toca-parada a parada: eliges el siguiente lugar en tu mapa, pulsas en «Cómo llegar» y así vas enlazando los tramos manualmente.
¿Qué pasa cuando necesitas algo más que Google Maps?
En escenarios sencillos (viajes en grupo, recados, rutas esporádicas de trabajo) Google Maps y My Maps se bastan. Pero en cuanto manejas decenas de direcciones diarias, ventanas horarias, varios vehículos o clientes que deben visitarse en un orden concreto, se vuelve poco práctico depender solo de Maps.
Límites de Google Maps para logística y entregas
Para repartidores, comerciales o servicios técnicos que visitan muchos puntos cada día, los límites más importantes de Maps son:
- Límite de 10 paradas por ruta, que obliga a trabajar con varios tramos.
- No optimiza automáticamente el orden de las paradas, solo sigue el que tú le das.
- Entrada manual de direcciones, sin importación masiva desde hojas de cálculo.
- Sin gestión de restricciones como horarios de entrega, prioridades o duraciones de parada.
En este tipo de uso profesional, Google Maps se convierte más en un motor de navegación giro a giro que en un planificador de rutas como tal. La parte de cálculo y organización de direcciones suele recaer en otras herramientas.
Planificadores de rutas especializados y optimización
Estas herramientas incluyen algoritmos de optimización que se encargan de calcular el mejor orden de visita para minimizar kilómetros, ahorrar tiempo y reducir el consumo de combustible. Después, la mayoría permite enviar el recorrido final a Google Maps, Waze u otras apps para usar su navegación.
Ejemplos de uso real
Algunos casos donde un planificador dedicado marca la diferencia frente a usar solo Google Maps serían:
- Reparto diario de paquetería con 50-100 direcciones en una ciudad.
- Rutas de servicio técnico con citas fijadas en ventanas horarias específicas.
- Red de comerciales que necesita cubrir muchas visitas a clientes maximizando el número de reuniones por día.
- Viajes largos por carretera con montones de paradas turísticas o puntos de interés.
En estos contextos, lo más eficiente es combinar un optimizador de rutas con Google Maps: primero organizas y optimizas todas las direcciones en el software especializado y luego usas Maps únicamente para que te guíe en cada tramo.
Consejos para exprimir rutas con varias paradas en tu día a día
Aunque no llegues a usar un planificador profesional, hay varias buenas prácticas que ayudan a sacarle más jugo a Google Maps cuando trabajas con rutas con muchas paradas.
Planifica con algo de margen
Dedicar unos minutos previos a la ruta a revisar direcciones, comprobar horarios y pensar un orden razonable de paradas te ahorrará sustos y desvíos imprevistos durante el trayecto.
Conviene mirar el tráfico previsto a la hora a la que vas a salir, posibles obras o restricciones, e incluso tener en mente alguna ruta alternativa en zonas propensas a atascos.
Aprovecha las listas y lugares guardados
Si tienes clientes o sitios que visitas con frecuencia, merece la pena guardarlos en listas específicas (Clientes norte, Proveedores, Favoritos, etc.) dentro de Google Maps.
De esta forma, construir la ruta es tan sencillo como añadir destinos desde esas listas en lugar de buscar o escribir cada dirección cada vez. Para un uso recurrente se nota muchísimo en tiempo.
Explora y acepta rutas alternativas cuando tenga sentido
Durante la navegación, la app suele proponer trayectos alternativos si detecta un atasco fuerte. Antes de aceptarlo sin más, echa un ojo rápido al mapa para asegurarte de que no te aleja demasiado del resto de paradas.
A veces compensa tragarse un pequeño atasco para no tener que hacer un rodeo enorme que descuadra todo el plan, y otras veces el desvío supone un gran ahorro. Un vistazo rápido ayuda a decidir.
Combina Google Maps con un mapa personalizado si tienes muchas paradas
Cuando no te queda otra que trabajar con más de 10 puntos, usar un mapa de My Maps con todas las paradas te ayuda a visualizar el conjunto y decidir qué va en cada tramo de 10 dentro de Maps estándar.
Así, aunque tengas que navegar por bloques, al menos partes de una visión global del recorrido y es más fácil evitar solapes o idas y venidas absurdas.
puedes montar recorridos muy completos y eficientes sin volverte loco en el proceso, siempre que conozcas bien sus límites, te apoyes en My Maps cuando haya muchas direcciones y, si lo necesitas, combines Maps con software especializado.
