El movimiento mĂ¡s comentado en tecnologĂa mĂ³vil estĂ¡ tomando forma: Apple trabaja para que la prĂ³xima versiĂ³n de Siri se apoye en Gemini, el modelo de IA generativa de Google, pero bajo las reglas y la infraestructura de Cupertino. La idea es dotar al asistente de una comprensiĂ³n mĂ¡s rica del contexto y respuestas naturales sin ceder el control de la experiencia ni de los datos.
Fuentes como Bloomberg y CNET apuntan a un acuerdo discreto en el que Gemini operarĂa en la nube privada de Apple, reforzando la privacidad y evitando cualquier presencia visible de Google en la interfaz. El objetivo es claro: una Siri mĂ¡s capaz, con funciones como resumen, planificaciĂ³n y bĂºsqueda web con IA, manteniendo el sello de Apple.
QuĂ© hay sobre la mesa y cĂ³mo funcionarĂa

El pacto prevĂ© una versiĂ³n personalizada de Gemini alojada en la infraestructura Private Cloud Compute de Apple; esto significa que las consultas de los usuarios se procesarĂ¡n en servidores controlados por Apple y no viajarĂ¡n a los centros de datos de Google. En la prĂ¡ctica, Google actuarĂa como proveedor tecnolĂ³gico entre bastidores.
El planteamiento serĂ¡ de arquitectura hĂbrida: los modelos locales de Apple gestionarĂ¡n datos personales en el dispositivo, mientras que Gemini asumirĂ¡ las tareas complejas en la nube. En ningĂºn caso se integrarĂ¡n servicios como Gmail, Maps o Photos en iOS por este acuerdo, ni aparecerĂ¡ la marca Google en la experiencia de uso.
En capacidades, la nueva Siri aspira a manejar conversaciones contextuales, enlazar varias peticiones seguidas y ejecutar acciones sofisticadas dentro del iPhone o el iPad. SegĂºn las filtraciones, Gemini se encargarĂ¡ especialmente de las funciones de resumen y planificaciĂ³n, lo que allanarĂ¡ tareas como sintetizar correos o coordinar recordatorios y eventos.
Internamente, el proyecto que evalĂºa IA de terceros para Siri se conoce como Glenwood y la Siri renovada responde al nombre en clave Linwood. Tras la reorganizaciĂ³n, el esfuerzo estĂ¡ liderado por figuras como Mike Rockwell y Craig Federighi, con el foco puesto en rendimiento, seguridad y fiabilidad.
Calendario, territorios y productos

Si nada se tuerce, Apple apunta a estrenar esta evoluciĂ³n de su asistente con iOS 26.4 entre marzo y abril de 2026. Los planes aĂºn podrĂan ajustarse, pero la ventana de primavera es la que mĂ¡s se repite en los informes. Se espera, ademĂ¡s, una comunicaciĂ³n contenida: no habrĂa grandes anuncios pĂºblicos sobre la colaboraciĂ³n.
Para usuarios en España y el resto de Europa, la ejecuciĂ³n en servidores controlados por Cupertino encaja con las exigencias de privacidad y cumplimiento (GDPR). Apple mantiene la premisa de minimizar el uso de datos y procesarlos de forma aislada, reforzando su imagen de empresa que prioriza la protecciĂ³n del usuario.
La compañĂa tambiĂ©n planea reforzar Apple Intelligence en su ecosistema en 2026, con novedades que se presentarĂan en la WWDC 2026. Tim Cook ha deslizado que Siri podrĂa ofrecer chatbots adicionales como opciĂ³n, pero sin que Gemini ni servicios de Google se conviertan en funciones visibles del sistema.
Otra pieza del plan serĂa un dispositivo con pantalla inteligente orientado al hogar, en dos variantes: una con base de altavoz y otra preparada para montaje en pared. Este hardware servirĂa para mostrar las nuevos usos de Siri en la casa conectada, con integraciĂ³n en HomeKit y servicios de Apple.
Por qué Google y no Anthropic u OpenAI

Durante 2025, Apple probĂ³ distintos modelos y, segĂºn Mark Gurman, Claude (Anthropic) rindiĂ³ mejor tĂ©cnicamente en algunos escenarios. Aun asĂ, el coste y la velocidad de integraciĂ³n pesaron mĂ¡s: la compañĂa buscaba un salto inmediato en Siri y la relaciĂ³n existente con Google facilitaba un acuerdo rĂ¡pido y menos oneroso.
Diversas informaciones hablan de un pago a Google que rondarĂa los 1.000 millones de dĂ³lares al año, mientras que Anthropic habrĂa planteado cifras en torno a 1.500 millones. A ello se suma la larga relaciĂ³n comercial entre ambas firmas por el buscador de Safari, que bordea los 18.000–20.000 millones de dĂ³lares anuales y agiliza la negociaciĂ³n.
En lo tĂ©cnico, se apunta a un modelo de 1,2 billones de parĂ¡metros para el lado de Google, muy por encima del modelo en la nube que Apple usa actualmente (unos 150.000 millones) y del modelo local (en torno a 3.000 millones). Ese salto deberĂa traducirse en mejor comprensiĂ³n del contexto y respuestas mĂ¡s Ăºtiles.
Apple, no obstante, mantiene su hoja de ruta: a medio plazo pretende sustituir Gemini por un modelo propio cercano a un billĂ³n de parĂ¡metros. Mientras llega ese punto, la colaboraciĂ³n con Google cubrirĂ¡ los frentes de resumen y planificaciĂ³n y no implicarĂ¡ integrar la bĂºsqueda por IA de Google en iOS o macOS.
Un caso aparte es China: por las restricciones a Google, se baraja un despliegue con modelos internos y soporte de proveedores locales como Alibaba o Baidu, aplicando filtros regulatorios. En Europa, este escenario no aplica y el foco seguirĂ¡ en la privacidad y la transparencia de procesos.
Si se confirma este plan, Siri darĂa un salto cualitativo al tiempo que Apple preserva control, marca y privacidad. La ventana de 2026 sitĂºa las mejoras a la vuelta de la esquina para usuarios en España y Europa, con un asistente mĂ¡s Ăºtil y conversacional, y con Google trabajando entre bambalinas sin alterar la experiencia de iOS.