Seguro que alguna vez has salido del cine, de un centro comercial enorme o de dar un paseo por una ciudad que no conoces y te has preguntado, con cierto agobio: “¿dónde narices he dejado el coche?”. Columnas todas iguales, plantas interminables, calles que se parecen entre sí… y tu memoria, que justo ese día, decide no colaborar.
Por suerte, hoy llevamos en el bolsillo algo que nos ahorra más de un paseo en falso: el móvil. Gracias a Google Maps y otras apps para recordar dónde has aparcado, eso de perder el coche entre cientos ya no tiene por qué pasarte. Solo hace falta saber qué funciones existen, cómo se usan y qué app encaja mejor contigo.
Por qué necesitas una app para recordar dónde has aparcado
No hace falta exagerar: encontrar aparcamiento en muchas ciudades es una misión casi imposible, y una vez que lo consigues, olvidar el lugar exacto donde lo has dejado es más común de lo que parece. Ha habido incluso casos de familias que han acabado llamando a la policía porque daban por robado un coche que, en realidad, seguía bien aparcado, solo que en otra planta o en otra calle distinta a la que pensaban.
Entre las prisas, los recados, el GPS guiándote paso a paso y toda la información que procesamos al día, memorizar un color de planta, un número de plaza o una esquina concreta del barrio puede hacerse cuesta arriba. Y eso sin contar cuando aparcas en una ciudad que no es la tuya o en un macroparking de aeropuerto o centro comercial.
La tecnología, sin embargo, juega a tu favor. Hoy tenemos desde trucos caseros (hacer una foto del coche y su entorno) hasta aplicaciones específicas que guardan la ubicación del vehículo, permiten añadir fotos, notas e incluso recordatorios de zona azul. Algunas se apoyan en el GPS del móvil, otras tiran de Bluetooth del coche y las más avanzadas combinan ambos sistemas.
Además, no solo hablamos de apps dedicadas. Google Maps, Apple Maps o Waze incluyen ya funciones nativas para guardar automáticamente la plaza de aparcamiento, y conviven con apps especializadas como Parkify, Encontrar mi coche o Find My Car Parking, que añaden extras como historial de parkings o soporte para varios vehículos.
Cómo usar Google Maps para recordar dónde has aparcado

Google Maps no es solo la app de mapas de toda la vida: también es una de las formas más sencillas de guardar el lugar exacto en el que has aparcado el coche, tanto en la calle como en un parking público o privado. Lo bueno es que viene instalada de serie en la mayoría de móviles Android y puedes descargarla gratis en iPhone.
Lo básico es muy simple. Cuando aparques y te bajes del coche, espera a que Google Maps te geolocalice y muestre el típico punto azul que marca tu posición actual. Ese punto es la clave para que luego puedas volver al vehículo sin dar vueltas.
En Android y en iOS, el proceso manual funciona casi igual: toca el punto azul de tu ubicación y se abrirá un pequeño menú con varias opciones relacionadas contigo y el sitio en el que estás. Entre ellas, verás una llamada algo así como “Guardar aparcamiento” o “Ubicación de aparcamiento”.
Al pulsar “Guardar aparcamiento”, Google Maps marcará ese punto como el lugar donde has dejado el coche. En el mapa aparecerá un icono con una “P” o un texto indicando que se trata del aparcamiento. A partir de ahí, aunque te muevas por la ciudad, la app conservará ese marcador hasta que lo borres o lo sustituyas por uno nuevo.
Cuando llegue el momento de volver al coche, solo tienes que abrir Google Maps, tocar el marcador de aparcamiento y pulsar en “Cómo llegar”. La aplicación te guiará paso a paso, ya sea caminando o, si procede, en coche o incluso en transporte público, hasta la ubicación exacta que guardaste.
Funciones avanzadas de Google Maps para aparcar: notas, fotos y zona azul
Más allá de marcar el sitio, Google Maps permite añadir información muy útil para no perderte, sobre todo en parkings gigantes o zonas reguladas. Si pulsas sobre el texto o la tarjeta que corresponde a tu aparcamiento, verás opciones adicionales para editar y completar esa ubicación guardada.
Por ejemplo, puedes escribir en el apartado de “Notas de aparcamiento” datos como “planta -2, columna F5 roja” o “junto a la salida norte”. Este tipo de notas son oro cuando estás en un aparcamiento subterráneo en el que el GPS apenas tiene cobertura, pero tú necesitas recordar el punto exacto dentro de una planta enorme.
También puedes adjuntar una foto del coche o de la zona donde has aparcado. Basta con sacar la imagen desde la propia opción del aparcamiento y quedará asociada al marcador. Es ideal para recordar un portal cercano, un cartel identificativo, una esquina concreta del parking o un elemento visual que luego te sirva de referencia.
Otra función muy práctica, sobre todo en ciudades con estacionamiento regulado, es la de establecer un “Tiempo restante” para la zona azul. Desde el mismo menú de la ubicación guardada, puedes fijar una cuenta atrás que coincida con el tiempo que has pagado en el parquímetro. Cuando se acerque el fin del período, el móvil te enviará una notificación para que puedas renovar el ticket o mover el coche a tiempo.
En Android, además, Google Maps suele mostrar una notificación permanente indicando que tienes un aparcamiento guardado. Desde ella puedes acceder rápidamente al punto de aparcamiento, modificar la nota, cambiar la foto o eliminarlo cuando ya hayas recogido el coche.
Guardado automático del aparcamiento con Google Maps en iPhone
En algunos iPhone, Google Maps ha empezado a integrar una función todavía más cómoda: el guardado automático de la plaza de aparcamiento, sin que tengas que tocar nada al bajarte del coche. Esta novedad se apoya en la conexión con el vehículo (normalmente a través de Bluetooth o del sistema de manos libres).
El funcionamiento es sencillo: cuando vas usando Google Maps como navegador y finalizas el trayecto, apagas el coche y se corta la conexión con el Bluetooth o CarPlay, la app detecta este evento y guarda por sí sola la ubicación como tu aparcamiento. Aparece el marcador directamente en el mapa, listo para consultarlo después.
Para comprobar que está activado, puedes ir al menú de Google Maps en iOS, tocar tu foto de perfil y entrar en “Ajustes” > “Navegación”. Dentro verás un apartado de “Opciones de aparcamiento” en el que debe estar encendido “Guardar aparcamiento siempre”. Si está desactivado, la app no creará esos marcadores automáticos.
Un pequeño extra curioso de esta función en iPhone es que puedes personalizar el icono de tu vehículo en el mapa. Desde “Ajustes” > “Tus vehículos” puedes elegir entre diferentes modelos y colores de coche, o la flecha clásica. No cambia la precisión del aparcamiento, pero hace la experiencia un poco más visual y divertida.
De momento, esta automatización está llegando primero a iOS y no está desplegada por igual en todos los Android ( Android Auto ), donde sigue siendo más habitual el uso manual de “Guardar aparcamiento”. Aun así, la función básica de guardar el sitio y navegar de vuelta funciona sin problemas en ambos sistemas.
Apple Maps: localizar tu coche aparcado con iPhone
Si eres de iPhone y prefieres las aplicaciones nativas, Apple Maps también integra de serie una función para recordar dónde has aparcado tu coche, y lo hace de manera prácticamente automática en las versiones modernas de iOS (a partir de iOS 10).
El truco está en el Bluetooth del coche o en Apple CarPlay. Cuando sales del vehículo y el iPhone se desconecta de la conexión Bluetooth del coche o del sistema CarPlay, la app Mapas coloca de forma automática un marcador llamado “Coche aparcado” en la ubicación donde se ha producido esa desconexión.
Antes de usarlo, conviene revisar algunos ajustes. En tu iPhone, entra en Ajustes > Privacidad & seguridad > Localización y asegúrate de que la localización está activada y Mapas tiene permiso para acceder a tu posición. Después, en la configuración de Mapas, revisa que las opciones de “Lugares importantes” y “Mostrar coche aparcado” están encendidas.
Una vez todo está bien configurado, cuando apagues el coche y te bajes, verás en Apple Maps un marcador con el texto “Coche aparcado”. Al tocarlo, podrás consultar la ruta para llegar, ya sea caminando o conduciendo otra vez desde otro punto. También tienes la opción de añadir alguna anotación o incluso una foto para tener más contexto visual del lugar.
Este sistema es especialmente cómodo porque, a diferencia del uso manual de Google Maps, no dependes de acordarte de guardar nada. Simplemente, apagas el coche, te vas y, cuando quieras volver, abres Mapas y usas la ubicación del coche aparcado como destino. Eso sí, depende de que tu vehículo esté correctamente enlazado por Bluetooth o CarPlay con el iPhone.
Waze y el aparcamiento: otra forma de no perder el coche

Waze se ha hecho muy popular entre quienes conducen mucho por ciudad, taxis, VTC o repartidores, porque es una app de navegación social que se alimenta de la comunidad para avisar de atascos, accidentes, controles o radares. Pero además de todo esto, también te puede ayudar a recordar dónde has aparcado.
De hecho, al igual que Apple Maps o Google Maps en iOS, Waze puede guardar de forma automática la ubicación de tu coche al terminar un trayecto. Al aparcar y salir del vehículo, la app registra el punto donde has finalizado la ruta, de modo que puedas volver fácilmente más tarde.
Si prefieres no fiarte solo del modo automático, puedes hacerlo manualmente. Aparca, abre Waze y toca la ‘P’ azul que verás en la parte superior de la pantalla cuando te encuentres en un aparcamiento. Esa ‘P’ está pensada precisamente para que señales tu plaza o tu zona de aparcamiento.
Una vez guardado, Waze te dará la opción de añadir una fotografía al aparcamiento, muy útil en parkings grandes o en calles con muchas plazas indistinguibles. Después, cuando toque volver a por el coche, solo necesitas abrir la app, pulsar sobre esa ‘P’ y seguir las indicaciones hasta tu vehículo.
Tener esta alternativa es interesante porque, si un día estás usando Waze como navegador principal en lugar de Google Maps, no tienes que cambiar de app solo para guardar el sitio donde aparcas. Lo haces directamente en Waze y listo.
Otras apps para localizar tu coche aparcado
Más allá de Google Maps, Apple Maps y Waze, existe todo un pequeño universo de aplicaciones específicas cuyo objetivo principal es ayudarte a encontrar tu coche aparcado gracias al GPS y a funciones extra. Estas apps suelen añadir alarmas, historiales, soporte para varios vehículos o integración con Bluetooth.
Una de las más conocidas es “Encontrar mi coche aparcado”. Esta aplicación permite guardar la ubicación exacta del vehículo cuando aparcas y, además, hacer una foto del entorno para que no haya dudas. Incluye también un sistema de alarma muy útil si aparcas en zona azul, ya que puede avisarte cuando toque volver a renovar el ticket o mover el coche.
Otra opción popular es “Encuentra el coche aparcado”. En este caso, la app se centra en memorizar las coordenadas del punto donde has estacionado y después te muestra tanto la distancia a la que te encuentras como la ruta para llegar. Utiliza el GPS y la red móvil para situar el coche y guiarte de vuelta, y está pensada para funcionar de manera sencilla en móviles Android.
Si sueles compartir coche o quieres avisar a alguien de dónde lo has dejado, “Find My Car Parking” añade una función muy práctica: compartir la ubicación del vehículo con otras personas. Además de guardar la localización y permitir hacer fotos, te deja enviar ese punto exacto a amigos o familiares, de forma que cualquiera de ellos pueda ir hasta el coche sin tener que quedar contigo.
También destaca “Fixy”, una app con un enfoque muy directo: a partir de la posición guardada del coche, te muestra la ruta más rápida para llegar caminando. No se complica con demasiadas opciones extra; su objetivo es que abras la app, pulses y tengas el camino de vuelta al vehículo lo antes posible.
Apps con Bluetooth y funciones automáticas: Parkify y similares
Si usas siempre el manos libres del coche o su sistema multimedia, puede que te resulten especialmente interesantes las apps que detectan por Bluetooth cuándo te desconectas del vehículo y guardan el aparcamiento sin hacer nada. Parkify es uno de los nombres que más suenan en este terreno.
Parkify funciona de dos maneras: la más cómoda es mediante Bluetooth. Mientras vas conduciendo, el móvil está conectado al coche. Cuando paras, apagas el motor y la conexión Bluetooth se corta, Parkify registra automáticamente esa ubicación como el lugar donde has aparcado. Tú no tienes ni que abrir la app.
Si tu coche no tiene Bluetooth o no lo usas, no pasa nada. Parkify también permite guardar la localización de forma manual, igual que otras aplicaciones. Aun así, su punto fuerte es la automatización y el hecho de que está pensada para manejar varios vehículos a la vez, algo útil si conduces tu coche, el de tu pareja o un vehículo de empresa.
Otra alternativa interesante es “Parking dónde está mi coche”, que se centra en crear y mantener un historial de tus aparcamientos. Con ella puedes revisar dónde sueles dejar el coche, qué zonas utilizas más o incluso recuperar aparcamientos antiguos si has estado varios días sin mover el vehículo.
No hay que olvidar tampoco apps como “Find my car”, que amplían aún más las opciones de navegación: una vez registrada la localización del coche, pueden mostrarte el camino a pie, en coche o incluso en transporte público. Además, permiten guardar múltiples ubicaciones predefinidas y sacar fotos para asociarlas a cada punto.
En el lado opuesto, “Parking remember” apuesta por la precisión en la localización GPS para indicar con bastante exactitud dónde está tu coche, aunque no incluye la función de hacer fotografías del entorno. Es ideal si tu prioridad absoluta es que el punto en el mapa sea lo más exacto posible.
Geo Tracker y otros ayudantes basados en GPS
Aunque no es una app específica para coches aparcados, Geo Tracker puede servirte para registrar tus recorridos y marcar puntos clave en tus desplazamientos, incluidos los lugares donde aparcas de forma habitual. Está pensada para actividades al aire libre, viajes, senderismo o rutas en bicicleta.
Con Geo Tracker puedes grabar pistas GPS de tus trayectos, guardar waypoints (puntos de interés) y consultarlos luego sobre mapas de Google u OpenStreetMap. También permite importar y exportar rutas en formatos como GPX, KML o KMZ, por lo que puedes reutilizar esa información en otras apps como Google Earth.
La app calcula estadísticas bastante avanzadas: distancia recorrida, velocidad media y máxima, tiempos en movimiento, desniveles, altura mínima y máxima, así como gráficos detallados de velocidad y altitud. Todo se guarda de forma local en tu móvil, sin subir tus datos a servidores externos.
Si quisieras usarla para algo tan simple como no perder el coche, bastaría con marcar un punto al aparcar y luego seguir la pista a la inversa. No es tan directa como las apps específicas, pero para usuarios muy acostumbrados a manejar rutas GPS puede ser una opción versátil.
Geo Tracker, además, puede funcionar sin conexión a Internet para registrar la ruta, ya que solo necesita la señal GPS. El acceso a los mapas en detalle sí requiere datos, aunque las zonas que visualizas se almacenan temporalmente para poder verlas más tarde sin conexión, sobre todo con mapas OSM y las imágenes por satélite de Mapbox.
Trucos básicos para mejorar la localización GPS del móvil
Muchas de estas apps dependen por completo de que el GPS de tu móvil funcione bien. Si la señal es débil o inestable, el punto donde se guarda el aparcamiento puede no ser del todo exacto, especialmente en calles estrechas, parkings semicubiertos o entornos con muchos edificios altos.
Para minimizar estos problemas, conviene seguir unas recomendaciones sencillas. Lo primero es esperar unos segundos a que el móvil obtenga una señal GPS estable antes de guardar la ubicación del coche. Si la precisión aún es baja, suele indicarlo el círculo azul alrededor del punto de localización.
También ayuda mucho salir a una zona con “visión despejada” del cielo, sin demasiadas estructuras que tapen la señal (edificios altos, bosques densos, techos de aparcamiento…). Si estás en un parking subterráneo, lo ideal es guardar el aparcamiento en cuanto sales al exterior, complementándolo con una nota y una foto de la planta o columna donde está el coche.
En los ajustes de tu móvil, revisa que la opción de ubicación esté activada y que la hora y zona horaria se ajusten de forma automática. Tener mal configurada la fecha o la zona horaria puede hacer que el GPS tarde más en fijar la posición, algo que se nota al abrir por primera vez la app en un entorno nuevo.
Por último, tener desactivado el modo avión y, en su caso, reiniciar el móvil si ves que el GPS no engancha durante mucho tiempo son medidas simples que a menudo solucionan la mayoría de incidencias. Y, si una app te da problemas repetidos, desinstalarla y volverla a instalar a veces limpia errores de configuración internos.
Métodos “artesanales” para recordar tu aparcamiento
Aunque las apps son muy cómodas, nunca está de más combinar la tecnología con algún truco clásico. Hacer una foto con el móvil del coche y su entorno (planta, columna, cartel, número de plaza…) sigue siendo una de las formas más rápidas de tener una referencia visual clara.
En parkings de varios niveles, es clave identificar el color de la planta, la letra de la zona o cualquier elemento que la distinga. Puedes anotarlo en las notas del propio Google Maps o Apple Maps, o simplemente en una nota rápida del móvil. La combinación de un marcador GPS más esta referencia visual prácticamente elimina la posibilidad de perderte.
Otro truco muy útil es compartir contigo mismo la ubicación del aparcamiento por WhatsApp, Telegram o correo electrónico desde Google Maps. De esta forma, incluso si cambias de móvil, cierras sesión o abres otra cuenta, tienes ese punto guardado en un chat o correo que usas siempre.
Si aparcas muy a menudo en la misma ciudad o zona, puedes aprovechar apps con historial de aparcamientos para localizar patrones de dónde sueles dejar el coche y guardar ubicaciones favoritas. Eso te ahorra tiempo al buscar aparcamiento y facilita recordar sitios cómodos o baratos donde sueles aparcar.
Con todo este arsenal de mapas, apps especializadas, Bluetooth, notas, fotos, alarmas de zona azul y algún que otro truco casero, lo normal es que la próxima vez que te preguntes “¿dónde está mi coche?” puedas responder en segundos mirando la pantalla del móvil y siguiendo la ruta directa hasta tu plaza, sin paseos eternos ni sustos innecesarios.